13 ago 2020

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El Gobierno se abre a acelerar las fases de la desescalada

Illa afirma que el Ejecutivo estudiará esa opción a la vista de la evolución "epidemiológica" de cada territorio

Sánchez avanza a los presidentes autonómicos que el estado de alarma se retirará también de forma asimétrica

Pilar Santos

Una trabajadora prepara la tienda para abrir, en Madrid, el pasado día 18 de mayo. 

Una trabajadora prepara la tienda para abrir, en Madrid, el pasado día 18 de mayo.  / JOSÉ LUIS ROCA

El Gobierno central está dispuesto a estudiar la posibilidad de reducir los 14 días previstos para cada fase de la desescalada si la evolución "epidemiológica" lo permite. En estos momentos, el plan vigente es que cada territorio se mantenga dos semanas en cada etapa. Si no se acelerara el ritmo, Barcelona y Madrid, las dos grandes ciudades más rezagadas, y la mitad de Castilla y León alcanzarían la llamada "nueva normalidad", como pronto, el 6 de julio. "Vamos a estudiar si hay opciones de modificarlo", afirmó este domingo el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la rueda de prensa que ofreció en la Moncloa tras la Conferencia de Presidentes dominical.  

El Ejecutivo ha ido flexibilizando el programa inicial de la desescalada que presentó el 28 de abril. Entre otras modificaciones, introdujo una franja del 0,5 y ha permitido mayor margen en los paseos en grupo o en familia en la fase 1, que este lunes estrenan los territorios que van más lentos en la desescalada. 

Feijóo se lanza 

El optimismo que trasluce la afirmación de Illa concuerda con el mensaje que Pedro Sánchez envió a los dirigentes de las comunidades autónomas en la cita telemática. El jefe del Ejecutivo afirmó que, si no hay rebrotes y la cifra de contagios sigue disminuyendo, muchas comunidades estarán fuera del estado de alarma a lo largo de los próximos días. Cuando tomó la palabra el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo (PP), le recordó sus palabras y espetó: "Galicia se presenta candidata a esa propuesta". Se oyeron risas de los dirigentes que participaban en la reunión. "Lo has dicho, presidente, lo has dicho", continuó Feijóo, según el asesor de un jefe de Ejecutivo autonómico. El líder de la Xunta considera que en su autonomía no se debería aplicar ya el estado de alarma el 8 de junio, cuando espera que entre en la fase 3.

La actual prórroga de esa figura constitucional acabará precisamente el 7 de junio, aunque el Ejecutivo central trabaja con la posibilidad de pedir al Congreso de los Diputados otro alargamiento más en función de la evolución de la pandemia. Sánchez insistió el sábado en que considera que es "el único instrumento" que permite restringir la movilidad de los ciudadanos y su derecho de reunión. La Moncloa ve la opción de un estado de alarma asimétrico. La idea de que se acabe cuanto antes agrada al lendakari, Íñigo Urkullu, y también al 'president', Quim Torra, aunque la situación en esas dos comunidades es muy diferente. Mientras Euskadi entra en la fase 2 este lunes, la mitad de Catalunya estrena la 1. Y Sánchez se refirió a "comunidades", no a áreas sanitarias o provincias.

Las medidas de Torra

En el encuentro, Torra presentó a Sánchez su paquete de 40 medidas para reactivar la economía catalana y exigió al Gobierno que ingrese a la Generalitat 13.000 millones de euros, 9.000 por deudas históricas acumuladas y 4.000 por los gastos derivados del impacto del coronavirus. Torra insistió en la cita en que “Catalunya tiene que ejercer su derecho de autodeterminación” y apuntó que, hasta que la Generalitat no recupere todas las competecencias centralizadas, votarán en contra de la prórroga del estado de alarma, informa Júlia Regué. Habló en plural, incluyendo a JxCat y a ERC, algo que ya sabe que molesta a los republicanos, que en varias ocasiones han votado en el Congreso en un sentido diferente a sus socios.

Sánchez dedicó buena parte de su intervención a abordar la vuelta del turismo extranjero y pidió a los presidentes que potencien el turismo nacional para que tire del carro. Feijóo reclamó al jefe del Ejecutivo "un plan único contra rebrotes" ante la posiblidad de que la llegada de los visitantes pueda haber un repunte del virus. Dijo que la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, convocará al Consejo Interterritorial para consensuar medidas con todas las comunidades. También se pactarán con los grupos parlamentarios, anunció Sánchez, los criterios de reparto entre las regiones de los 16.000 millones del fondo no reembolsable para luchar contra el covid-19. El primer monto, de 6.000 millones, llegará en julio y el resto en otros tres pagos (septiembre, noviembre y diciembre). 

El pacto con Bildu

En la reunión semanal de los dirigentes autonómicos, la 11ª que se celebra desde que estalló la pandemia, se habló del pacto que el PSOE hizo la pasada semana con Bildu para derogar la reforma laboral. Los cinco diputados de la formación independentista correspondieron con su abstención en la votación de la prórroga del estado de alarma, aunque finalmente no fue necesaria para que saliera adelante porque Ciudadanos y PNV dieron su 'sí'. 

Urkullu, socio de investidura de Sánchez y con unas elecciones autonómicas en seis semanas, no ha entendido ese acercamiento y dijo que estaba desconcertado. En una entrevista en 'El Correo' había declarado horas antes que el dirigente socialista "se arriesga a una quiebra de confianza", un mensaje al que la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, le quiso contestar horas después, cuando subrayó que el Ejecutivo confía en que, si es necesaria un nuevo alargamiento del estado de alarma, podrá contar con el PNV.

La vuelta a clase

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (PP), también aprovechó, aunque por razones diferentes, para mostrar su malestar a Sánchez y denunció que ese acuerdo con Bildu "ensucia la vida política" y "mina los pilares de la confianza en la economía y en la reconstrucción". En su discurso, Ayuso pidió a la Moncloa una "estrategia nacional para la vuelta al colegio", una idea que también abonó el presidente de Canarias, Ángel Victor Torres, que reclamó una Conferencia de Presidentes para abordar la vuelta a las aulas. El Ejecutivo, hasta ahora, ha reconocido que la el regreso a las clases debe dirigirlo cada comunidad como mejor "estime oportuno", en palabras de Illa. 

Respecto a la cadencia de esa cumbre autonómica dominical y la sugerencia de UrkulluFeijóo y también del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, de cambiar el formato y la frecuencia, Sánchez les respondió que está pensando en hacerlas mensuales cuando se alcance la "nueva normalidad".