30 oct 2020

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PARA LAS PRÓXIMAS CATALANAS

La vía escocesa del PNC complica una candidatura única del catalanismo moderado

Lliga Democràtica y Lliures descartan fusionarse en una única ejecutiva, pero siguen negociando una coalición

El partido de Valls se ofrece a lidiar entre Cs y el PPC para crear una nueva marca constitucionalista

Júlia Regué

Astrid Barrio (Lliga Democràtica) y Antoni Fernández Teixidó (Lliures), junto a otros representantes del catalanismo moderado.

Astrid Barrio (Lliga Democràtica) y Antoni Fernández Teixidó (Lliures), junto a otros representantes del catalanismo moderado. / FERRAN NADEU

Los actores que configuran el puzle irresuelto del catalanismo moderado hacen cábalas sobre la fecha de las elecciones catalanas. Todas las piezas involucradas están resueltas a lanzar una oferta electoral de centro para la próxima legislatura que encare el 'posprocés', porque la mayoría de los dirigentes de estos partidos creen que ya se ha abierto una nueva etapa en la que debe primar la reconciliación y la reactivación socioeconómica, más aún después del impacto de la pandemia del coronavirus. Sin embargo, las posiciones para la conjunción están cada vez más alejadas y la opción de concurrir en una candidatura única se augura imposible.

El Partit Nacionalista de Catalunya (PNC), que aúna a exdirigentes de CDC y del PDECat como Marta Pascal y Carles Campuzano, emprende camino propio con un congreso que se celebra el próximo sábado. Aprobarán una guía que incluye unas 300 medidas de recuperación económica y una declaración política que aboga por la vía escocesa como único recurso para lograr la independencia, esto es, un referéndum pactado con el Estado sin aventuras unilaterales.

El proyecto se relanza sin concretar alianzas, pese a que hay conversaciones abiertas con Units per Avançar, un partido que, aunque no comulga con el soberanismo y figura en coalición con el PSC en el Parlament, insiste en su voluntad de llegar a acuerdos primando las coincidencias en materia socioeconómica. "Hay un entendimiento posible porque, pese a los sentimientos independentistas, el objetivo prioritario es la reconstrucción del país y el buen gobierno", apostillan fuentes de Units. Albert Batlle incluso se ha postulado para encabezar esta coalición "que haga frente al independentismo", en una entrevista en 'La Vanguardia', pero el PNC le ha puesto el freno -y ha rechazado el "frentismo"- al tiempo que el líder del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, Jaume Collboni, le ha avisado de que eso imposibilitaría que siguiese en el gobierno municipal.

A su vez, miembros de Units, mantienen conversaciones con el catalanismo que se desmarca del independentismo, la Lliga Democràtica, que nació convencida de explorar una candidatura única que poco a poco se desvanece.

"No a cualquier precio"

La Lliga Democràtica y Lliures tenían sobre la mesa un principio de acuerdo para conjurarse orgánicamente, pero tras meses arrastrando la firma, el estado de alarma disipó la iniciativa. Fuentes de los dos partidos aseguran que el terreno estaba allanado, pero que las "expectativas organizativas" -léase influencia en el organigrama de la ejecutiva y el equilibrio en las aportaciones que da sustento económico-, han imposibilitado el pacto.

Lliures celebrará el 2 de julio su conferencia con un llamamiento a todo el catalanismo a concurrir a las elecciones bajo una única candidatura electoral que aúne las sensibilidades plurales de este espacio, una demanda que comparte la Lliga, pero "no a cualquier precio". "No un solo partido, pero sí una única oferta electoral. No ponemos líneas rojas pero no será fácil porque el PNC aboga por la vía escocesa", admiten fuentes de Lliures, y afirman que, leyendo el manifiesto de su congreso, "la única diferencia con ERC es táctica". 

Desde la Lliga, critican que el PNC "no haya querido sentarse a negociar": "Queremos un espacio unitario que pueda reunir a gente de orden, catalanista, unos soberanistas y otros no, pero si ellos consideran que no tienen interés en ir con nosotros por choques ideológicos o personales entonces veremos si mantenemos nuestra apuesta o si abrimos nuevas vías".

Ambos partidos, que también tienen conversaciones con Convergents, vuelcan sus esperanzas en la confección del programa electoral, porque creen que si prima su visión sobre la liquidación del ‘procés’ y el refuerzo del catalanismo y la autonomía catalana, deberían poder entenderse.

El factor Valls

Pero el "independentismo light" de exmiembros del PDECat, en palabras de dirigentes de esta plataforma, espanta a algunos miembros de la Lliga que son partidarios de explorar otro previsible vacío electoral, el que dejaría el votante de Ciutadans el 21-D. Y aquí entra en juego el salto a escala autonómica del partido que encabeza el exprimer ministro francés, Manuel Valls, en el Ayuntamiento de Barcelona. 

La formación tenía previsto un acto antes de la pandemia para anunciar su oferta, un evento que han aplazado hasta después de verano. El objetivo de abrirse más allá del municipalismo contiene una derivada central: unir al constitucionalismo. No prevén presentarse solos, pero sí ponerse a disposición de Cs y el PPC para crear una marca electoral conjunta con Valls como avalador, ya que se descarta como cabeza de lista. Todo esto, mientras populares y naranjas hacen público su distanciamiento por el giro al centro de Inés Arrimadas y los acuerdos con el Gobierno de Pedro Sánchez.