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El día de las manos en llamas

Osàcar rompe un silencio de años en la Audiencia Nacional

Mas dio fe de su honradez en público en varias ocasiones

Daniel Osàcar, con su abogado, Xavier Melero, llega a la prisión de Brians II, en Sant Esteve Sesrovires, el pasado 25 de junio.

Daniel Osàcar, con su abogado, Xavier Melero, llega a la prisión de Brians II, en Sant Esteve Sesrovires, el pasado 25 de junio. / FERRAN NADEU

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Daniel G. Sastre

Es probable que Daniel Osàcar sea la persona a la que Artur Mas ha avalado más veces en público. El 'expresident' puso tres veces la mano en el fuego (en el 2015, en el 2017 y en el 2018, pocos días antes de que el extesorero de Convergència fuera condenado a cuatro años de prisión por el 'caso Palau') por su honradez. Este martes, Osàcar ha admitido el blanqueo de dinero de CDC. Y, con una frase, ha complicado el futuro judicial de quien tanto le defendió en el pasado. "Entiendo que sí estaba al caso", dijo sobre si Mas conocía el sistema de financiación ilegal de la formación.

Esta historia de lealtades rotas tiene un final triste para sus protagonistas, pero durante mucho tiempo la fidelidad de Osàcar hacia su exjefe y su expartido parecía inquebrantable. Los problemas para el extesorero de Convergència –ocupó el cargo entre el 2005 y el 2010- comenzaron en el 2009, cuando el nombre de "Daniel" empezó a aparecer por todas partes en las investigaciones del 'caso Palau'. Osàcar no se amilanó, y el 5 de julio del 2010 protagonizó una intervención parlamentaria en la comisión que se abrió sobre aquella operación que todavía se recuerda por su vehemencia en las redacciones barcelonesas.

"Me siento ultrajado, vejado y difamado públicamente", dijo sobre las publicaciones que lo vinculaban con la causa. Ese día también subrayó que era un trabajador incansable, un devoto miembro de la comunidad eclesial de Sant Ildefons y un visitante asiduo del Palau de la Música (como espectador). Y que militaba desde 1982 en Convergència, un partido cuya progresiva descomposición seguramente no ha ayudado a que Osàcar mantuviera su silencio.

En los años siguientes, y pese a que el horizonte se le teñía de un color cada vez más oscuro, Osàcar mantuvo la posición. Fèlix Millet y Jordi Montull, principales acusados por el 'caso Palau' confesaron y vieron reducidas sus penas; él no. Ya en julio del 2019, el extesorero de Convergència se negó a declarar ante el juez como imputado en el 'caso 3%'.

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75 días en prisión

El Tribunal Supremo confirmó las condenas del 'caso Palau' en mayo del 2020. A pesar de sus esfuerzos por evitarlo por la vía del indulto, Osàcar, ya con 85 años, ingresó en la cárcel de Brians 2 el 25 de junio. Solo pasó allí 75 días. "Creía que la lealtad a CDC estaba por encima de la ley", dijo en la prisión un "arrepentido" Osàcar. Buscó, esta vez sí, un pacto con la fiscalía para no ser también el principal cabeza de turco del 'caso 3%'. Y este martes, con su declaración, provocó quemaduras –cuya gravedad se verá en breve- en las manos de quienes las pusieron en el fuego por él.