Casado rechaza renovar el Poder Judicial mientras Iglesias siga

El líder del PP propone el Gobierno crear un organismo independiente que distribuya los fondos europeos

El jefe del Ejecutivo se reúne esta tarde con Arrimadas en busca de apoyos para los Presupuestos

Pedro Sánchez inicia con Pablo Casado su ronda de contactos con los partidos políticos, este 2 de septiembre en la Moncloa. / Jaime Garcia (EFE VÍDEOS)

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La previsión se ha cumplido. Pedro Sánchez y Pablo Casado no han logrado acercar posiciones para renovar los órganos constitucionales (Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo y RTVE, entre otros) ni tampoco para sentarse juntos a abordar los Presupuestos Generales del 2021, claves para superar las consecuencias económicas y sociales de la pandemia de covid-19.

Sánchez y Casado se han reunido esta mañana durante casi dos horas en la Moncloa. No se veían a solas desde el 17 de febrero. Entonces estaban distanciados y ahora más, si cabe, porque se mezclan las pullas que se lanzan por la gestión sanitaria. El líder del PP descarta cualquier entendimiento sobre la renovación de esas instituciones o las cuentas porque el presidente tiene de socio en el Gobierno a Podemos. "La pelota está en el tejado de Sánchez, para ver qué hace con Podemos", ha afirmado el dirigente popular en una rueda de prensa que ha ofrecido después de la reunión. "[Iglesias] está en una petición de cambio de régimen constitucional, han pedido que el Rey abdique y que haya un referéndum sobre la Monarquía, y así empezamos muy mal", ha señalado. Además, ha subrayado, Iglesias aboga por un referéndum de autodeterminación en Catalunya y "blanquea" a Bildu. 

Casado, sin embargo, sí que ha destacado el entendimiento para crear una "Agencia Nacional para la Recuperación Económica de España" y que algún experto "sin carnet de ningún partido" la pueda dirigir. El líder del PP quiere que un organismo independiente sea el responsable de distribuir los 140.000 millones de euros de ayudas europeas de los que puede disponer España en los próximos años. Casado ha dicho que Sánchez ha acogido con agrado la propuesta, aunque María Jesús Montero, ministra de Hacienda, más tarde ha desdeñado ese mínimo entendimiento con el PP. "La agencia no ha sido el centro del debate. Es un tema totalmente instrumental, accesorio", ha dicho Montero quitándole importancia a esa coincidencia.

Casado ve un "horizonte de colaboración" en la reforma sanitaria

Otro punto donde, según Casado, puede haber un "horizonte de colaboración" es el fortalecimiento del marco legal que reclama su partido para poder tomar medidas eficaces frente a la pandemia, con el objetivo de que el Ejecutivo no tenga que acudir a la fórmula del estado de alarma. También los populares quieren modificar la ley reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativa, para que la privación de derechos —como cuarentenas obligatorias— tenga que seguir siendo autorizada por los juzgados, pero que para la limitación de la circulación y de la movilidad entre provincias pueda haber una autorización posterior.  Esa autorización, subraya Casado, no la tiene que dar los juzgados de lo contencioso-administrativo, sino las salas correspondientes de los tribunales superiores de Justicia de cada comunidad o el Tribunal Supremo (si es el Gobierno el que ha decidido). 

Tono duro de Montero

La visión del Ejecutivo no ha podido ser más opuesta a la de Casado. El tono empleado por la portavoz ha sido extraordinariamente duro. Incluso aquellas cuestiones que el líder del PP había vendido como puntos de acercamiento, caso de la creación de la citada agencia estatal para canalizar las propuestas para el empleo de los fondos europeos, han sido calificadas de "anecdóticas" por la ministra. El argumento del Gobierno es que en las tres materias clave en las que buscaba un consenso de mínimos el presidente (despolitización de la pandemia, renovación institucional y Presupuestos del Estado) no ha encontrado receptividad por parte del jefe del PP. De hecho, Montero ha deplorado que el líder de los conservadores mantenga una actitud de "confrontación", de "frentismo", de "obstruccionismo" y de "no es no". 

El líder del PP, Pablo Casado, tras su reunión en la Moncloa con Pedro Sánchez, este 2 de septiembre. / EUROPA PRESS

El balance de la cita de casi dos horas es, para la Moncloa, "decepcionante". "Casado ha dado la espalda al diálogo. Es el mismo Casado que hace dos años", que aunque se halle en un "permanente giro al centro", al final acaba "girando sobre sí mismo", sentenció Montero.

