31 oct 2020

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10 AÑOS DE LA SENTENCIA DEL ESTATUT

Catalunya, una década en empate infinito

El independentismo ha crecido 22 puntos desde el proceso estatutario, pero no ha alcanzado la mayoría en votos en unas elecciones

El federalismo dejó de ser la opción preferida en el 2012 y hoy está por detrás del autonomismo

Jose Rico

Un elector introduce su voto en un colegio electoral, el pasado 28 de abril. 

Un elector introduce su voto en un colegio electoral, el pasado 28 de abril.  / EFE / JAVIER LIZON

El relato procesista atribuye al recorte del Estatut hace 10 años la espita que llevó a muchos catalanes a desempolvar la 'estelada', obviando el detalle de que el llamado 'procés' no nació hasta un par de años más tarde, tras una legislatura de recortes sociales y pactos de Artur Mas con el PP. Es cierto que las estimaciones de la demoscopia y el veredicto de las urnas demuestran que las opciones independentistas han crecido en el último decenio hasta situarse en el epicentro del tablero político. Pero emergen en paralelo dos realidades: el secesionismo no ha hollado de momento la cima del 50% de los votos en ninguna de las 11 convocatorias electorales celebradas desde el veredicto del Estatut, y sus apoyos son enormemente volátiles en función de la coyuntura y de los vericuetos del 'procés'.

Desde junio del 2011, el Centre d'Estudis d'Opinió de la Generalitat (CEO) pregunta a los catalanes qué votarían en caso de celebrarse un referéndum sobre la independencia. El 'sí' comenzó siendo la respuesta mayoritaria y llegó a superar el 50% entre los años 2012 (justo antes la primera Diada masiva) y 2014 (pasada la consulta del 9-N). A partir del 2015, el porcentaje ha ido basculando entre el 41% y el 48%, pero el 'no' se ha impuesto en numerosas ocasiones, sobre todo en los momentos de 'impasse' del 'procés'. En el último barómetro, del pasado marzo, el 'no' registraba el 47,1% y aventajaba en dos puntos al sí (44,9%).

José Luis Rodríguez Zapatero, Manuela de Madre y Pasqual Maragall, el 13 de noviembre del 2003, en el mitin en que el líder del PSOE prometió apoyar el Estatut que saliera del Parlament. / JOAN CORTADELLAS

El gran vuelco

No obstante, el CEO también incluye en sus encuestas trimestrales una pregunta que lleva haciendo desde su creación, en el 2005: "Cree que Catalunya debería ser...". Las diferencias con la pregunta anterior es que en este caso se dan cuatro opciones de respuesta –comunidad autónomaestado independienteestado dentro de una España federal y región española– y no se coloca al encuestado ante la tesitura de un referéndum, sino que se le pide cuál es su modelo territorial preferido. Refleja, pues, una respuesta más sentimental.

La primera vez que preguntó, en junio del 2005, con la reforma estatutaria en ciernes, solo el 13,6% apostaba por la secesión, la autonomía era la vía favorita con un 40,8% y la opción federal cosechaba un 31,3%. Tres lustros después, el orden se ha volteado. El estado independiente lo pide el 35,5%, a la autonomía se ancla el 26,8% y el federalismo se queda en el 23,9%. Es decir, 22 puntos más para los secesionistas, 14 menos para los autonomistas y 7 menos para los federalistas.

También en este caso las fluctuaciones han sido una constante. El statu quo y la vía federal se disputaron la primera plaza hasta que la irrupción del 'procés'. En junio del 2012, con el pacto fiscal pendiendo de un hilo y la primera Diada masiva a punto de caramelo, tuvo lugar el gran vuelco: el independentismo se impulsó del 29% al 34%, quitándole la medalla de oro al federalismo. Cuatro meses después, pasado el Onze de Setembre, el porcentaje ya era del 44,3%. El techo hasta el momento se sitúa en el 48,5% en noviembre del 2013, y desde el convulso otoño del 1-O y la DUI del 2017 la cota se queda siempre por debajo del 40%.

El escrutinio electoral

Si pasamos de las encuestas a la realidad del escrutinio electoral, lo cierto es que, pese a la violenta represión policial del 1-O, el 155 y las severas condenas a los líderes del 'procés', al independentismo logra ganar en las urnas, pero no crece en adeptos. La suma de JxCat y ERC en las europeas del 2019 llegó al 49,7%, el porcentaje más alto de voto independentista obtenido durante el 'procés'. Pero, el mismo día, en las municipales, las fuerzas secesionistas (JxCatEsquerraCUP y Primàries) sumaron el el 46,1% de las papeletas.

Más allá del porcentaje de votos, el número de papeletas favorables a la independencia suele toparse con un techo de cristal. En las europeas del año pasado hubo 1.720.550 sufragios secesionistas; en las generales de noviembre (la última cita con las urnas), 1.642.063; y en las municipales, 1.583.469. Son registros similares a los que ha ido recabando en cada convocatoria un independentismo que se anotó su mejor marca en las últimas autonómicas, en diciembre del 2017: 2.079.764 votos.