NUEVOS GOBIERNOS

Feijóo y Urkullu toman posesión como presidentes de Galicia y Euskadi

El dirigente popular estrena su cuarto mandato apelando a la "moderación" ante Casado

El lendakari jura el cargo en Gernika ante solo una treintena de invitados por la limitación de aforo

El lendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo

El lendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo

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El Periódico

Alberto Núñez Feijóo e Iñigo Urkullu han tomado posesión este sábado como presidente de la Xunta y lendakari, respectivamente, en sendos actos solemnes marcados por las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus. Para el dirigente del PP será su cuarta legislatura con mayoría absoluta, mientras que el jefe del Ejecutivo vasco estrena su tercer mandato reeditando la coalición de gobierno PNV-PSE.

En el Parlamento de Galicia, Feijóo ha prometido su cargo en un acto al que ha asistido el líder del PP, Pablo Casado, que ha escuchado por parte del presidente gallego llamamiento a la "estabilidad", a la "moderación" y a la "cogobernanza" con el Estado que requiere la gestión de la pandemia.

Feijóo ha aprovechado la presencia también de la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, para erigirse en defensor del Estado de las autonomías pero apuntar, no en vano, que se producen "desajustes" entre las distintas administraciones. "Algunos de ellos son equiparables a los que padecen otros estados complejos, pero otros derivan de la que, en mi opinión, es una errónea concepción del Estado de las autonomías. En él, la cogobernanza debiera ser algo habitual y espontáneo, y no presentarse como una concesión derivada de una situación excepcional", ha explicado.

Solemnidad en Gernika

El lendakari, Iñigo Urkullu, ha jurado su cargo este sábado ante el árbol de Gernika con mascarilla y según la ceremonia tradicional, pero condicionada por las medidas sanitarias por la pandemia, que han limitado el número de invitados en la Casa de Juntas, han obligado a mantener las distancias y ha imposibilitado los abrazos y felicitaciones que sí recibió en las otras dos ocasiones en que protagonizó este acto, en el 2012 y el 2016.

Esta celebración, siempre cargada de simbolismo y referencias históricas, ha estado marcada por el respeto de la distancia interpersonal para evitar contagios del coronavirus y las mascarillas, que solo se retiraban los intervinientes en el momento de tomar la palabra e inmediatamente se volvían a colocar, y que han tapado los gestos de emoción que se hayan producido y han permanecido en las caras incluso en las fotos oficiales. Los más de 300 invitados que en otras ocasiones han asistido a esta ceremonia, en esta ocasión solo eran 30, por esa limitación de aforo.

Tal y como hizo en las dos ocasiones anteriores, Urkullu ha jurado su cargo ante el árbol de Gernika, símbolo de las libertades vascas, en euskera, sobre un ejemplar del Estatuto de Autonomía y una copia del Fuero Viejo del Señorío de Bizkaia, del año 1600, sin Biblia, ni crucifijo en la mesa del juramento.

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Juramento tradicional

En las tres ocasiones se ha acogido a la fórmula tradicional del juramento usada en 1936 por el primer lendakari, José Antonio Agirre, y que repitieron después Carlos GaraikoetxeaJosé Antonio Ardanza y Juan José Ibarretxe, cambiando la expresión "humillado ante Dios" por la de "humilde ante Dios", e incluyendo la referencia a "la sociedad", que antes no estaba. De esa manera, la frase en euskera pronunciada por Urkullu ha sido: "Humilde ante Dios y la sociedad, en pie sobre la tierra vasca, bajo el roble de Gernika, en recuerdo de los antepasados, ante vosotros, representantes del pueblo, juro desempeñar fielmente mi mandato".