08 jul 2020

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Cs pone trabas a negociar los Presupuestos si se reactiva la mesa de diálogo

Los naranjas avisan a Sánchez de que les pondrá "muy difícil" la negociación de las cuentas del 2021

Presionan al PP para que negocien y evitar que el Gobierno dependa de nacionalistas e independentistas

Pilar Santos / Miguel Ángel Rodríguez

Melisa Rodríguez, portavoz de Ciudadanos, este lunes, atiende a la prensa de manera telemática tras la reunión del comité ejecutivo. 

Melisa Rodríguez, portavoz de Ciudadanos, este lunes, atiende a la prensa de manera telemática tras la reunión del comité ejecutivo.  / ACN

Pedro Sánchez busca la cuadratura del círculo en los Presupuestos Generales del Estado del 2021. El presidente del Gobierno desea romper ya con las cuentas públicas diseñadas por el PP en el 2018 y lograr unas propias que le den el visado para seguir, como mínimo, dos años más en la Moncloa. Sin embargo, las elecciones catalanas (todavía sin fecha) y las sumas aparentemente imposibles (ERC y Ciudadanos) le van a complicar la vida política en los próximos meses. 

El acercamiento a los naranjas en las votaciones de las prórrogas del estado de alarma y el decreto de nueva normalidad escuece a los republicanos catalanes, que ya han avisado a Sánchez de que tendrá que escoger. Podemos, por ahora, guarda silencio pese al riesgo de que sus políticas de izquierdas se puedan difuminar por la influencia de Ciudadanos. El partido de Inés Arrimadas elevó este lunes la presión y avisó de que el Gobierno les pondrá "muy difícil" participar en la negociación de los Presupuestos si reactiva la mesa de diálogo con la Generalitat. Hace dos semanas, Sánchez dijo que no veía problema en que ese órgano se reúna, por segunda vez, en julio, porque eso significará, subrayó, que la emergencia sanitaria está "superada". Y el ministro de Sanidad, Salvador Illa, concretó este lunes en Rac-1 que podría ser "la segunda quincena de julio", tras las autonómicas gallegas y vascas, un periodo ya marcado en el calendario por Esquerra.  

La "mesa de la infamia"

La portavoz de Ciudadanos, Melisa Rodríguez, no quiso decir en una rueda de prensa si la ruptura con el PSOE puede llegar por la mera convocatoria de la mesa o solo si "conceden privilegios" a los políticos encarcelados. Voluntariamente ambigua, Rodríguez subrayó que, si Sánchez acepta ese nuevo encuentro, acabará con la buena sintonía lograda hasta ahora. La única "línea roja" que admitió fue la de que las cuentas respondan a las necesidades de la "clase media". 

"Esa mesa de la infamia poco está haciendo por los catalanes porque lo único que le interesa a ERC es hablar de la independencia y de la libertad de los presos del 'procés'", afirmó. Rodríguez también reclamó "coherencia" al PP y les instó a negociar los Presupuestos para que "no dependan de Bildu y de ERC". "Tendrían que plantearse el discurso que están llevando a cabo", les afeó.  

El jefe del Ejecutivo recuerda a menudo que la coalición PSOE-Podemos solo suma 155 escaños y que su deseo es hacer "acuerdos transversales", "de todos los colores". Fuentes de la dirección del PP aseguran que Sánchez no contactado con ellos y, en todo caso, ven inviable un pacto porque sus políticas son "incompatibles con las de Podemos". El Gobierno tiene que presentar las cuentas antes del 30 de septiembre. 

La comisión de reconstrucción

No obstante, el ánimo constructivo de unos y otros se pondrá a prueba esta semana en el Congreso. Sea por interés electoral, como sospecha el PSOE o por voluntad verdadera, como afirma el PP, los dos tienen una oportunidad para alcanzar los primeros pactos de peso en esta pandemia. Sánchez quiere alcanzar "grandes acuerdos" con todos los grupos en la comisión de reconstrucción, según aseguró el PSOE en un comunicado después de que el secretario general se reuniera con la dirección del partido. Para ello, la coalición de Gobierno ya presentó un documento bastante abierto en el que los de Pablo Iglesias tuvieron que ceder en materia fiscal, para intentar concitar e mayor respaldo posible.

Los grupos parlamentarios registraron las enmiendas este lunes y, según fuentes del PP, se reunirán este martes con el PSOE para negociar un documento final. Especialmente optimistas son los conservadores en lograr el entendimiento en materia sanitaria y también quieren intentarlo en las políticas de la Unión Europea, pese a que Pablo Casado lleva días alineándose con los países frugales o tacaños del norte del continente, que defienden que se impongan más condiciones a los receptores de las ayudas contra el covid. Casi imposible ven el acercamiento en políticas sociales y económicas, las otras dos áreas en las que se ha dividido la comisión. El miércoles los diputados debatirán las enmiendas y las votarán y, el viernes, la comisión dará el aprobado definitivo a las conclusiones.