23 oct 2020

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TENSIONES EN LAS FILAS CONSERVADORAS

Ayuso, otro dolor de cabeza para Casado

La presidenta de Madrid, en cuestión por el alto número de contagios por covid

El líder del PP se queda sin poder usar la comunidad como "referencia nacional"

Pilar Santos


Madrid tenía que ser la "referencia nacional" para demostrar lo que el PP de Pablo Casado hará cuando llegue a la Moncloa. Así lo dijo el líder conservador cuando acudió a la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso, en agosto del año pasado. Pero Madrid, epicentro de la segunda ola del coronavirus, ha dejado de ser un escenario privilegiado para demostrar el supuesto poderío de la nueva generación del partido y se ha convertido en otra piedra en el zapato de Casado. Ha sumado varias estas últimas semanas: las posibles imputaciones a Jorge Fernández Díaz y María Dolores de Cospedal en el 'caso Kitchen', por la operación ilegal para espiar a Luis Bárcenas; la comisión de investigación sobre ese escándalo y la moción de Vox, que servirá para censurar a Pedro Sánchez, pero también al presidente del PP.

Ayuso llegó a la presidencia de la Comunidad de chiripa. Casado prescindió de Ángel Garrido, que asumió la presidencia tras la dimisión de Cristina Cifuentes, y apostó por una amiga personal que había trabajado con Esperanza Aguirre y que tenía un discurso escorado a la derecha. El líder del PP pensaba que, tras la moción de censura a Mariano Rajoy, el cambio de ciclo en la Comunidad de Madrid era un hecho y le tocaba el turno al PSOE. Y así fue, aunque a medias. Ángel Gabilondo ganó las elecciones de mayo de 2019, pero no logró sumar los apoyos suficientes para ser investido. Ayuso, en cambio, pese a sacar el peor resultado de la historia del PP madrileño (30 escaños), pudo armar una mayoría parlamentaria con el respaldo de Ciudadanos y de Vox, que no entró en el Ejecutivo, pero cuyos votos fueron claves para que se convirtiera en presidenta.

Ayuso (periodista de formación) no tenía niguna experiencia en gestión, algo que "se está demostrando" en la respuesta que la comunidad está dando ante la pandemia por covid-19, según fuentes del grupo parlamentario socialista. En las últimas dos semanas la región ha sumado un tercio de los nuevos casos diagnosticados a nivel nacional, según datos oficiales, y algunos barrios del sur de la capital y municipios cercanos han tenido una incidencia de contagios de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes, cuando la media española es de 285.

Carta de Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, le ofreció por la tarde cerrar una reunión para "reforzar" la cogobernanza frente al virus. Horas antes, el vicepresidente regional, Ignacio Aguado (Ciudadanos), había hecho unas declaraciones (sin preguntas) en las que reclamó mayor implicación de la Moncloa, aunque evitó concretar si se refería al estado de alarma. El presidente respondió a las pocas horas con ese ofrecimiento para intentar desarmar el argumento de Ayuso de que no se han reunido a solas (aunque lo han hecho semanalmente durante el confinamiento en la Conferencia de Presidentes) y para tratar de agradar, de paso, a Ciudadanos, a los que mima a menudo ya que aún no sabe si los necesita para sacar adelante los Presupuestos  del 2021.

Ayuso tiene la opción de solicitar a Sánchez que declare el estado de alarma, para confinar a la población y frenar la cadena de contagios, aunque, en estos momentos, no piensa hacerlo. "No hace falta que el Gobierno nos declare el estado de alarma: solo hace falta que no nos mande más huelguistas y manifestantes", respondieron fuentes del equipo de la presidenta a preguntas de este diario.

El sindicato Amyts ha convocado una huelga indefinida el próximo día 28, que comienza en Atención Primaria y a la que después se irán incorporando el Summa 112 y los hospitales. La Mesa Sectorial de Sanidad (Satse, CCOO, CSIT-UP y UGT) avisó de una escalada de protestas y paros si no rescata del "abismo" a la atención primaria y al resto del sector sanitario, "hundido y colapsado" desde hace años.

Sin rastreadores

Médicos consultados para este reportaje lamentan que, ante la falta de rastreadores (según el Ejecutivo autonómico, en agosto había 400 para siete millones de habitantes y, ahora, 850), los médicos de familia hayan tenido que dejar de "curar" y "ver enfermos" para hacer ese trabajo y, ahora, además, tambén tengan que hacer las PCR.

Además, los sanitarios aseguran que el colapso en atención primaria ha conllevado también el atasco en el Summa 112, el servicio de emergencias, porque muchos pacientes esperan demasiado en algunos cuadros que podrían solventarse, de manera preventiva, en el centro de salud y acaban neceesitando una ambulancia. "Es tremendo cómo la comunidad no ha aprendido nada en estos meses. Nos vuelven a dejar solos", se lamenta una doctora que luchó en la primera oleada de marzo. Madrid, la que tenía que ser punta de lanza de Casado, está roma.

Ayuso, otro dolor de cabeza para Casado