05 ago 2020

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CONVULSIÓN EN LA POSCONVERGENCIA

Puigdemont y el PDECat buscan un pacto de última hora que evite la ruptura

Contactos entre Bonvehí, el 'expresident' y los presos para buscar un acuerdo temporal cara a las elecciones

Los impulsores del nuevo partido rechazan que la posconvergencia tenga cuotas y las divergencias de forma y fondo persisten

Fidel Masreal

David Bonvehí y Carles Puigdemont, en una reunión del PDECat en Bruselas.

David Bonvehí y Carles Puigdemont, en una reunión del PDECat en Bruselas.

Representantes del PDECat y del entorno del 'expresident' Carles Puigdemont consultados por EL PERIÓDICO han confirmado la existencia de conversaciones informales a varios niveles para tratar de evitar una ruptura definitiva entre ambos espacios políticos. Se trata de una negociación de última hora y con pocas posibilidades de éxito, dado que la cuestión de fondo -si el PDECat ha de mantenerse como partido con identidad propia en Junts per Catalunya- sigue enfrentando a ambos bandos.

Según fuentes del PDECat, el presidente de la formación, David Bonvehí, mantiene contactos telefónicos con Puigdemont y los presos independentistas de JxCat. La eventual salida podría pasar por un acuerdo temporal, pensado para afrontar las inminentes elecciones catalanas, y que dejara para más adelante una solución definitiva. "Pero vamos poniendo propuestas sobre la mesa y todas las respuestas son no, no, no", alegan. El PDECat quiere mantener su espacio propio ahora y en el futuro, mientras que los seguidores de Puigdemont, decididos a crear otro partido, no aceptan ceder ninguna cuota ni porcentaje al PDECat en esta nueva formación. Según algunos conocedores de las conversaciones, los fieles a Puigdemont podrían ofrecer un pacto no escrito de presencia de nombres decididos por el PDECat, escogidos "a dedo". Algo que la posconvergencia rechaza porque es el estilo de gobierno que achacan a Puigdemont durante estos últimos años.

Pero, de entrada, sigue sin haber ninguna concreción respecto a qué proyecto ideológico va a defender la nueva formación de Puigdemont. El PDECat quiere reivindicar un modelo de país de centroderecha y no halla correspondencia al otro lado de la mesa. El nuevo partido pretende mantener la bandera del conflicto independentista contra el Estado.

Dinero, decisiones, nombres

La batalla también tiene que ver con la constante falta de acuerdo entre unos y otros desde que se creó la marca Junts per Catalunya, en otoño del 2017. "No han cumplido ninguno de los acuerdos, como los relativos a la toma de decisiones de forma mancomunada, el establecimiento de un comité de enlace, los órganos paritarios... Se han tomado medidas que no se sabía quién las decidía", se quejan en el PDECat. "Ha habido más malentendidos que realidad. El grupo en el Parlament ha funcionado bien, pero ellos se han sentido menospreciados; a lo mejor tienen razón, pero no fue nunca la intención", alega el otro sector. "Y más convergentes que [el 'exconseller' Josep] Rull y [el también 'exconseller' Jordi] Turull no hay nadie, no ha habido vetos", añaden.

El listado de choques incluye el desacuerdo sobre qué parte del dinero que ha recibido el grupo de JxCat en el Parlament debía quedarse el PDECat. La última de las cuestiones pactadas incluía no usar la marca sin acuerdo entre las partes. Pero ahora el PDECat está decidido, ante los incumplimientos en otros aspectos, a quedarse JxCat como bandera electoral. Los fieles a Puigdemont quieren batallar por ello. "Ellos no la quieren, quieren que no la usemos nosotros, y no lo conseguiran", avisa el PDECat.

Desafíos cruzados

La intención de algunos seguidores del 'expresident' ya era constituir el nuevo partido hace más de un año. Por ello ahora se muestran decididos a seguir adelante, sin formalizar ninguna coalición porque les recuerda el precedente de CiU. Además, creen que el PDECat en solitario perderá casi toda su actual presencia. "Si se va el 90% de sus bases, ¿concurrirán a las elecciones?", se preguntan. El PDECat responde: "Creían que nosotros no nos presentaríamos y ahora ven que sí, y quizá sacaremos seis u ocho diputados, pero Puigdemont quedará tercero ¿Se presentará?".