24 nov 2020

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QUERELLAS DEL COVID CONTRA EL GOBIERNO

El teniente fiscal del Supremo ajusta cuentas con sus compañeros del 'procés'

Denuncia que Madrigal y Cadena están "contaminados ideológicamente" y quisieron influirle para investigar al Gobierno

"Con esta tropa no puedo ir a la guerra", justifica Navajas no convocar la junta de fiscales de Sala del Supremo

Ángeles Vázquez

Luis Navajas, Fiscal General del Estado en funciones, en una imagen del 2003.

Luis Navajas, Fiscal General del Estado en funciones, en una imagen del 2003. / JUAN MANUEL PRATS

A falta de 80 días para jubilarse, el teniente fiscal del Tribunal Supremo, Luis Navajas, ha decidido no callarse ante las críticas que su informe en contra de la admisión a trámite de las querellas contra el Gobierno por su gestión de la pandemia ha suscitado. En una entrevista en Onda Cero ha acusado a dos fiscales de Sala del Supremo que participaron en el juicio del 'procés' de estar "contaminados ideológicamente". Se trata de la exfiscal general del Estado Consuelo Madrigal y, según señalaron fuentes fiscales a este diario, de Fidel Cadena. El motivo es que, según Navajas, antes incluso de la interposición de denuncia alguna contra el Ejecutivo por víctimas o partidos en el alto tribunal, le advirtieron de que "el prestigio de la institución recaía sobre sus hombros" y le instaron a investigar la gestión del Gobierno.

El número dos del ministerio público solo ha identificado en antena a Madrigal, porque ha dicho que pocos días antes firmó un artículo en el diario 'El Mundo', en el que se mostró muy crítica con el estado de alarma decretado por Pedro Sánchez, tanto que varios querellantes querían utilizarlo como prueba para tratar de lograr que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, o el presidente del Ejecutivo fueran imputados su gestión.

Eso la invalidaría para pronunciarse sobre las querellas presentadas, porque suponía que "estaba absolutamente contaminada", dijo el teniente fiscal para agregar: "Con esa tropa no puedo ir a la guerra". "Son fiscales de altísima consideración, pero en este asunto están contaminados ideológicamente y no deberían pronunciarse. No digo que me coaccionaran, pero intentaron influenciarme y eso me puso en guardia", aseveró. Acababa de explicar que todo el mundo tiene su ideología, incluidos los fiscales, pero estos no pueden dejar que se traslade a sus informes.

Fuera de la junta 

Según Navajas, la Junta de Fiscales de Sala del Supremo nunca debía reunirse para pronunciarse sobre estas querellas, porque su función es ilustrar a la fiscala general del Estado en instrucciones o circulares, pero, además, nunca lo ha hecho, pese a que así lo reclamaran la conservadora Asociación de Fiscales y fiscales de Sala que daban a entender su creterio como "fuentes" de los medios de comunicación . Tampoco se hizo, explicó, cuando la avalancha de iniciativas penales similares era contra el expresidente Mariano Rajoy y su vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría.

Pero es que, además, de haberla convocado habría tenido que pedir que los compañeros que fueron a tratar de influenciarle y demostraron su contaminación ideológica quedaran fuera. También se refirió al riesgo de filtraciones que en su opinión se corre al tratar un asunto por un órgano compuesto por 30 o 35 fiscales. 

"Pinchar el globo" de la rebelión

Además de la crítica directa a dos de los cuatro fiscales que representaron al ministerio público en el juicio del 'procés', Navajas también dejó ver "sus dudas" hacia el delito de rebelión que mantuvieron contra los líderes independentistas.

Para negar relevancia a la posibilidad de que el Supremo acabe admitiendo las querellas y denuncias, cuyo rechazo propugna, mencionó expresamente ese caso, en el que el alto tribunal "pinchó el globo" de la rebeión y acabó condenando por sedición.

Aseguró que, pese a sus dudas sobre ese delito, nunca habría hecho era venir a un medio de comunicación a criticar a sus compañeros, dando a entender que era de ellos era de donde procedían las principales objeciones a su dictamen, entre las que figuraba que el prestigio de la carrera había quedado por los suelos.

El número dos fiscal no ahorró en ejemplos: "El juicio se televisó y se vieron algunas cosas, que en fin..." A continuación, agregó: "Hicisteis un trabajo honrado, meritorio en tres años y digno de aplauso, pero luego el Supremo os pinchó el globo. Eso lo que significa es que no acertasteis en ese momento. Lo que yo no voy  a hacer es decir que el Supremo son cuatro puestos ahí por el Consejo... Las reglas son las que son", afirmó.

Cambio de fiscales en Anticorrupción

Navajas también se refirió al 'caso Villarejo', en el que se habló de que una de las abogadas de Podemos, Marta Flor, tenía una relación con uno de los fiscales, Ignacio Stampa. La calificó de "escandalosa" y afirmó que él lo habría removido de esa investigación por encontrarse en comisión de servicios. 

Añadió que le dijo a cinco de los seis fiscales generales con los que ha trabajado que la Fiscalía Anticorrupción debía renovarse en su totalidad cada cinco años, como ocurre con su jefe, para evitar filtraciones en temas especialmente sensibles y sustituir a los fiscales cuyo trabajo no convence o con los que surge algún tipo de problema. Como alternativa planteó permanecer un máximo de 10 años en ella.

Rey Juan Carlos

Y dispuesto a no morderse la lengua, Navajas, que se declaró monárquico y recordó cómo se valoró y se subió "a los altares" la figura del rey Juan Carlos en 1979, acabó diciendo que la conducta del rey emérito, "como ciudadano", le "parece reprobable", y que "ha hecho un daño a la institución, al Estado, a la institución y ha decepcionado a los que creíamos ver en él una figura intocable e inmaculada". No quiso pronunciarse sobre el futuro de las diligencias abiertas por la fiscalía en relación con la presunta comisión de 65 millones de euros que cobró por la construcción del AVE a La Meca.