COMPARECENCIA EN ROMA

Sánchez invitará al Papa a venir a España cuando lo permita el covid

El presidente elogia a Francisco, una "figura inspiradora e incuestionable" y subraya la voluntad de tener las "mejores relaciones" con el Vaticano

La última vez que un Pontífice visitó España fue en agosto del 2011, cuando Ratzinger ocupaba la silla de Pedro

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, este 20 de octubre en el Palazzo Chigi, en Roma.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, este 20 de octubre en el Palazzo Chigi, en Roma. / DOMENICO STINELLIS (AP)

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Juanma Romero

El Gobierno de coalición invita al papa Francisco a viajar a España. Quiere que venga "cuando buenamente sea posible", cuando lo permita la situación sanitaria. 

Pedro Sánchez ofrecerá esa visita al Pontífice cuando sea recibido en audiencia por él el próximo sábado, 24 de octubre, en el Palacio Apostólico del Vaticano. Lo dijo el propio jefe del Ejecutivo en su respuesta a los medios de comunicación este martes en Roma, tras reunirse en el Palazzo Chigi con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y antes de que ambos líderes clausuraran el 17º Foro de Dialogo Italia-España

El líder socialista reconoció que en su equipo llevaban "semanas trabajando con el Vaticano" para que se pudiera celebrar esta reunión con Jorge Bergoglio que considera "muy importante". Porque para el Gobierno las relaciones con la Santa Sede son "importantes" y ambos Estados comparten intereses, como el abordaje multilateral de los problemas ocasionados por la pandemia o temas que les conciernen desde el punto de vista bilateral. "Tenemos muchos temas sobre la mesa", incidió. 

El presidente glosó a continuación la figura de Francisco: es "inspiradora, incuestionable". "Y, desde ese punto de vista, nosotros iremos con ánimo de invitar al Papa a que visite España cuando buenamente sea posible y tener las mejores relaciones con el Vaticano por parte del Gobierno de España", concluyó Sánchez. 

Sánchez incide en que hay "muchos temas sobre la mesa" para la audiencia del sábado 

El Ejecutivo ya insistió, desde que EL PERIÓDICO y 'elDiario.es' avanzaron la noticia el sábado, en que la interlocución con la Santa Sede es óptima. La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, viajó al Vaticano en el 2018 y el 2019, y este sábado lo hará el presidente, por primera vez desde que aterrizó en la Moncloa. Lo hará tras vencer en la moción de censura de Vox —su fracaso está asegurado porque no hay mayoría alternativa—, y cuando preside un Ejecutivo que comparte con Unidas Podemos

Como informaba este rotativo, la Moncloa barajaba ofrecer una visita a España del Pontífice, que este martes confirmó el presidente. De materializarse, será la primera vez que Bergoglio pise nuestro país desde que asumió las riendas de la Iglesia católica, en el 2013. La última vez que un Papa viajó a España fue en agosto del 2011, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que acogió Madrid. Entonces, era Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, quien ocupaba la silla de Pedro.

"Máxima seriedad"

En la comparecencia ante la prensa, Sánchez fue preguntado por la moción de la ultraderecha, cuyo debate arranca este miércoles a las nueve de la mañana en el Congreso. "No parece que vaya a prosperar", ironizó, ante la evidencia de que no contará, ni de lejos, con los apoyos suficientes, ya que Santiago Abascal solo dispondrá de los 52 síes de su grupo, a la espera de saber si el PP se abstiene o vota en contra. 

El presidente defiende que todos los ministros lo son del Gobierno y el suyo es de coalición

A continuación, el presidente hiló con la argumentación esgrimida por su partido y la Moncloa en los últimos dos días. La moción es una herramienta constitucional, dijo, recogida en el artículo 113 de la Carta Magna y, por tanto, un instrumento "legítimo" y "constructivo". "Y lo que espera el Gobierno es que sea un debate constructivo donde podamos contrastar el programa de gobierno de la ultraderecha" con el que está desplegando su Ejecutivo. 

Sánchez dijo esperar y desear que sucedan dos jornadas de "debate intenso", porque "intenso es el momento" político, pero también que se celebre desde el "respeto, la racionalidad y el ejemplo" de los representantes públicos. Es decir, que confía en que el hemiciclo no se convierta en un circo político. 

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El líder socialista reiteró que el Gobierno acude a la sesión con la "máxima seriedad". Le confiere, pues, la máxima importancia. Todo lo contrario de lo que afirma Pablo Casado, para quien la moción es una "cuestión menor". Sánchez tomará la palabra para replicar a Abascal, y también lo hará, probablemente el jueves, el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. Sánchez alegó, para explicar la participación del líder de Podemos, que "todos los ministros son representantes del Gobierno" y el suyo es un Ejecutivo de coalición. 

Después, en la clausura del Foro Italia-España, el presidente lanzó un mensaje implícito al PP al advertir a las fuerzas políticas "tradicionales" del riesgo de querer sacar "rédito de la pandemia", porque "de la antipolítica solo saca beneficio la ultraderecha". Como en otras ocasiones, defendió que la lucha contra el coronavirus es una "batalla epidemiológica y no ideológica", y lo que él demanda es "despolitizarla", informa Efe.