23 oct 2020

Ir a contenido

DIADA 2020

La ANC urge a Puigdemont y Junqueras acordar una hoja de ruta conjunta

La entidad moviliza a 59.500 personas en 131 puntos del territorio catalán

Paluzie abronca a JxCat y ERC: "La paciencia de la gente no durará para siempre"

Júlia Regué

Concentración de la ANC ante la Agencia Tributaria, en la plaza de Letamendi de Barcelona.

Concentración de la ANC ante la Agencia Tributaria, en la plaza de Letamendi de Barcelona. / ROBERT RAMOS

Dispersos, pero interconectados vía streaming. La ANC movilizó este viernes a 59.500 personas, según datos facilitados por la entidad, en 131 puntos del territorio catalán. El habitual baile de cifras que rodea las manifestaciones de la entidad no será en esta ocasión un motivo de discordia, pero tampoco ofrecerá un termómetro fiable del estado del independentismo en las calles. La pandemia del coronavirus y un viernes de puente, sumado a la desorientación de los últimos años de ‘procés’, vació un asfalto que ya se palpaba poco entusiasmado. Los balcones tampoco rindieron a las 17.14 horas. Y la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, abroncó, con hartazgo, a JxCat y ERC por la ausencia de unidad independentista en otra Diada excepcional.

"La paciencia de la gente no durará para siempre [...] Estamos hartos de la división y de la táctica. Exigimos ya una estrategia. Vicepresidente legítimo Oriol Junqueras, presidente legítimo Carles Puigdemont, por favor, leed cada uno el libro del otro. Reflexionad, hablad y haced una propuesta conjunta", espetó desde un escenario frente a la Agencia Tributaria, en una plaza de Letamendi cerrada con apenas 150 personas en su interior. "No podemos seguir esperando el acuerdo de los partidos para retomar el partido, mientras vemos cada día renuncias y divisiones que crean frustración. Tenemos presidentes simbólicos, Governs simbólicos. No somos un país simbólico. Somos un país de verdad. Estamos hartos de la división y la táctica. Y exigimos ya una estrategia", inquirió. 

Recurrió al sit and talk (sentaos y hablad) que agitaba aquel desaparecido Tsunami Democràtic y acto seguido esgrimió la propuesta de la ANC: que se declare la república si el independentismo supera el 50% de los votos en las próximas elecciones catalanas. Dijo que la entidad ya trabaja para ello con una campaña de insumisión fiscal, un mensaje acorde a la ubicación de las citas, las sedes de la administración del Estado en Catalunya. 

El "peor" enemigo 

Por su parte, el vicepresidente de Òmnium Cultural, Marcel Mauri, avisó a los independentistas de que "nuestro peor enemigo somos nosotros mismos". Cargó contra "la disputa eterna permanente" y exigió el fin de las "peleas y los debates estériles" para "tejer juntos un futuro compartido". 

Las reticencias del Govern ante los actos organizados por la ANC en plena pandemia, además de las alertas de epidemiólogos y médicos desaconsejando la participación, también tuvieron su encaje en el discurso. "El derecho a manifestación no puede ser sacrificado [...] Es la última defensa que nos queda ante un Estado vengativo y unos partidos independentistas en plena confusión", atizó Paluzie.

Los impulsores se esforzaron en seguir todas las medidas de seguridad. Solo accedieron al recinto los manifestantes previamente inscritos, se situaron en las marcas dibujadas o en sillas y permanecieron a dos metros de distancia con mascarilla. Protecció Civil aseguró que no hubo ningún incidente y que el cumplimiento de las recomendaciones fue "generalizado".

Las territoriales fueron creativas: en Badalona montaron una cadena humana, en Montblanc llenaron una plaza de zapatos y en varias comarcas hubo rúas de vehículos, algunas hasta la cárcel de Lledoners.