26 oct 2020

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ACTO EN BARCELONA

El Rey, a Lesmes: "Me hubiera gustado estar en Barcelona"

El presidente del CGPJ traslada sus palabras a los nuevos jueces y surge otra bronca política

La ceremonia acaba con un "viva el Rey", seguido de un "se han pasado tres montañas"

Ángeles Vázquez

El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un momento de su discurso de apertura del curso judicial, el 7 de septiembre. 

El presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, en un momento de su discurso de apertura del curso judicial, el 7 de septiembre.  / AFP / J. J. GUILLÉN

El Rey Felipe VI se ha salido de la discreción protocolaria que suele acompañar a la Casa Real y al terminar el acto de entrega de los despachos a nuevos jueces ha telefoneado al presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, Carlos Lesmes, para trasladarle que le "hubiera gustado estar en Barcelona", acompañando a los nuevos jueces como ha hecho siempre, según confirmaron fuentes jurídicas a este diario. Si su intención con ello era calmar los ánimos, nada más lejos de lo que ocurrió al final.

El presidente de alto tribunal trasladó el mensaje recibido a los flamantes jueces conforme el propio monarca le había pedido. "Ha sido una llamada de cortesía al presidente del CGPJ con el objeto de trasladar su felicitación personal a la nueva promoción de la carrera judicialsin consideraciones institucionales respecto del acto ya celebrado", han precisado fuentes de la Casa Real, al ver la dimensión que adquiría la conversación, informa Pilar Santos.

Pero el gesto hacia los nuevos jueces no ha hecho más que reavivar la polémica por que el Gobierno no le autorizara a ir a Barcelona. Ha sido muy criticado por el ministro de Consumo, Alberto Garzón, y el vicepresidente Pablo Iglesias, que ha escrito en Twitter: "Respeto institucional significa neutralidad política de la jefatura del Estado, renovación de los órganos judiciales en tiempo y forma, actuaciones de la fuerza pública proporcionales. Art.1.2CE: La soberanía reside en el pueblo español del que emanan todos los poderes del Estado".

Garzón por su parte decía: "La posición de una monarquía que maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido, incumpliendo de ese modo la Constitución que impone su neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha, es sencillamente insostenible". El PP,por su parte, respondió pidiendo que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, salga a defender al jefe del Estado. 

La ausencia de Felipe VI de su segunda cita anual con el mundo de la justicia (la otra es la apertura del año judicial, a la que sí asistió el pasado día 7) ha marcado la ceremonia en la que el propio Lesmes ha verbalizado el pesar de la carrera judicial porque el monarca no presidiera la entrega de despachos a los nuevos 62 jueces, 56 de los que ejercerán a partir de ahora en Catalunya.

Campo no se reconoce la voz

Lo cierto es que el acto cuando menos se ha salido de lo habitual en Justicia. El vocal del CGPJ José Antonio Ballestero se levantó y pidió a los asistentes que "con toda moderación, pero también con toda convicción" gritaran "viva el Rey". El público compuesto en su mayoría por los nuevos jueces, que por la pandemia no pudieron estar acompañados de su familia, secundó la petición y el acto concluyó. Al levantarse todo el mundo, el ministro de Justicia se aproximó a Lesmes y se oye decir:  "Se han pasado tres montañas". 

Esas palabras, respecto a las que Justicia se apresuró a apuntar que el ministro "no reconocía su voz" en ellas, fueron contestadas en Twitter por el secretario general del PP, Teodoro García Egea. "El que se ha pasado tres vueltas ha sido Sánchez vetando la presencia del Rey. España está harta", ha dicho adjuntando el vídeo del final de la ceremonia.

Más allá de la impresión que haya sacado del acto Campo, que fue vocal del CGPJ y es juez de carrera, o quien quiera que mencionara "las montañas", las palabras del Rey suponen un gesto hacia los futuros jueces que será valorado en la toda la carrera, pero sobre todo significa acabar con cualquier atisbo de duda que pudiera existir sobre el motivo por el que no ha desplazado a la Escuela Judicial, en Barcelona, tras haber confirmado su asistencia la semana pasada, lo que motivó que se librarán invitaciones contando con su presencia. El problema es que también permiten identificarle por quien así quiera verlo como quien rompe la neutralidad que debe regir su actuación, como ha hecho Garzón, olvidando que primero fue el veto a su presencia. 

Sin explicaciones

Que la ausencia del Rey correspondía al Gobierno fue confirmado por otro vocal del CGPJ, José María Macías, en los micrófonos de la Ser, con un "hasta donde yo conozco y he sido informado, (...) el Gobierno no lo autorizaba". La confirmación del origen de la negativa no logró acallar las especulaciones, alentadas en gran medida por los miembros del Ejecutivo de Pedro Sánchez, que se han limitado a destacar que la decisión la había adoptado a quien correspondía y estaba bien tomada.

Es tradición que el Rey acuda a la entrega de despachos a los nuevos jueces para simbolizar lo establecido en el artículo 117 de la Constitución que dice: "La justicia emana del pueblo y se administra en nombre del Rey por jueces y magistrados integrantes del poder judicial, independientes, inamovibles, responsables y sometidos únicamente al imperio de la ley".

Entre las especulaciones que han corrido estos días sobre el motivo por el que el Gobierno no ha autorizado la presencia del monarca han figurado supuestos motivos de seguridad, extremo desmentido por fuentes de Interior y que no compatibiliza bien con el hecho de que el presidente del Tribunal Supremo, el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, y la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, sí pudieran asistir sin peligro.