29 oct 2020

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EL LABERINTO CATALÁN

Torrent solo tendrá margen para ajustar que las elecciones caigan en domingo

El presidente del Parlament deberá convocar un pleno que active la cuenta atrás hacia los comicios

El Periódico

El presidente del Parlament, Roger Torrent.

El presidente del Parlament, Roger Torrent. / EUROPA PRESS / DAVID ZORRAKINO

El presidente del Parlament, Roger Torrent, ha explicado este viernes que si el Tribunal Supremo confirma la inhabilitación del presidente de la Generalitat, Quim Torra, dispondrá de un cierto margen de "días" para ajustar que las elecciones que se convoquen automáticamente caigan en domingo. En declaraciones a Catalunya Ràdio, el jefe de la Cámara catalana ha detallado que, en caso de inhabilitación de Torra, tendrá diez días para "sondear" a los grupos parlamentarios por si quieren presentar un candidato a la investidura.

En caso de no haberlo o de que nadie dispusiese de los apoyos necesarios-, comunicaría al pleno que no hay un candidato viable, por lo que en ese momento se activaría una cuenta atrás de dos meses, y una vez transcurrida sin que haya habido investidura, se convocarían elecciones automáticamente. Para ajustar los tiempos de manera que esas elecciones, a celebrar al cabo de 54 días según la ley, "caigan en domingo", Torrent dispondría de un "pequeño margen de días" para elegir el día del pleno en el que se activaría la cuenta atrás de los dos meses.

Suspensión efectiva

Así lo ha señalado Torrent y así lo recoge el informe encargado al gabinete jurídico de la Generalitat, en el que se señala que la inhabilitación de Torra sería inmediata desde el momento en que le fuese comunicada la sentencia, aunque el cese se formalizaría vía real decreto ley, firmado por el rey Felipe VI y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y en el Diari Oficial de la Generalitat (DOGC).

El vicepresidente del Govern, Pere Aragonès, sería el encargado de convocar una reunión del Consell Executiu -ya en funciones-, en la que se aprobaría un decreto para designarlo a él como "presidente de la Generalitat sustituto interino en funciones". Según marca la ley de la Presidencia de la Generalitat y del Govern, el vicepresidente asumiría las funciones que dejaría vacantes el 'president', salvo tres facultades: plantear una cuestión de confianza, designar o destituir 'consellers' y convocar elecciones.

Aragonès, que no trasladaría su despacho al Palau de la Generalitat ni pronunciaría el tradicional discurso institucional de Fin de Año, sería el encargado de firmar el decreto de las elecciones, una formalidad para certificar la convocatoria automática una vez consumidos todos los plazos.

124 días hasta las urnas

De acuerdo con el citado informe, el Govern en funciones podría someterse a sesiones de control en el Parlament e impulsar decretos ley, pero no proyectos de ley, y en este periodo de transición hasta la nueva legislatura, JxCat y ERC pactarían equitativamente las funciones de representación ante otras instituciones.

Sumando los diez días de consultas a los grupos parlamentarios, la cuenta atrás de dos meses tras el pleno para comunicar que no hay candidato a la investidura y los 54 días desde la convocatoria automática hasta la celebración de elecciones, pasarían "unos 124 días", ha especificado Torrent. Así, si la inhabilitación se hiciese efectiva la próxima semana, los comicios podrían celebrarse el 31 de enero o el 7 de febrero.