30 oct 2020

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PELIGRA LA ALIANZA ELECTORAL

El PDeCAT demanda a JxCAT ante los tribunales por el uso de las siglas

La dirección del partido denuncia que el cambio de titularidad de las siglas fue fraudulento

Los senadores posconvergentes se dan de baja y el acuerdo entre sectores se ve improbable

El Periódico

El presidente del PDECat, David Bonvehí.

El presidente del PDECat, David Bonvehí. / EFE

Las posibilidades de un acuerdo de última hora en el espacio posconvergente se agotan. El PDECat, partido heredero de CDC, formalizó este mes una demanda ante los tribunales contra el nuevo partido del 'expresident' Carles Puigdemont, que ha tomado el nombre de Junts per Catalunya, que poseía el PDECat. Esta decisión viene motivada por la certeza de la fuerza posconvergente de que las siglas le pertenecen y que la usurpación ha sido fraudulenta. En cambio, los fieles a Puigdemont sostienen que toda la operación de uso del nombre se ha hecho con arreglo a la ley.

La noticia de la contienda judicial, avanzada por el diario Ara, supondrá que durante la próxima semana se celebre una vista ante el juez, que podría decidir aplicar medidas cautelares, es decir, suspender el uso de JxCat por parte de Puigdemont hasta que se decida definitivamente que parte de las dos en litigio tiene los derechos sobre la marca.

Fuentes de la dirección del PDECat han explicado a EL PERIÓDICO que este paso fue comunicado a Jordi Sànchez, exlíder de la ANC y pieza clave del nuevo partido de Puigdemont, por lo que los fieles al 'expresident' no deberían sorprenderse al respecto.

La respuesta de la dirección del nuevo partido es que ante este frente judicial que abre el PDECat se hace todavía más difícil albergar esperanzas de un acuerdo entre ambas partes para concurrir de forma unitaria en las próximas elecciones catalanas. Este viernes se reunió la dirección de Junts, que sigue dando pasos hacia su constitución definitiva como nuevo partido. Ya se han distribuido las dos ponencias -política y organizativa- entre los aproximadamente 4.000 asociados, y en octubre se prevé cerrar el período previo para disponer ya de las bases teóricas y la dirección de la formación a pleno rendimiento.

Baja de senadores

Los cinco senadores con los que contaba el PDECat hasta la actualidad -Josep Lluís Cleries, Mayte Rivero, Josep Maria Cervera, Assumpció Castellví  y Josep Maria Matamala -amigo y fiel seguidor de Puigdemont- anunciaron ayer que se dan de baja del partido en protesta por la batalla judicial, hecho que consideran «intolerable» por parte del PDECat. El partido insiste en que lleva el caso a los tribunales porque la marca le pertenece y los fieles a Puigdemont la usurparon de forma irregular. El partido sostiene que se cambió de manos la marca sin ni tan solo celebrar una reunión con las personas que figuraban como dirigentes de JxCat.  El líder del PDECat, David Bonvehí mostró su «decepción» personal al respecto.

Asamblea ficticia

El inicio de este nuevo entre el PDeCAT y los seguidores de Puigdemont tiene que ver con la propiedad del nombre JxCat. Inicialmente, los titulares de JxCat eran trabajadores del PDeCAT, con Laia Canet como presidenta y dos personas más del partido. Canet fue quién inscribió en el registro de partidos la marca en el 2017.

A principios del 2020, los próximos a Puigdemont llevaron al notario un documento en el que Canet renunciaba a las siglas, junto con una certificación que se había hecho una asamblea telemática para cambiar la dirección del partido. Los nuevos titulares, entonces, pasaban a ser el alcalde de Balenyà, Carles Valls, la exmiembro de la dirección del PDeCAT Montserrat Morante, y la exsecretària de la ANC Irene Negre.

Pero, según defiende el PDeCAT en su demanda, esta asamblea telemática no se hizo, explica el 'Ara', que indica también que el partido justifica esta afirmación a través de los testigos de dos trabajadores del PDeCAT que también constaban como titulares de JxCat y que aseguran que no fueron convocados a la asamblea.