11 jul 2020

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SESIÓN DE CONTROL

Torra pone a prueba a ERC al alejar las elecciones

El jefe del Govern reclama un frente común para exigir recursos al Estado

El 'president' se compromete a no efectuar recortes para abordar la crisis

Júlia Regué

Quim Torra, en el Parlament.

Quim Torra, en el Parlament. / ACN

El ‘president’ de la Generalitat, Quim Torra, pasó revista este miércoles a sus socios republicanos en el Govern e insistió en que la convocatoria de elecciones es una prerrogativa inherente en su cargo y que pretende seguir al frente del Executiu porque la sentencia firme sobre su inhabilitación a cargo del Tribunal Supremo "va para largo" –la situó en otoño– y quiere hacerse cargo de la crisis del coronavirus.

Los estragos de la pandemia, argumentó, no permiten paralizar Catalunya: "No quiero elecciones, quiero tomar decisiones", resumió desde el hemiciclo de la Cámara catalana, pese al anuncio precovid del 29 de enero en el que dio por finiquitada la legislatura y dijo que anunciaría la fecha de las elecciones una vez quedaran aprobadas las cuentas del 2020. El alejamiento de los comicios provocó que Torra tanteara ayer a ERC para medir cuánto más puede aguantar un Govern en el alambre. 

Pese a admitir en 'Catalunya Ràdio' que esta legislatura no tiene «recorrido político» por el continuado choque entre socios, Torra descartó comicios a corto plazo, al menos hasta que la salida a la crisis "esté encarrilada" pese a que ERC pide perfilar ya el horizonte electoral. Eso sí, dejó caer que no pretende dejar en manos del Tribunal Supremo la fecha, es decir, que se anticipará a la sentencia. 

En antena, sondeó a ERC para que no apoye la concesión del suplicatorio para continuar el proceso judicial contra la portavoz de JxCat en el Congreso, Laura Borràs, por supuestas adjudicaciones irregulares, aludiendo a que de otro modo quedaría "en manos del juez Marchena", presidente del tribunal que juzgó a los líderes de la cúpula del 1-O. 

Horas después, en una sesión de control plagada de indirectas cruzadas, emplazó a ERC a superar los "rifirrafes de vuelo corto" en una interpelación del portavoz de las filas republicanas, Sergi Sabrià, en la que pidió salir de la crisis con "cohesión social". 

"Los derechos se conquistan, los pasos adelante se hacen, por no instalarnos en el ‘no a todo’ y hacer que las cosas pasen, y pasan mejor trabajando y acordando, que no con reproches", proclamó Sabrià, defendiendo entre líneas su aval a la sexta prórroga del estado de alarma ante un JxCat que ERC situó en la "bunkerización" el día anterior. 

Torra aseveró en la radio pública catalana que le inquietaba cómo entendería la ciudadanía que su socio en el Govern votara igual que Cs en el Congreso, y en el hemiciclo replicó a Sabrià preguntándose "cómo podemos pensar que estamos ante un Gobierno progresista en el Estado español si se mantienen presos políticos en la cárcel". Pero tanto Torra como Sabrià sortearon el enfrentamiento directo, acrecentado en los últimos días.

Presupuestos

El jefe del Govern aprovechó de nuevo la sesión de control para presionar al PSC y a los ‘comuns’ para que el Gobierno atienda sus exigencias y dote a la Generalitat de más recursos para gestionar la crisis. "Está en sus manos solucionarlo. Ahora esto va de recursos, no de presupuestos. Necesitamos todos los recursos", espetó, y criticó el "paternalismo colonial" con el que, a su juicio, actúa el Ejecutivo central en esta desescalada. 

Torra confirmó que los departamentos ya están esbozando partidas para los presupuestos del 2021 y se comprometió a no emplear políticas de austeridad: "Este Govern no hará ni un recorte, y menos en políticas sociales", sentenció, y abogó por "invertir, gastar, poner todos los recursos para evitar el cierre de una sola empresa", una estrategia que ve inviable si el déficit no se flexibiliza hasta el 1% y no se queda en el 0,2% previsto.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, solicitó incorporar a los ‘consellers’ de Salut, Educació y Cultura a la comisión que debe elaborar un plan para la reactivación económica en Catalunya, y la líder de los ‘comuns’, Jéssica Albiach, se comprometió a intentar que el ingreso mínimo vital pueda ser gestionado desde la Generalitat. La líder de Cs, Lorena Roldán, se quejó del "victimismo" del ‘president’ y la CUP pidió al Govern que estudie la nacionalización de Nissan.