31 may 2020

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EMERGENCIA SANITARIA

La política catalana, después del coronavirus

Los responsables se recetan coordinación y evitar las controversias menores y el odio

La utilidad de la política, la tarea de reconstrucción y el valor del sector público, entre lo más citado

Fidel Masreal / Júlia Regué / Roger Pascual / Xabi Barrena

El ’president’ Quim Torra,  en el Parlament

El ’president’ Quim Torra,  en el Parlament / FERRAN NADEU

Tras la crisis del coronavirus, muchas cosas han de cambiar. ¿También los responsables políticos, su manera de trabajar, de comunicar, de priorizar? Estas son algunas respuestas de diferentes dirigentes de varios colores políticos. No hay unanimidad, pero se intuye una autocrítica que solo el tiempo decretará si se convierte en cambios reales.

El 'president' Quim Torra, preguntado al respecto, nos contesta, a modo de frontispicio: "El mundo de ayer es el mundo de antes del coronavirus. Nada será igual". Laura Borràs, de JxCat, concreta algunas ideas: "He hablado más veces con Pedro Sánchez y Meritxell Batet esta semana que en los últimos seis meses, esto te hace tener una relación que personaliza la comunicación, la hace más fluida y más fàcil y es la manera para que las cosas vayan adelante. La despersonalitzación nos incomunica" y en cambio "hablar, comunicarse, relacionarse más directamente siempre ayuda, siempre es positivo, porque genera un contacto que mucha gente cree que sólo lo sientes si es presencialmente, y no es verdad".

Borràs apunta que la crisis ha de hacer replantearse a la política la capacidad de reacción. Y tomar decisiones más consensuadas y "escuchar para hablar". La diputada cree también que los reglamentos de las cámaras parlamentarias están obsoletos, con una mentalidad de siglo XIX. Y cree que la pandemia ha demostrado la necesidad de la independencia de Catalunya.

La credibilidad

Desde otra latitud politica, Jéssica Albiach es contundente. Cree que con la crisis "no estamos jugando la credibilidad de las instituciones y la utilidad de la política". Pide cooperar y no competir en este momento, superar los tiempos de la "pequeña política" y las luchas partidistas. Albiach propone "feminizar la política, más mujeres, nuevas formas de actuar y otras políticas públicas que piensan en el colectivo y no en los privilegios de unos pocos". "Necesitamos ir juntos para afrontar la emergencia sanitaria pero todavía lo necesitamos más para reconstruir el país", opina.

Desterrar el odio

El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, se acerca a la reflexión en términos similares. "Sobran enfrentamientos y falta cooperación, sobra interés partidista y falta trabajo conjunto para servir el interés general", diagnostica, sobre la forma en que la política está reaccionando a esta "grave crisis sanitaria". Iceta es de la opinión que la política tendría que "sacar lo mejor de nosotros mismos" de esta pandemia, como los ejemplos de fraternidad, solidaridad y cooperación también esta situación extrema. El primer secretario de los socialistas catalanes cree que hay desterrar de una vez por todas del tablero político los "mensajes de odio, burla o escarnio" que han surgido de nuevo durante esta crisis.

Ciutadans y el sector público

En Ciutadans, el diputado David Mejía, considera que una de las lecciones principales de la situación que arrastra la pandemia es que "hay que estar preparados en cualquier momento para afrontar una crisis". "Tenemos que dar impulso al sector público y garantizar siempre los servicios necesarios. No podemos ir a salto de mata y los recortes no ayudan a solucionar estas situaciones. Se necesita personal y más recursos materiales", sostiene el parlamentario del partido liberal. El diputado del PP Daniel Serrano pide «abandonar las diferencias y poner la lucha contra esta pandemia por encima de todo, pero sabiendo todo el mundo el lugar que debe ocupar».

Sin politiquería, reconstruir

Para ERC, hay que hacer lo que siempre se le requiere a la política: "actuar con la máxima responsabilidad. Ahora más que nunca, pensando en el bien colectivo en la toma de decisiones, apostando por la transparencia hacia la ciudadanía y haciendo las mejores propuestas para proteger vidas y minimizar el impacto social y económico", opina la portavoz republicana Marta Vilalta. "Ahora no podemos entrar a hacer politiquería y sí política en mayúsculas. Una vez superemos esta parada en seco del tiempo y la vida, nada será igual. tocará que las instituciones y sus responsables políticos estemos a la altura para reconstruir el país y la sociedad, desde los valores republicanos".

Emergen las esencias

Para la CUP, una de las lecciones de lo que está sucediendo es que  "emerge la esencia del capitalismo: no ha habido un poder público valiente que diga que ahora lo determinante es la salud, que los trabajadores se encierren en casa y que prohíba las actividades empresariales que no sean esenciales para esta crisis", razona Vidal Aragonès, parlamentario cupaire, que prefiere poner el foco en la crisis económica: "Si no se le hace pagar a los bancos y a las empresas veremos cómo vuelve a recaer en la clase trabajadora".