LA EVOLUCIÓN DE LA PANDEMIA

El Govern intenta blindar la Diada de las restricciones por el covid

Torra afirma que "una manifestación no será posible" con las limitaciones de reunión y luego se desdice

La Generalitat condiciona las concentraciones a que se respeten las medidas de prevención e higiene

La manifestación de la Diada del 2019.

La manifestación de la Diada del 2019. / ROBERT RAMOS

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El Periódico

Las últimas medidas anunciadas este lunes por la Generalitat para tratar de contener los brotes de coronavirus impiden cualquier reunión de más de 10 personas, lo que condiciona los planes de la ANC y Òmnium Cultural para su ya habitual manifestación con motivo de la Diada. No obstante, el Govern está intentando blindar los actos previstos por las entidades independentistas y eso ha provocado que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, haya tenido que rectificar sus propias palabras tras haber dejado claro que toda concentración en la calle estaría prohibida durante las próximas tres semanas, incluido, por tanto, el Onze de Setembre.

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"El derecho legítimo de manifestación choca con la reducción de la interacción social. Por esta razón, una manifestación no sería posible", ha respondido Torra al ser preguntado por si las nuevas restricciones de la Generalitat afectarán también a los actos de la fiesta nacional de Catalunya, que los últimos ocho años estaban protagonizados por una exhibición de fuerza de los independentistas en las calles de Barcelona o en el resto del país. Pero, después de la rueda de prensa, Presidència ha puntualizado que la prohibición "no afecta al derecho de manifestación, siempre que se ejerza respetando las medidas de distanciamientomascarilla e higiene de manos".

Las entidades todavía no han desvelado oficialmente cuáles son sus planes para este Onze de Setembre tan atípico, pero sí habían avanzado que su intención era organizar un 11-S "medio presencial y medio virtual". El propósito era convocar concentraciones de pequeño formato frente a edificios de instituciones del Estado en Catalunya. En el caso de Barcelona, los puntos neurálgicos serían las sedes del Banco de España, la Agencia Tributaria, la Seguridad Social y la Universitat de Barcelona.