26 oct 2020

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LA RESPUESTA AL TSJM

Sánchez no descarta recurrir a la alarma en Madrid para contener el virus

El Gobierno madrileño deja para el viernes la reunión que Illa había pedido hacer esta tarde

El PP acusa al ministro de Sanidad de "escurrir el bulto" y pide su dimisión

Juanma Romero Pilar Santos

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defiende desde Argel que hay que poner todas las medidas encima de la mesa para contener el avance del covid-19 en la Comunidad de Madrid. / ANIS BELGHOUL (AP) / VÍDEO: EFE

El Gobierno no está dispuesto a darse por vencido pese al varapalo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM)Pedro Sánchez impulsará medidas para contener el covid-19 en la Comunidad de Madrid que sean "proporcionales" con la situación epidemiológica, cuya situación considera "preocupante". Y no descarta retomar la declaración del estado de alarma. Pero, eso sí, el jefe del Ejecutivo quiere intentar que todos los pasos que puedan darse a partir de ahora, en medio de la confusión y la incertidumbre, sean pactados con el Gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso (PP). Aunque esta nueva fase empezó mal. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunció por la mañana que quería que la reunión entre ambas instituciones para analizar los nuevos pasos fuera este mismo jueves por la tarde, pero fuentes del Gabinete de la dirigente conservadora señalaron a media tarde que será mañana, viernes. 

"Tenemos que poner todos los instrumentos y todas las medidas encima de la mesa para doblegar la curva"

Pedro Sánchez

Presidente del Gobierno

La noticia de la decisión del TSJM sorprendió a Sánchez en Argel, durante una visita institucional y de marcado carácter empresarial. Y fue allí, en el país magrebí, donde el presidente adelantó que, una vez anuladas las restricciones de movilidad en Madrid capital y otros nueve municipios de la región, es preciso "poner todos los instrumentos y medidas encima de la mesa". Todas las herramientas, incluido el estado de alarma, una iniciativa que, aseguró, se probó "muy eficaz" en los meses más duros de lucha contra el coronavirus

Evaluarlo con Ayuso 

El Gobierno podría decretarlo en una parte de España (o en una parte de Madrid, incluso) aunque Ayuso no se lo pidiera, porque tiene esa potestad. Podría aplicar ese instrumento durante 15 días pero, si quisiera prorrogar su despliegue, debería solicitarlo al Congreso y lograr el apoyo mayoritario de la Cámara. Sánchez recordó que el Ejecutivo sufrió para obtener ese respaldo en las últimas ampliaciones de la alarma y, de hecho, querría haber extendido la alarma al menos dos semanas más (finalizó el 21 de junio), pero no pudo. 

El PP hizo una campaña en contra del uso de ese instrumento constitucional desde principios de mayo, cuando anunció que retiraría el respaldo que le había estado dando desde que estalló la pandemia, a mediados de marzo. El líder de los populares, Pablo Casado, empezó a decir que no se podía mantener por más tiempo "la arbitrariedad del Gobierno con unos poderes excepcionales" y propuso una reforma de la legislación ordinaria como alternativa al estado de alarma. Este jueves lo recordó. Su 'plan b' consiste en modificar, para reforzar su alcance, la ley orgánica de sanidad de 1986, la ley de jurisdicción contencioso-administrativa y la ley orgánica de medidas especiales en materia de salud pública. Esos cambios, según el PP, pueden hacerse en 15 días en el Congreso si hay voluntad de acelerar el proceso.  

El Gobierno podría aplicar ese instrumento constitucional durante 15 días sin apoyo del Congreso 

Ana Pastor, portavoz de los conservadores en el área de sanidad, aprovechó que la noticia saltó poco antes de que empezara la comisión en el Congreso en la que comparecía Illa para pedirle que dimitiera cara a cara. "Su tiempo ya pasó", le espetó, informa Patricia Martín. España, continuó, necesita un "líder sanitario que no escurra el bulto". Al ministro le escocieron sus palabras. "He echado en falta un cierto tono de humildad en usted", lamentó antes de recordarle que ella también ha sido ministra de Sanidad. "¿No cree que deberíamos ir juntos en este empeño?", le preguntó antes de pedirle que dijera si coincide con las declaraciones de Ayuso de que hay que dejar que el 1% de la población sufra los efectos del covid para que el 99% "viva tranquilamente". 

El Ejecutivo no dio pistas de cuál será el camino que propondrá tras la bofetada de los jueces. El fallo les pilló por sorpresa, como se pudo ver cuando Illa, en plena comisión en el Congreso, tuvo que pedir un receso porque el presidente le telefoneaba desde Argel. El político catalán quería empezar a analizar este mismo jueves en el seno del Grupo Covid-19, el órgano que Sánchez y Ayuso pactaron el 21 de septiembre, qué pasos dar. En cambio, fuentes del equipo de la presidenta explicaron a este diario que la Consejería regional ya estaba estudiando diferentes escenarios desde que se hizo pública la decisión del TSJM y que esa reunión debía esperar al viernes. El gesto no sentó bien en la Moncloa, que por la noche seguía analizando los datos epidemiológicos y las posibles salidas políticas para evitar otro choque con la Puerta de Sol. 

La negativa a verse por la tarde molestó a la Moncloa, que no dio pistas de qué camino va a proponer tras el fallo del TSJM 

El vicepresidente del Gobierno madrileño, Ignacio Aguado, de Ciudadanos, estaba a favor de las restricciones ordenadas por Illa, pero prefirió no echar más leña al fuego y escribió un tuit evitando el choque con su socia de Gobierno y con la Moncloa. Aguado se limitó a pedir una reunión para "buscar soluciones entre todas las administraciones".  Ya por la noche, en línea de lo que había dicho la propia Ayuso, el vicepresidente pidió "responsabilidad individual" para evitar "la movilidad excesiva durante este puente".