ARRIMADAS MUESTRA SU "VOLUNTAD REAL Y FIRME" DE NEGOCIAR LOS PRESUPUESTOS

Sánchez allana el diálogo con Cs tras el portazo del PP

Casado rechaza hablar de los Presupuestos de 2021 y la renovación de los órganos constitucionales

Los populares proponen al Ejecutivo crear un órgano independiente para distribuir los fondos europeos

Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su reunión de este 2 de septiembre en la Moncloa. 

Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su reunión de este 2 de septiembre en la Moncloa.  / EUROPA PRESS

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Pedro Sánchez ha conseguido romper el bloque de la plaza de Colón. Este miércoles, el presidente empezó en la Moncloa una ronda con los partidos políticos y se pudo ver cómo el PSOE avanza en su relación con Ciudadanos, con el que va a contar para elaborar los Presupuestos Generales del Estado de 2021, y cómo sigue aumentando la distancia con Pablo Casado.

El líder del PP fue el primero en pasar por el despacho de Sánchez, con el que no se veía a solas desde el 17 de febrero pese a la pandemia que ha sacudido el planeta. Casado se negó a participar en la negociación de las cuentas y también rechazó renovar los órganos constitucionales —Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Tribunal Constitucional, Defensor del Pueblo y RTVE, entre otros), dos noes que justifica por el hecho de que Podemos sea miembro del Gobierno de coalición. "[Pablo Iglesias] está en una petición de cambio de régimen constitucional, ha pedido que el Rey abdique y que haya un referéndum sobre la Monarquía, y así empezamos muy mal", señaló.

Además, destacó que el partido morado está siendo investigado por presunta financiación irregular, aboga por un referéndum de autodeterminación en Catalunya y "blanquea" a Bildu. "La pelota está en el tejado de Sánchez, para ver qué hace con Podemos", dijo Casado en una rueda de prensa en la sede del Gobierno tras la reunión, que duró casi dos horas. A preguntas de los periodistas, el líder del PP insistió en que, aunque la legislatura se complete y llegue hasta 2023, él no negociará la renovación de esas instituciones si Iglesias sigue en el Ejecutivo, algo que la Moncloa considera intolerable porque es tanto como "incumplir la Constitución". El CGPJ instó este miércoles (por última vez) a los grupos parlamentarios a que procedan a la renovación, como establecen la Carta Magna y la ley orgánica del poder judicial. El relevo está pendiente desde diciembre de 2018.

"Decepcionante" es para el Ejecutivo el balance de la cita con Casado, por estar en el "frentismo"

Pese a estas dos negativas, Casado puso de relieve la buena acogida de Sánchez a su propuesta de crear una "Agencia Nacional para la Recuperación Económica de España" para distribuir los fondos de Bruselas, que podría estar dirigida por un experto "sin carnet de partido". Y también subrayó que vio sintonía en otros dos temas: la opción de reforzar la legislación ordinaria, para evitar usar el estado de alarma y poder asegurarse las limitaciones de circulación y movilidad; y la posibilidad de cambiar la ley reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativa, para facilitar la respuesta de los tribunales a las medidas de las autonomías.

"Accesorio" y "ofensivo"

La respuesta del Ejecutivo a la cita con Casado, expuesta por la ministra de Hacienda y portavoz, María Jesús Montero, fue dura. Calificó de "decepcionante" la reunión y acusó al líder del PP de dar "la espalda al diálogo" con su actitud de "confrontación", "frentismo" y "obstruccionismo". Con su "no es no". Montero considera que los conservadores siguen "utilizando los datos de la pandemia", "a partir de falsedades y de la manipulación", para "intentar desgastar al Gobierno". La portavoz ve "accesorio" la agencia que propone y "ofensivo" porque pone en duda la distribución de las ayudas que pueda hacer el Gobierno con el formato actual (con una unidad de seguimiento instalada en el Gabinete de la Presidencia, dirigida por Iván Redondo). 

El presidente, Pedro Sánchez, y el líder del PP, Pablo Casado, se saludan a la entrada del palacio de la Moncloa antes de su reunión, este 2 de septiembre. / FERNANDO VILLAR (EFE)

Montero insistió en que, ante la grave crisis provocada por el covid-19, el PP debería participar en la elaboración de los Presupuestos. No obstante, nunca el principal partido de la oposición ha apoyado las cuentas del Gobierno. Y parece que esta pandemia tampoco va a cambiar esa tradición. No obstante, la cuestión presupuestaria no era el eje capital para el Gobierno, puesto que, como reconoció la propia ministra, Hacienda cree que podrá sacar adelante las cuentas de 2021 aun sin el apoyo del PP, ya que tiene como comodín a Ciudadanos, que sí ha expresado su disposición a pactarlas.

