18 sep 2020

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Doce pasos hacia el abismo

La detención de Villarejo permitió acceder a los audios de Corinna, pero su contenido no se conoció hasta ocho meses después

Las causas de la renuncia de Juan Carlos I a toda actividad representativa no quedaron claras hasta pasado un año

Eugenio Fuentes

El rey emérito Juan Carlos I en una foto de archivo

El rey emérito Juan Carlos I en una foto de archivo / ANDRES KUDACKI (AP PHOTO)

El anuncio el pasado lunes de la salida de España de Juan Carlos I cierra por el momento un descenso al abismo que se inició hace una década con el procesamiento de Iñaki Urdangarin, duque de Palma y esposo de la infanta Cristina. Estos son los doce pasos principales que jalonan esa caída, no siempre expuestos en el orden cronológico en el que se produjeron sino en el que fueron conocidos a través de las revelaciones de los medios.

1) Urdangarin, apartado de la Familia Real. El 12 de diciembre de 2011, la Casa del Rey anunció la exclusión del duque de Palma de la Familia Real, "como consecuencia de la investigación a la que está siendo sometido por sus negocios y su presunta vinculación con el 'caso Palma Arena'" de corrupción. Su comportamiento fue calificado de "no ejemplar" por la Casa del Rey, que aprovechó para anunciar que la Corona haría públicas en adelante sus cuentas, extremo hasta el que entonces se había negado.

Las actividades ilícitas de Urdangarin, conocidas como "caso Nóos", propiciaron una caída en la apreciación de la monarquía por parte de una sociedad española azotada por las graves consecuencias de la crisis financiera de 2008. El 12 de junio de 2018 se informó de que Urdangarin era condenado en apelación por el Supremo a cinco años y diez meses de prisión. La infanta Cristina fue absuelta de dos delitos fiscales y condenada a reintegrar 128.000 euros cargados en su tarjeta de una de las sociedades del entramado "Nóos".

2) "No volverá a ocurrir". El descrédito se agravó el 14 de abril de 2012 al conocerse que Juan Carlos I se había roto una cadera mientras cazaba elefantes en Botsuana y había tenido que ser trasladado a Madrid para ser operado. A su salida del hospital, el 18 de abril, Juan Carlos I, en un gesto sin precedentes, se disculpó: "Lo siento mucho, me he equivocado y no volverá a ocurrir", aseguró a los periodistas que le aguardaban a la puerta. El incidente de Botsuana hizo pública su relación amorosa con Corinna Larsen, pieza clave en el calvario vivido luego por el monarca.

Cambio de etapa

3) Abdicación. En una España agitada por las movilizaciones populares del 15M de 2011, la tumba del bipartidismo, se abrió paso el convencimiento de que el Monarca debía abdicar y permitir que su hijo, el actual Felipe VI, insuflara nuevo aliento a la monarquía.

Con la infanta Cristina ya imputada en "Nóos", el juicio en puertas y unas elecciones en 2015 de resultado incierto, Juan Carlos I anunció su abdicación el 2 de junio de 2014. Felipe VI fue proclamado Rey el 19 de junio y la crisis dinástica pareció calmarse en una España azotada por la crisis económica, el descrédito de la clase política y las tensiones secesionistas catalanas.

4) El enfado de Juan Carlos. La Casa del Rey dejó clara la distancia que pretendía tomar respecto a Juan Carlos I, ahora ya Rey emérito, cerrándole las puertas del Congreso durante los actos conmemorativos del 40.º aniversario de las primeras elecciones generales de la democracia posfranquista, en junio de 2017. "Hasta han invitado a las nietas de La Pasionaria", se publicó que se quejaba el Monarca.

Los audios

5) Una detención clave. Las aguas parecían calmarse, pero el tres de noviembre de ese mismo año se produce una detención que, a la larga, sería clave para el hundimiento de Juan Carlos I, la de un turbio policía, el excomisario José Manuel Villarejo, poseedor de un inmenso archivo con audios y vídeos comprometedores de personajes de la política, las finanzas y la empresa. Entre los documentos encontrados por la Policía en los registros practicados en el despacho de su socio, el abogado Rafael Redondo, figura la grabación de unas conversaciones mantenidas en 2015 en Londres con Corinna Larsen. Pero eso aun tardaría un poco en ser divulgado.

