DESPUÉS DEL FORO HISPANO-ITALIANO

Sánchez se entrevistará con el Papa en el Vaticano el 24 de octubre

El presidente se verá por primera vez con el Pontífice, con el que el Gobierno mantiene buenas relaciones

No se produce una visita del Papa a España desde el verano de 2011, cuando Ratzinger lideraba la Iglesia

El papa Francisco saluda durante su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano, el pasado 14 de octubre. 

El papa Francisco saluda durante su audiencia general semanal en el Aula Pablo VI del Vaticano, el pasado 14 de octubre.  / ALBERTO PIZZOLI (AFP)

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Viaje relámpago y de enorme carga simbólica. El próximo sábado, 24 de octubre, Pedro Sánchez viajará hasta Ciudad del Vaticano para entrevistarse, por primera vez, con el papa Francisco, según avanzaron fuentes de la Moncloa a EL PERIÓDICO. 

El Gabinete del presidente llevaba tiempo preparando la visita y, de hecho, pensaba en haberla ubicado en el marco de la cumbre hispano-italiana del próximo martes en Roma, pero finalmente no fue posible cuadrar las agendas, aunque se ha logrado encajar la reunión para el sábado 24. La reunión ha sido ultimada por el equipo del líder socialista y la embajadora de España ante la Santa Sede, Carmen de la Peña. Jorge Bergoglio había recibido en audiencia al anterior jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, en abril de 2013, apenas un mes después de llegar a la silla de Pedro. 

"Hablarán de todo. Le damos importancia a la visita porque tenemos buenas relaciones", dicen en la Moncloa

"Es una visita que todavía no había dado tiempo a realizar y el presidente y Francisco hablarán de todo. Le damos mucha importancia porque tenemos muy buenas relaciones", subrayan fuentes muy próximas a Sánchez, preguntadas por el contenido del encuentro, e incluso sobre la posibilidad de un viaje del Pontífice a España. En la Moncloa recuerdan, de hecho, que ya la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ha estado dos veces en el Vaticano. Una, el 29 de octubre de 2018, cuando se entrevistó con el número dos del Papa, el cardenal y secretario de Estado, Pietro Parolin, despacho que ayudó a allanar el camino de la exhumación de Francisco Franco. La segunda, un año más tarde, en octubre de 2019, cuando asistió a la ceremonia de creación de trece nuevos cardenales —dos de ellos españoles—, antes de la cual mantuvo un encuentro con el propio Francisco. Ahora, sobre la mesa están otras cuestiones, como la reforma educativa, la regulación de la eutanasia, la ley de memoria democrática o la futura ley de libertad de conciencia. 

En esta ocasión, será Sánchez quien viaje sin compañía de otro miembro del Consejo de Ministros, aunque probablemente vuele con su mujer, Begoña Gómez. Será el remate de una semana intensa, que comenzará el martes con la celebración del 17º Foro de Diálogo Italia-España, al que asistirán varios ministros y que clausurarán Sánchez y el primer ministro del país transalpino, Giuseppe Conte. A esta cumbre acude la titular de Exteriores, Arancha González Laya, que aprovechará su estancia en Roma para verse, el martes, con su homólogo vaticano, el secretario para las Relaciones con los Estados, el arzobispo Paul Richard Gallagher.  

Tras Túnez

Después seguirán dos jornadas de debate en el Congreso con la moción de censura de Vox, iniciativa que fracasará con seguridad. El viernes 23, el presidente tiene previsto volar hasta Túnez, en el marco de su gira por los países del norte de África con los que España tiene una fuerte relación diplomática y, sobre todo, económica. Ya la semana pasada, de hecho, Sánchez estuvo en Argel, y en el verano visitó Mauritania

Calvo viajó al Vaticano en 2018 y 2019, y la ayuda de Francisco fue clave para la salida de Franco

El argentino Francisco, desde el arranque de su Pontificado, en 2013, no ha visitado España aún. "Iré cuando haya paz", aseguró a los periodistas en marzo de 2019, cuando volaba hasta Marruecos. "Primero tienen que ponerse de acuerdo ustedes", había afirmado un mes antes, en febrero, en su avión rumbo a Emiratos Árabes Unidos. La última vez que un Papa pisó España fue en agosto de 2011. Entonces era Joseph Ratzinger, Benedicto XVI, quien lideraba la Iglesia, y viajó con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ). Antes había estado en 2006, en Valencia, cuando participó en el V Encuentro Mundial de las Familias, y en 2010, cuando visitó Santiago en calidad de "peregrino" y Barcelona para consagrar la Sagrada Familia. Juan Pablo II viajó cinco veces a España durante su largo Pontificado. 

