01 nov 2020

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SESIÓN DE CONTROL

Torra acusa al Gobierno de aplicar un "155 sanitario" y pide diálogo

Aragonès se compromete a no recortar para encarar la crisis del coronavirus

Educació abre la puerta a pedir a empresas la cesión de espacios para habilitarlos como clases

Júlia Regué

El president Torra pide que Cs, PSC i CatECP reclamen al Estado 4.000 millones de euros. / PARLAMENT

El Govern y la oposición siguen embarrancados en reproches pese a asegurar que mantienen la mano tendida para encarar los estragos del virus. El 'president' de la Generalitat, Quim Torra, aprovechó este jueves en el Parlament la mayoría en el Congreso que hizo posible la quinta prórroga del estado de alarma para dirigirse a lo que considera unos nuevos aliados en Madrid y pidió al PSC, los 'comuns' y Cs que presionen a Pedro Sánchez para que devuelva competencias y transfiera fondos para abordar la crisis que deja a su paso el covid-19. "Ahora que son socios, ayúdennos", espetó, y reclamó ingresar 4.000 millones de euros que calculan como coste de la pandemia, flexibilizar el déficit para que el endeudamiento pueda ser superior y el permiso para gastar los superávits de los Ayuntamientos. "Es el momento de gastar y endeudarnos", enfatizó.

Torra no escatimó dardos y acusó al Ejecutivo central de promover un "155 sanitario" en Catalunya. "Por una cosa u otra, siempre van a laminar el autogobierno de Catalunya [...] Nos borraron con el real decreto y nos dejaron sin capacidad de decidir y con la responsabilidad de resolver [...] La cogobernanza es un 'tráguese usted lo que yo le doy'", se quejó, y volvió a exigir la recuperación de todas las competencias que fueron centralizadas para que la Generalitat gestione la desescalada e impulse la recuperación socioeconómica. Torra pidió "sentido de país por encima de los partidismos" a todos los grupos parlamentarios para consensuar una salida a la crisis.

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, exigió al 'president' que convoque de forma urgente la comisión de diálogo social con patronales, sindicatos y agentes de la sociedad civil. Y volvió a ofrecer el apoyo de su partido para salir de la crisis. Al igual que Cs, reprochó a Torra la falta de entendimiento y negociación con la oposición y el 'president' volvió a recoger el guante sin determinar qué participación tendrán las fuerzas del hemiciclo en la recuperación. "La nueva normalidad debe terminar con un estado independiente", le ha lanzado Torra al diputado Carlos Carrizosa. 

Mucho más agrio fue el cara a cara con los 'comuns'. La dirigente morada, Jéssica Albiach, preguntó a Torra si estaba a favor de la suspensión del pago de impuestos. El jefe del Govern asintió a la medida como forma de dar liquidez a las empresas y se mostró especialmente molesto al sentirse acusado por "atacar a los trabajadores": "De ninguna de las formas. Hace dos meses y medio y el Gobierno no ha aprobado el ingreso mínimo vital", ha despejado, y ha criticado que haya colas de empleados esperando por cobrar el erte. "Nunca tantos pocos habían defraudado a tantos en tan poco tiempo", ha lanzado a los 'comuns' por el pacto del Gobierno con Cs por alargar la alarma. "Si me permiten, quizás si tenemos que seguir por aquí, les pediré que no nos ayuden más", apostilló, y con este gestio dio por rota una alianza que habían mantenido estable para aprobar los presupuestos.

"No habrá recortes"

El 'vicepresident' del Govern y 'conseller' de Economia, Pere Aragonès, ha insistido durante la sesión de control en que el Ejecutivo catalán "no hará ningún recorte de presupuesto" y ha optado por políticas expansivas para evitar políticas de austeridad. "Nosotros no reduciremos gasto de los departamentos, iremos a reclamar el dinero allí donde toca, adonde lo recauda mayoritariamente, adonde marcan las políticas de deuda, adonde tienen interlocución con las instituciones europeas, que es el Gobierno del Estado", ha reivindicado.

Y ha puesto en valor el comité para la reconstrucción social para que esboce un plan de recuperación tras el impacto del covid-19. "Necesitaremos actitud constructiva y recursos que no dejaremos de reclamar al estado y Europa, es el momento de la responsabilidad y de políticas expansivas porque ningún catalana se puede quedar atrás", ha añadido pidiendo empatía a los grupos parlamentarios.

Por otro lado, ante las críticas de Cs por no haber renegociado el presupuesto para el 2020 antes de ser aprobado cuando el virus ya había llegado a Catalunya, Aragonès ha defendido que la Generalitat "impulsó medidas de liquidez antes que el Gobierno español" y que es mejor modificar una base a fecha 2020 que una prórroga del 2017.

El 'conseller' de Educació, Josep Bargalló, ha sido cuestionado por la oposición por la gestión de la vuelta a las aulas y ha avisado "a toda la sociedad" para que se asume que una vez superado el pico de contagios entrará en juego una "emergencia educativa". Se ha comprometido a consensuar con los grupos el diagnóstico de las incertezas para buscar las certezas y ha dejado la puerta abierta a pedir a las empresas que cedan espacios para habilitarlos como clases.

Por su parte, el 'conseller' de Polítiques Digitals, Jordi Puigneró, ha sacado pecho de la cancelación del Mobile World Congress (MWC) y ha vanagloriado el acuerdo del Govern con los organizadores para mantener el evento en Barcelona un año más. "Fue una decisión criticada pero, vista en perspectiva, fue acertada", ha espetado.

En cuanto a las políticas de ocuapción, el 'conseller' de Treball, Chakir El Homrani, ha exigido que para financiar políticas pasivas (subsidios), no se recorten las activas (fomento de puestos de trabajo). La 'consellera' de Empresa i Coneixement, Àngels Chacón, ha reclamado a la empresa automovilística Nissan que analice el plan del Govern de apoyo a las plantas que tiene en Catalunya, y ha defendido que tiene una "interlocución regular" para evitar los despidos. "Pido a Nissan una respuesta clara y honesta a este plan y que no se precipite en las decisiones. No tiramos la toalla", ha lanzado desde el hemiciclo. 

El PPC ha pedido al Govern que prescinda de la Conselleria de Exteriors porque sus áreas "son innecesarias" y alegando que la función de los delegados en el extranjero "se podrían llevar a cabo desde Catalunya". El titular de la conselleria, Bernat Solé, ha defendido su labor a frente y ha asegurado que han colaborado con 2.500 catalanes en el exterior durante la crisis sanitaria.