Los lobis y Redondo

En esa línea, la titular de Hacienda ha acusado al presidente del PP de "seguir utilizando los datos de la pandemia", "a partir de falsedades y de la manipulación", para "intentar desgastar al Gobierno" y buscar la "confrontación" en un terreno en el que el Gobierno, ha dicho, "no ha querido confrontar ni va a confrontar". También le ha afeado que no se avenga a una negociación sobre los Presupuestos cuando ahora es más urgente que nunca. El Ejecutivo ve incluso "ofensivo" que el jefe del PP considere que con el formato actual —una comisión interministerial que preside Sánchez y unidad de seguimiento del fondo de recuperación instalada en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno, que dirige Iván Redondo— se fomentará "una procesión de lobis" hacia la Moncloa. "Todo lo que habla Casado es ofensivo para este Gobierno", ha llegado a manifestar Montero. 

Montero: el balance es "decepcionante", Casado "ha dado la espalda al diálogo"

Que se estudie, en todo caso, la creación de una agencia es "absolutamente accesorio" en el marco de la conversación. La portavoz aprovechó su comparecencia para advertir que "sorprende" que los conservadores ahora promuevan la formación de atencias cuando, cuando estaba en el poder, se propuso "extinguirlas", y así quedaron derogadas por la ley del régimen jurídico del sector público, de 2015

Pero la cuestión presupuestaria no era el eje capital para el Gobierno, puesto que, como reconoció la propia ministra, Hacienda cree que podrá sacar adelante las cuentas de 2021 aun sin el apoyo del PP, ya que tiene como comodín a Ciudadanos, que sí ha expresado su disposición a pactarlas. Fundamental era para la Moncloa proceder al desbloqueo institucional. Pero ahí de nuevo ha pinchado en hueso, como era esperable. El Gobierno ha dicho sentirse escandalizado al escuchar a Casado decir "sin sonrojo que no piensa cumplir con la Constitución", al tener congelados los órganos pendientes de relevo durante toda la legislatura. 

El Gobierno también mantiene que no hay necesidad de ninguna reforma legal que evite tener que recurrir al estado de alarma, porque defiende que toda limitación de derechos requiere de control judicial o parlamentario. Subraya que las comunidades autónomas disponen de las herramientas necesarias para controlar los rebrotes de covid-19. No obstante, el Ejecutivo cumplirá el mandato de la Comisión de Reconstrucción del Congreso, que prescribió por ejemplo la conversión del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) en otro organismo con mayor autonomía y presupuesto. "Es que esas conclusiones de la comisión las tiene en agenda el Gobierno, las hemos votado y propuesto... Que las quiera capitalizar Casado... lo dejo ahí", ha criticado Montero.

La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en rueda de prensa en la Moncloa este 2 de septiembre. / EUROPA PRESS

Esta tarde, Arrimadas

Casado ha llegado a la Moncloa puntual, a las diez de la mañana. Sánchez, con mascarilla al igual que el jefe de la oposición, le ha esperado en las escaleras del edificio y ambos se han saludado con el codo, para reducir el riesgo de contagio. El líder del PP ha sido el primero en pasar por la sede de Gobierno en una ronda que sigue esta tarde con Inés Arrimadas. La presidenta de Ciudadanos acudió a las cinco con una estrategia totalmente diferente a la de Casado.

El Ejecutivo juzga "anecdóticas" cuestiones como la agencia para los fondos europeos

Arrimadas quiere participar en la confección de los Presupuestos para reducir la influencia de Podemos y tratar de evitar que Sánchez necesite a ERC para sacarlos adelante. Los 10 escaños de Cs son claves en esta suma y el Ejecutivo es partidario de intentarlo ya que no cree que los republicanos catalanes sean unos buenos compañeros de viaje en este tema por las elecciones catalanas (todavía sin fecha).

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Sánchez asegura que quiere unas cuentas de 2021 "progresistas", pero no "excluyentes", por lo que está dispuesto a hacer a algunos guiños a Ciudadanos para atraérselos. Una de esos gestos sería aparcar la subida fiscal, que estaba incluida en el programa de la coalición PSOE-Podemos. 

Este jueves pasarán por la Moncloa, los portavoces de ERC y PNV, Gabriel Rufián y Aitor Esteban. Sánchez se entrevistará con los demás representantes —Vox se excluyó— de manera telemática.