La foto de la semana próxima en el Vaticano no dejará de ser impactante, puesto que Sánchez lidera un Ejecutivo de coalición en el que se integra Unidas Podemos, aunque Pablo Iglesias ha elogiado bastantes reflexiones de un Papa con una impronta social mucho más pronunciada que la de sus antecesores.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este 16 de octubre al término del Consejo Europeo, en Bruselas. / HORST WAGNER (EFE)

Además, la Santa Sede, como reconocen en la Moncloa, "ayudó mucho" en la exhumación de Franco, "de manera discreta pero eficiente". El auxilio de Roma era clave para presionar a la comunidad benedictina que custodia el Valle de los Caídos, y que será desalojada en cuanto se apruebe la nueva ley de memoria democrática, promovida por Calvo. 

Iglesia española conectada con Roma

La actual cúpula de la Iglesia española conecta además con el Vaticano, cosa que no ocurría cuando la dirigía Antonio María Rouco Varela, martillo constante de los Gobiernos socialistas e inductor de las manifestaciones contra las leyes del aborto o del matrimonio gay. Tanto el actual presidente de la Conferencia Episcopal (CEE), el cardenal Juan José Omella —al frente de los obispos desde marzo de este año—, como su antecesor, Ricardo Blázquez, encarnan la sensibilidad de Francisco. Omella representa la vía del diálogo y la distensión que también proclama el Ejecutivo. Calvo ha despachado ya con Omella, para abordar una amplia agenda —desde la reforma educativa hasta las inmatriculaciones indebidas o el pago del IBI para los lugares no de culto—, y con el nuevo nuncio del Vaticano en España, Bernardito Auza

El Gobierno resalta la importancia de la última encíclica del Papa, 'Fratelli tutti'

El Gobierno no se ha propuesto la denuncia de los Acuerdos con la Santa Sede de 1979, aunque sí quiere abrir el abanico de relación con las demás confesiones, y de hecho Calvo se reunió durante el verano, tras Omella, con los líderes de otras religiones en España. En julio, organizó la primera ceremonia civil de Estado, en este caso como tributo a las víctimas del covid-19. El Ejecutivo, además, planea una nueva ley de libertad de conciencia, aunque no está incluida en el plan normativo anual de este 2020

En la Moncloa enfatizan la importancia además de la encíclica 'Fratelli tutti' ('Hermanos todos'), la tercera que firma el Pontífice, hecha pública el pasado 4 de octubre y con un contenido profundamente político, ya que arremete contra el neoliberalismo en plena pandemia del covid-19 y enfoca la crisis desde una óptica social. Francisco llama a la "hermandad mundial". "El mercado solo no resuelve todo, aunque otra vez nos quieran hacer creer este dogma de fe neoliberal", escribe Jorge Bergoglio.

La encíclica fue elogiada por Sánchez —"Comparto con el Papa el llamamiento a construir un mundo más justo y solidario" y su combate contra "los efectos del neoliberalismo y el populismo", expresó en Twitter— y también citada por Calvo el pasado miércoles en la sesión de control. Fue en su respuesta al diputado de Vox Francisco José Contreras: "No le hagan caso a este Gobierno, al que desprecian, al que insultan, al que descalifican [...], pero háganle caso, en términos de sentimiento humano, aunque sea 'fratelli tutti', al Papa". 

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Ahora el Papa se encontrará, en una semana, con el jefe de un Ejecutivo de coalición de izquierdas y al frente de un país clave para Roma por el gran peso de su huella católica. En la agenda del Gobierno hay proyectos que chocan con la Iglesia, como la reforma educativa —que restará peso a Religión, al no contar con alternativa espejo—, la regulación de la eutanasia, la ley de memoria que secularizará el Valle de los Caídos o la revisión legal del aborto, para que las menores de entre 16 y 18 años no necesiten autorización de los progenitores para poder interrumpir su embarazo.