30 oct 2020

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VOTAR EN PANDEMIA

La Generalitat plantea el voto delegado y un voto por correo exprés para las elecciones

El dispositivo prevé ampliar los colegios electorales para garantizar la seguridad en la votación presencial

El Govern propone extender la forma de voto en las cárceles a las zonas con alto impacto del coronavirus

Júlia Regué

Votación en Burela (Galicia) durante las elecciones autonómicas de julio del 2020.

Votación en Burela (Galicia) durante las elecciones autonómicas de julio del 2020. / EUROPA PRESS / CARLOS CASTRO

La Generalitat tiene preparado un dispositivo para que las próximas elecciones catalanas transcurran con la mayor normalidad posible, pese a la incertidumbre que supone pronosticar la situación de la pandemia a cuatro meses vista. El documento, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO y que se aprobará en el Consell Executiu cuando los comicios estén convocados y se elevará después a la Junta Electoral Central (JEC), propone medidas para cumplir con las restricciones sanitarias y garantizar que toda la ciudadanía pueda ejercer el derecho a voto, también quienes puedan estar confinados. El operativo pasa por reforzar el voto por correo, facilitar el voto delegado, trasladar la forma de voto en los centros penitenciarios a las zonas con alto impacto del coronavirus y ampliar los colegios electorales para garantizar la seguridad en la votación presencial.

Para fomentar el voto por correo, la Generalitat estudia proponer a la JEC que la petición se pueda hacer por vía telemática con certificados digitales, es decir, solicitando la validez de la identificación a través del mecanismos como IDcat móvil o datos de contraste por teléfono. Además, plantean que una vez que el cartero acuda a entregar el material de votación, pueda llevarse al mismo tiempo el sobre con el voto, y actuar así como custodia para agilizar y facilitar el trámite, haciendo posible que el sufragio pueda realizarse sin salir de casa. En el caso de confinamientos o alta incidencia de covid-19, se optaría por alargar los periodos habilitados para el voto por correo hasta el cierre de los colegios electorales.

Urnas a lugares concretos

En cuanto al voto delegado, el documento prevé esta fórmula siempre que se solicite el apoderamiento ante notario por videoconferencia, aunque, de no ser posible, se facilitará material de protección a los notarios para que puedan acreditarlo a domicilio, algo especialmente útil en hogares con personas mayores y hospitales.

También se contempla pedir a la JEC que en lugares de máximo riesgo para la salud, se use el mismo procedimiento de voto empleado en los centros penitenciarios: llevar una urna al lugar, ya sea a pie de calle, si se trata de un edificio confinado, o dentro de un recinto concreto, como podría ser una residencia. En tal caso, el elector debería elegir la papeleta correspondiente, introducirla en el sobre, y este, en otro sobre dirigido a la mesa electoral que corresponda. Otra opción que sopesan es recomendar el sufragio por franjas horarias.

El documento toma ejemplos de elecciones celebradas durante la pandemia como las generales en Corea del Sur, las autonómicas de Galicia y Euskadi, y las municipales de Alemania y Francia. En el caso catalán, el Pla Territorial de Protecció Civil de Catalunya (PROCICAT) se reserva la capacidad de diseñar los dispositivos de seguridad pertinentes.

"La JEC generalmente es muy restrictiva, pero el reto que tenemos es que nadie se quede sin poder votar. No hay una ley propia en Catalunya, por lo que tenemos que esperar a ver qué opina la JEC de estas medidas. Lo ideal sería tener un censo electoral único, con gestión electrónica, para que no dependas del lugar físico en el que te encuentres para votar", explica el director general de Participació Ciutadana i Processos Electorals, Ismael Peña-López.

El dispositivo en los colegios

Una oficina de seguridad, en contacto con el PROCICAT, diseñará y coordinará los dispositivos de seguridad sobre el terreno junto al responsable de la administración en cada colegio electoral. Cada local deberá disponer de personal de control de entradas y salidas y de aforo, así como las colas en la calle, circuito de voto con entradas y salidas distintas, señalización de normas y circuito, protocolo de limpieza y desinfección con personal de limpieza antes, durante y después de la votación.

En los colegios electorales se deberá usar obligatoriamente la mascarilla, mantener la distancia interpersonal y usar gel hidroalcohólico. En cada mesa se habilitará una bandeja para dejar la documentación (DNI o pasaporte) y evitar así el contacto directo, y se adaptarán las cabinas para evitar cortinas o pomos, pero garantizando igualmente la confidencialidad. No obstante, se recomendará que el votante lleve el sobre con el voto preparado de casa. A los miembros de las mesas se les podrían llegar a facilitar mascarillas FFP2 y, a los alérgicos al gel hidroalcohólico, guantes de nitrilo.

En cuanto al formato de la campaña electoral, la propuesta es emular las condiciones utilizadas en otros territorios, como la limitación de aforos, la prohibición de repartir propaganda electoral y de tocar a personas, y la preferencia por espacios abiertos. Toda la logística podría conllevar un coste de un 50% más que anteriores contiendas electorales, es decir, hasta 20 millones de euros en total.