25 oct 2020

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EL ONZE DE SETEMBRE

Las Diades del 'procés': ocho diferencias

Repasamos las manifestaciones que tuvieron lugar con motivo del Onze de Setembre desde el 2012 hasta el 2019

Júlia Regué

El independentismo calienta motores para la Diada más atípica. El impacto de la pandemia del coronavirus impide multitudinarias marchas como las que sucedieron años atrás, por lo que el Onze de Setembre del 2020 se recordará por su poca concurrencia, con actos descentralizados en toda Catalunya, y por personas enmascaradas a dos metros de distancia. ¿Qué particularidades tuvieron las anteriores? Repasamos las diferencias entre las últimas ocho. 

Manifestación del 2012 en Barcelona /FERRAN NADEU

2012: Catalunya, nou Estat d'Europa

El 11 de septiembre del 2012 el independentismo rompió todas las previsiones y conjuró a 1,5 millones de personas, según la Guardia Urbana, desde el paseo de Gràcia de Barcelona hasta el Parlament. Ni la manifestación del 1977 para reivindicar el Estatut ni la del 2010 en contra de la sentencia del Constitucional habían aunado a esta multitud. El ‘president’ Artur Mas constató que el clamor ciudadano aparcaba el pacto fiscal y, tras la negativa del presidente Mariano Rajoy a negociar, se consumó la ruptura entre ambos. Mas inauguró el debate de política general anunciando elecciones anticipadas y el Parlament aprobó una moción que pedía convocar a la ciudadanía a las urnas para decidir sobre la independencia.

La Via Catalana del 2013, a su paso por Alcanar /JOSÉ JORDÁN (AFP)

2013: Via Catalana cap a la Independència

Las entidades soberanistas organizaron una cadena humana de 400 kilómetros desde El Pertús hasta Vinarós con 1,6 millones de personas, según el Departament de Interior. Los manifestantes exigieron al Govern la convocatoria de un referéndum con una pregunta clara. CiU y ERC cerraron un acuerdo de gobernabilidad después de las elecciones del 2012 y acordaron celebrar un referéndum en el 2014. Tres meses más tarde, el 12 de diciembre, Mas anunció la consulta para el 9 de noviembre con la doble pregunta: "¿Quiere que Catalunya sea un Estado?, ¿Quiere que este Estado sea independiente?". Rajoy garantizó en cuestión de minutos que no se iba a celebrar porque era inconstitucional.

Vértice de la 'V' del 2014 en la plaza de las Glòries /Albert bertran

2014: Ara és l'hora

A las puertas de la consulta del 9-N, 1,8 millones de personas, según la Guardia Urbana dibujaron una V en Barcelona, llenando la avenida Diagonal y la Gran Vía, en un recorrido de unos 11 kilómetros. La más masiva hasta el momento. "Presidente, ponga las urnas", exigió la entonces presidenta de la ANC, Carme Forcadell a Mas. El 19 de septiembre el Parlament aprobó una ley de consultas y el 27 de septiembre el ‘president’ firmó la convocatoria. Dos días después, el Gobierno presentó recursos de inconstitucionalidad para frenar la consulta y el Constitucional la suspendió. Mas la reconvirtió en un proceso participativo y acudieron 2,344.828 personas. El sí-sí ganó con un 80,91%. La fiscalía se querelló contra Mas, Ortega y Rigau.

La Via Lliure del 2015 en la avenida Meridiana /ALBERT GEA (REUTERS)

2015: Via lliure a la república catalana

La Diada marcó el inicio de la campaña electoral. Los independentistas se congregaron en la avenida Meridiana, 1,4 millones de personas, según la Guardia Urbana. Un puntero recorrió todos los tramos hasta el parque de la Ciutadella a una velocidad de entre 10 y 15 kilómetros por hora. Mas concurrió a las elecciones como número cuatro pese a ser el candidato de JxSí a la Presidència planteando los comicios como plebiscitarios. Obtuvieron 62 escaños, pero no la mayoría absoluta en la Cámara, para la que requerían sumar los 10 de la CUP. Los anticapitalistas vetaron a Mas y el 9 de enero un pacto in extremis forzó su paso al lado y el ungimiento de Carles Puigdemont en una legislatura prevista por 18 meses.

La manifestación del 2016 en Barcelona /FERRAN NADEU

2016: A punt

La ANC y Òmnium decidieron descentralizar las manifestaciones por varios puntos del territorio: Barcelona, Berga, Lleida, Salt y Tarragona. La participación fue de 875.000 personas, notablemente menos que en anteriores ocasiones. Puigdemont fue el primer ‘president’ en participar en un Onze de Setembre y lo hizo cargando contra el Estado por la falta de diálogo. Dos semanas después, Puigdemont se sometió a una moción de confianza porque la CUP rechazó apoyar sus presupuestos. Anunció que convocaría un referéndum que se celebraría en el 2017, acordado o no con el Gobierno. Los anticapitalistas aprobaron entonces las cuentas y salvaron la continuidad de Puigdemont. En junio anunció la fecha y la pregunta de la consulta.

La manifestación del 2017 en Barcelona /FERRAN SENDRA

2017: La Diada del Sí

El independentismo se recuperó en las calles a las puertas del referéndum del 1 de octubre pero no logró sus mejores cifras en pleno choque con el Estado. Cerca de 1 millón de personas, según la Guardia Urbana, salieron a la calle al grito de "Votaremos" en la capital catalana. Las entidades soberanistas dieron por proclamada la desconexión y cargaron contra los tribunales ante quienes se declararon "insumisos". La Diada tuvo lugar pocos días después de la aprobación de las leyes de desconexión en el Parlament y de las quejas de la oposición por las maniobras independentistas en la Cámara catalana. "Las urnas unen, no dividen, porque en las urnas caben todos", espetó Puigdemont en su discurso el 10 de septiembre.

La manifestación del 2018 en Barcelona /jordi cotrina

2018: Fem la república catalana

Después del referéndum, de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, la marcha de Puigdemont y el encarcelamiento de otros ‘exconsellers’, la ANC y Ómnium organizaron una marcha en la Diagonal de Barcelona, de Palau Reial a Glòries, en la que un millón de personas lucieron camisetas de color coral fluorescente en homenaje a las bridas que sellaban las urnas del 1-O. Fue una jornada de excepción por la convulsión política y la desorientación soberanista con la declaración frustrada de independencia. La ANC presionó para que el ‘president’ Quim Torra aplicara el "mandato" del 1-O. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encaró su primera Diada en el cargo ofreciendo "ley y diálogo".

La manifestación del 2019 en Barcelona /FERRAN NADEU

2019: Objectiu independència

El Onze de Setembre del año pasado fue el menos multitudinario en las calles desde el 2012. Unas 600.000 personas, según la Guardia Urbana, se citaron en la plaza España de Barcelona y en los aledaños para pedir unidad política al independentismo. El desánimo, a las puertas de la sentencia del ‘procés’, que se dictaría el 14 de octubre, se notó en los discursos y entre la marea humana. Los manifestantes pidieron la absolución de los independentistas y reivindicaron el derecho a la autodeterminación, pero la ANC acusó a JxCat y ERC de obstruir la independencia al haber renunciado a la vía unilateral a la que la entidad soberanista se sigue aferrando. La falta de objetivos a corto plazo dejó una Diada poco eufórica.