6) Los audios. El 11 de julio de 2018, cuando Villarejo ya llevaba ocho meses en prisión, dos medios difundieron fragmentos de esas cintas. Fue una bomba y un intento de advertencia del expolicía. Corinna acusaba al Rey emérito de haberla utilizado como testaferro –"no porque me quiera mucho, sino porque resido en Mónaco"–, desvelaba las estructuras creadas para ocultar los bienes del monarca en el extranjero y denunciaba el cobro de una comisión de cien millones de dólares –65 millones de euros del momento– por la adjudicación en 2011 de las obras del AVE a La Meca a un consorcio español. El Gobierno socialista de Pedro Sánchez advirtió de inmediato que Juan Carlos I está aforado, pero ya no es inviolable.

7) La justicia, en marcha. La difusión de los audios movilizó, aunque con prudencia a la justicia española. La Audiencia Nacional abrió el 20 de julio una pieza separada del "caso Villarejo" y la llamó "Carol", el nombre en clave que el policía usaba para referirse a Corinna. En ella investigaba las supuestas comisiones pagadas a través del rey saudí Abdalá y las cuentas suizas del Rey, ya que podrían constituir delitos de cohecho internacional y de blanqueo de capitales. El cohecho era inabordable, por la inviolabilidad del Rey. No así el blanqueo, si es que Juan Carlos I había incurrido en él después de su abdicación.

La Audiencia Nacional archivó provisionalmente la pieza "Carol" el 7 de septiembre por estar basada solo en los testimonios de Corinna y referirse a hechos de 2009 a 2012, anteriores a la abdicación. Sin embargo, remitió a Anticorrupción la parte relativa a las comisiones del AVE. Poco después, el 26 de diciembre, Anticorrupción abrió unas diligencias de investigación que, el 12 de septiembre de 2019, le llevaron a interrogar a Corinna en Londres. Las diligencias están actualmente en manos del Supremo, en virtud del fuero del Rey emérito.

El último año

8) Más desvanecimiento. El 27 de mayo de 2019, Juan Carlos I anuncia que abandonará toda actividad representativa a partir del 2 de junio siguiente, quinto aniversario de su abdicación: "Ha llegado el momento de pasar una nueva página en mi vida y de completar mi retirada de la vida pública", afirmó. Sin embargo, había otras razones que no fueron desveladas por la Casa del Rey hasta casi un año después, con motivo de la renuncia de Felipe VI a la herencia de su padre.

En marzo de 2019, los abogados de Larsen habían informado a la Casa del Rey de que Felipe VI era el beneficiario de la Fundación Lucum, núcleo del entramado suizo del emérito, en caso de muerte de Juan Carlos I. La carta fue comunicada al Gobierno y al padre del monarca, y el 12 de abril, el Rey compareció ante notario para manifestar que renunciaba a cualquier beneficio de Lucum. Por su parte, Juan Carlos pidió a la Casa del Rey que hiciera público que "en ningún momento facilitó información" a su hijo sobre la existencia de esa fundación.

9) Suiza encuentra. El 3 de marzo pasado, el diario suizo "La Tribuna de Ginebra" informó que el fiscal Yves Bertossa tiene pruebas de que Juan Carlos escondió en Suiza, a través de Lucum, los cien millones de dólares de las supuestas comisiones del AVE. Las pruebas habrían sido encontradas en el registro de los despachos de Dante Canónico y Arturo Fasana, los gestores de la Fundación Lucum. Al día siguiente, se informa de que la Fiscalía suiza investiga el presunto traspaso de ese dinero a Corinna, justificado por esta como un regalo durante un interrogatorio en diciembre de 2018.

10) Renuncia a la herencia. Tras informar el pasado 14 de marzo el diario británico "The Telegraph" de que Felipe VI era el segundo beneficiario de Lucum, el Rey renuncia al día siguiente a toda herencia de su padre y le retira la asignación de 200.000 euros anuales. La Casa del Rey explica además las gestiones hechas por el monarca un año antes para desvincularse de Lucum y de la fundación Zagatka, regida por Álvaro de Orleáns, primo del emérito, que completa el entramado suizo.

11) "Gratitud y amor". El cerco sobre Juan Carlos I está casi cerrado. Sólo faltó que el pasado 4 de julio se publicase que Corinna declaró ante Bertossa que el Rey Emérito le transfirió 65 millones en 2012 pero "no para deshacerse de ese dinero", sino "por gratitud y por amor" y para garantizar "su futuro y el de sus hijos". Una declaración de suma utilidad para el sumario que, en España, lleva la fiscalía del Supremo.

12) Salida de España. Tras esta revelación, el clima en torno a Juan Carlos I es ya irrespirable y los rumores de que debe y va a abandonar el país se engrosan cada día. La Casa del Rey y el Gobierno están de acuerdo en negociar una solución que, finalmente, le será comunicada al emérito por su hijo. El pasado lunes se difunde, al fin, la carta en la que Juan Carlos I anuncia a Felipe VI su salida de España.