30 oct 2020

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PERFIL

Luis Navajas, un conciliador que ha dejado en shock a la fiscalía

El número dos de la fiscalía conmociona la carrera a dos meses de la elección de los principales puestos

La cúpula de la institución abre una investigación sobre las supuestas presiones de subordinados

Ángeles Vázquez

Luis Navajas, teniente fiscal del Tribunal Supremo, y Dolores Delgado, fiscala general del Estado

Luis Navajas, teniente fiscal del Tribunal Supremo, y Dolores Delgado, fiscala general del Estado / EUROPA PRESS / ÓSCAR CAÑAS

Sus 45 años de trayectoria profesional y haber sido teniente fiscal del Tribunal Supremo con seis fiscales generales del Estado, tanto de gobiernos del PP como del PSOE, sería, en circunstancias normales, sinónimo de ser una persona conciliadora, que rehúye los conflictos y a la que se le dan bien los equilibrios, tanto con sus superiores, como sus subordinados. "Un buen jefe", lo describe uno de estos últimos. Sin embargo, las entrevistas de Luis Navajas a OkDiario y a Onda Cero han provocado una conmoción sin precedentes en la fiscalía, al denunciar que dos compañeros suyos, ambos representantes del ministerio público en el juicio del 'procés', le intentaron influenciar para investigar al Gobierno de Pedro Sánchez por la pandemia, lo que, en su opinión, significa que estaban "contaminados ideológicamente".

La falta de costumbre en que los fiscales y los jueces ofrezcan una entrevista en la que hablan sin pelos en la lengua de la ideología de los miembros de sus respectivas carreras -aunque también expliquen que luego no se traslada a sus informes o resoluciones- ha revolucionado al ministerio público. En Twitter, los fiscales de a pie se pronunciaban sin pudor a favor o en contra, en función de que consideren que prevalece la necesidad de evitar presiones de ningún tipo en su labor o el daño que se produce a la fiscalía al dar a entender que el criterio se forja en función de ella.

La más generalizada, en cualquier caso, es la opinión de que "se ha equivocado" y que una trayectoria como la suya, en la que quiso "ir a San Sebastián cuando nadie más quería, porque ETA mataba casi a diario", ha quedado empañada por haber ido a un medio de comunicación a contestar de cara las críticas ocultas en "fuentes fiscales" con las que se recibió su informe en contra de investigar al Gobierno por la gestión de la pandemia. Y eso a solo 80 días de jubilarse. O, quizá, justo por eso.

Determinar si hay que investigar

La Fiscalía General del Estado abrió este martes una información previa para "analizar el alcance de sus palabras", que no se dirige oficialmente ni contra él ni contra los compañeros que se acercaron a su despacho, antes incluso de que se presentara querella alguna, para recordarle que "el prestigio de la carrera recaía sobre sus hombros".  Se trata de una iniciativa muy genérica que no tiene por qué terminar en la apertura de un expediente, trámite solo previsto en caso de que la inspección aprecie indicios una conducta sancionable disciplinariamente, precisan las fuentes fiscales consultadas por EL PERIÓDICO.

Estas dudan de esa posibilidad, ya que, por lo jerarquizada que es la fiscalía, ven complicado que la visita a un despacho de dos subordinados suponga algún tipo de presión, sobre todo por lo fácil de cortar que sería con un "no sigas por ahí" o "esta reunión se ha acabado". Una de esos compañeros era Consuelo Madrigal, fiscala general del Estado con el PP y autora de un artículo de opinión en 'El Mundo' muy crítico con el estado de alarma, por el que también ha abierto una información previa Inspección y que no dejaba muchas dudas de su ideología. El otro no fue mencionado por Navajas, pero se le ha identificado como Fidel Cadena, actual fiscal jefe de lo Penal del Tribunal Supremo, que siempre ha destacado por su discreción.

Se da la circunstancia de que su mandato lleva unos meses caducado. El suyo no es un caso único, porque la anterior fiscala general, María José Segarra, renunció a realizar nombramientos con el Gobierno en funciones. En la treintena de designaciones que en un par de meses realizará su sucesora, Dolores Delgado, sitúan las fuentes consultadas la respuesta dada por las asociaciones fiscales a las palabras de Navajas, que fueron muy prudentes e inexistentes por parte la Unión Progresista de Fiscales, a la que pertenecía la exministra de Justicia.

Los fiscales del 'Procés'

Pero lo que más se comenta en fiscalía es la forma en la que Navajas señaló a los fiscales del 'procés'. No solo por el intento de influirle, sino también al hablar de sus dudas sobre la rebelión, "globo que pinchó" el Supremo, dijo, al condenar por sedición. No contento con ello les apuntó directamente como quienes con más virulencia atacaron al alto tribunal por esa sentencia.

Tampoco deja en buen lugar ante sus compañeros al número dos de la Fiscalía que abogara en público por no renovar la comisión de servicios de uno de los fiscales del 'caso Villarejo', al dar por bueno que mantuvo una relación con una de las abogadas de Podemos. Sobre todo, se lamentan los fiscales, porque quien "lo decía era su jefe".