Inés Arrimadas lo dejó claro tras verse con Sánchez, por la tarde. En un encuentro que se alargó algo más de las dos horas que estuvo Casado, la presidenta de Cs demostró que su viraje, tras el hundimiento de su partido y la dimisión de Albert Rivera, continúa. Arrimadas le dijo a Sánchez que tiene "voluntad real y firme" de sentarse con el Ejecutivo para hablar de los Presupuestos.

Arrimadas no pone pegas a que a la mesa se siente UP, algo que le afea el líder del PP

no puso ninguna pega a que en esa mesa esté Podemos, algo que le afeó Casado por la mañana cuando le recordó que, hace apenas tres años, no quería pactar nada con el PP si había algún dirigente popular imputado en el territorio en el que negociaban. Para la máxima responsable naranja, que esté sentado un miembro morado obedece más a las "luchas internas" de los socios del Gobierno, pero su partido conversará sobre las cuentas con Hacienda, que es siempre quien lidera la negociación. Y ese departamento está liderado por la socialista Montero. 

Evitar la influencia de Rufián y Otegi

Arrimadas cree que es una "obligación" intentar llegar a un entendimiento con el Gobierno en estos momentos "excepcionales" y, sobre todo, explicó en rueda de prensa en la Moncloa, quiere hacerlo para evitar que los Presupuestos "se los acaben repartiendo [Gabriel] Rufián, [Arnaldo] Otegi y [Pablo] Iglesias en un despacho". "Podremos equivocarnos, pero vamos a dormir con la conciencia tranquila", señaló, adelantándose a las críticas que muy probablemente su formación y ella misma van a recibir por entenderse con Sánchez. Pero su voluntad es inamovible: quiere ser "útil", atenuar el peso de Unidas Podemos, construir unos PGE "sensatos y moderados". Además, Arrimadas reclamó una "tregua política". O sea, que la pandemia quede fuera del debate partidista. Algo en lo que coincide Sánchez, que habla de "despolitizar" el combate contra el covid y reclama "unidad".

Montero apreció la "voluntad de diálogo sincero" de Cs, "por encima de tacticismos", pese a considerarlo un partido crítico con el Ejecutivo. Es más, también para echar una mano a los naranjas, insistió una y otra vez en que hay diferencias ideológicas con ellos, en que no ahorran "críticas" contra el Ejecutivo. Pero el tono contrastaba una enormidad con el empleado contra Casado. El Gobierno ha hallado una derecha con la que puede entenderse, frente a otra que le da la "espalda". También la jefa de los liberales enfatizó que no es sencillo para ella dialogar con el Ejecutivo, pero la coyuntura manda. "Nosotros ya estamos en esta tregua. Evidentemente no es fácil negociar determinadas cosas con este Gobierno, pero ¿qué español no ha hecho cosas difíciles en estos meses? ¿Cómo no vamos a hacer cosas extraordinarias nosotros?". 

No hay todavía un cronograma de negociaciones, aunque Arrimadas hizo hincapié en que no hay "un minuto que perder", y Montero añadió que las conversaciones arrancarían "en breve". Los naranjas ya tienen su alineación preparada: Marina Bravo, número dos del partido; Edmundo Bal, portavoz parlamentario, y Carlos Cuadrado, vicesecretario primero. En lo que no habrá acercamiento con Cs es con la renovación institucional. Sus diez escaños resultan irrelevantes, pero tampoco comparten el "reparto" que de los órganos han venido haciendo PP y PSOE. Los naranjas defienden cambiar la ley para cambiar el sistema de elección. 

El vicepresidente segundo, por su parte, sigue expresando, esta vez directamente, que no le gusta el acercamiento de Sánchez a CsEn 'Al rojo vivo' (La Sexta), Iglesias aseguró que primero se negociará en el seno del Gobierno, después con los socios de investidura, después con los que se abstuvieron (entre los que se encuentran ERC) y, por último, Ciudadanos. Incluso adelantó que escenificará con el presidente este mes un acto conjunto para mostrar el acuerdo respecto al borrador de las cuentas, para a partir de ahí comenzar la negociación con los grupos. En esa secuencia. 

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Ese orden de interlocución el orden que lleva Sánchez, que ha dejado a los republicanos para este jueves, consciente de su inestabilidad por estar pendientes de las elecciones catalanas, aún sin fecha. Tampoco Montero validó ese calendario expresado por Iglesias e insistió en que se sentará con todos aquellos que estén dispuestos a arrimar el hombro. En el segundo día de reuniones, este jueves, el presidente también hablará con el PNV y, ya de manera telemática, con el Grupo Plural, EH Bildu y el Mixto. Con ello completará una ronda de reuniones con la que habrá certificado que cuenta con un nuevo socio para los Presupuestos, aunque a la vez intentará no perder a ERC.