MOVIMIENTOS EN LA POSCONVERGENCIA

El baile de candidatos de Junts

Borràs y Calvet han dado el paso, Puigneró se deja querer y no se descarta a Artadi o Tremosa

La incógnita principal es si Puigdemont encabezará la lista aunque no pueda ser diputado

Jordi Puigneró, Elsa Artadi, Laura Borràs, Ramon Tremosa y Damià Calvet

Jordi Puigneró, Elsa Artadi, Laura Borràs, Ramon Tremosa y Damià Calvet

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Fidel Masreal

Nada más confirmarse el inicio de la cuenta atrás electoral, en Junts, el partido de Carles Puigdemont -que podrá usar por ahora la marca tras rechazar la jueza la suspensión cautelar que pedía el PDECat- se ha abierto ya abiertamente la veda por encabezar la candidatura. La principal incógnita es si el 'expresident' querrá formar parte de la lista o liderarla. En todo caso, la lucha por ser el candidato "efectivo" (él no podría asumir el cargo) será descarnada entre varios candidatos. Puigdemont, probablemente, no apoyará a ninguno explícitamente.

Laura Borràs

La primera en postularse ha sido la 'exconsellera' de Cultura y anterior directora de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC), una mujer ambiciosa que no esconde, desde hace tiempo, sus intenciones y se ha situado siempre al lado de Puigdemont, y de Torra. Su virtud es la de ser bien vista por ambos 'expresidents', pese a que ahora rehúsan apoyarla explícitamente. Además, su perfil reúne varias condiciones positivas a ojos de la estrategia del nuevo partido: es una mujer con capacidad dialéctica y verbo fácil, comparte al 100% el ideario rupturista y su situación judicial (está procesada por varios presuntos delitos de corrupción durante su etapa al frente de la ILC) puede ser un ingrediente más en el objetivo de generar conflicto judicial contra la "represión" del Estado.

Esa imputación es, al mismo tiempo, su principal punto débil: podría ser una candidata a presidenta que no pudiera ejercer ni como diputada si los tribunales la hallan culpable de los delitos de fraude a la Administraciónmalversación de caudales públicos y falsedad documental. El otro handicap es su poca penetración en estructuras clásicas de partido. Finalmente, sus rivales explotarán otra limitación: no es una experta en gestión más allá del ámbito cultural, como se demostró en algún desliz durante la campaña de las elecciones generales.

Damià Calvet

El 'conseller' de Territori, que también se ha postulado, es el hombre de Josep Rull en el Govern. Destila estilo convergente, pero se ha sabido arrimar al nuevo partido de Puigdemont. Hará valer como puntos fuertes su capacidad de gestión y ofrecerá un discurso no solo centrado en el independentismo, sino en el buen gobierno, convencido de que en las elecciones no solo se hablará del 'procés'. En este terreno, el de la gestión, cree ser claramente mejor que Borràs en cuanto a conocimiento del país y las instituciones, leyes y proyectos.

En su favor, pero también en su contra, puede jugar su pasado convergente. Defiende el diálogo y la negociación para llegar a un referéndum acordado. Reivindica la "confrontación inteligente", pero la vía dialogada le puede restar puntos ante los más radicales seguidores de Puigdemont que creen en la unilateralidad.

Jordi Puigneró

El 'conseller' de Polítiques Digitals fue el primero en ponerse a disposición de Junts. No ha dado el paso formalmente, pero cuenta con simpatías internas por su perfil joven y vinculado a las nuevas tecnologías y a proyectos de innovación, un terreno que apasiona a Puigdemont. Con todo, no se le conoce discurso más allá de su 'conselleria', ni tampoco habilidades 'mitineras'.

Elsa Artadi

La 'exconsellera' y líder de JxCat en el Ayuntamiento de Barcelona sostiene que no dejará de ser concejala, pero su proximidad a Puigdemont, su sólida formación y su habilidad para moverse entre bambalinas la situan en las quinielas. En contra tiene su mal resultado en las municipales.

Ramon Tremosa

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El flamante 'conseller' de Empresa es de una notable autoestima y capacidad discursiva. Además, podría abrir a Junts a sectores de centroderecha liberal. Ese es también un hándicap frente al ala progresista del partido.