02 jul 2020

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CONFERENCIA TELEMÁTICA

Sánchez refuerza el estado de alarma y lo amplía 15 días más

El Gobierno limita los viajes aéreos y marítimos e interviene los geriátricos privados

Murcia rompe la unidad autonómica y desafía al Gobierno al endurecer el confinamiento

Jose Rico / Júlia Regué

Sánchez en la reunión con los presidentes autonómicos. / EFE/ Pool Moncloa/Jose María Cuadrado Jiménez

Desde su titánica resistencia en sus hogares, pocos españoles albergaban dudas ya de que tendrían que pasarse la próxima Semana Santa confinados en sus domicilios. La voraz propagación de la pandemia del coronavirus, que este domingo se llevó por delante otras 400 vidas en España, ha forzado al Gobierno a anunciar una decisión más que previsible: la prórroga del estado de alarma por 15 días más. Hasta el 11 de abril, Sábado Santo.

A efectos de la logística familiar más básica, ello significa que los más pequeños de la casa seguirán sin ir al colegio como mínimo hasta pasadas esas vacaciones primaverales. Y probablemente el éxodo que suele caracterizar esa semana festiva ha llevado al Gobierno a prolongar y a reforzar el confinamiento y las medidas para neutralizar cuanto antes la plaga del covid-19.

"Europa está en guerra contra el coronavirus y tenemos que responder con todas nuestras armas", apeló el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, a la Unión Europea (UE) –a la que reclamó también un Plan Marshall, 'coronabonos' de deuda europea y un seguro de desempleo común– para justificar que, a partir de hoy y durante 30 días, España limita el acceso de viajeros a través de sus fronteras exteriores, las situadas en puertos y aeropuertos. Medida de la que estarán exentos los españoles, los residentes en la UE, los trabajadores transfronterizos y el personal diplomático, sanitario y humanitario.

Casi 30.000 contagios

En su segunda comparecencia en menos de 24 horas, tras reunirse por videoconferencia con todos los presidentes autonómicos, Sánchez alertó de que se avecina "una ola muy dura" de contagios, cuyo impacto en la ciudadanía está desbordando las ucis de los hospitales y cebándose en en la población de mayor edad y en los heroicos profesionales de la sanidad. El 12% de los ya casi 30.000 infectados por coronavirus en España son médicos o personal de enfermería. De ahí que una de las nuevas medidas del Ejecutivo sea reforzar el papel del Ejército facultando a la Unidad Militar de Emergencias para que asuma el traslado de enfermos y el transporte y distribución de un material sanitario que se halla en números rojos en muchas comunidades.

En este sentido, los presidentes autonómicos exigieron al unísono a Sánchez, en tanto que mando único de la crisis, que les envíe con urgencia más material para hacer frente a la enfermedad y los test necesarios para diagnosticarla. De momento, este fin de semana, el Ministerio de Sanidad ha repartido por las comunidades 1.602.800 mascarillas, y hospitales y residencias de ancianos han sido los primeros en recibir test rápidos. La Comunidad de Madrid superó este domingo el millar de fallecidos.

Tono "constructivo"

La mayoría de dirigentes autonómicos evitaron el choque frontal y coincidieron en el tono "constructivo" que presidió la cita, pero el presidente de Murcia, el popular Fernando López Miras, rompió la unidad autonómica y desafió al Gobierno al ordenar el cierre de toda actividad económica no esencial en la comunidad, la medida que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, reclama desde hace días. El Ministerio de Sanidad salió de inmediato a recordarle al Ejecutivo murciano que, bajo el estado de alarma, no tiene competencias para endurecer el confinamiento decretado por el Gobierno central.

Torra, que una semana atrás se negó a suscribir una declaración conjunta con sus homólogos autonómicos, rebajó el tono de su reproche diario al Gobierno por no confinar territorios o restringir todavía más la actividad económica. Una demanda que, con más o menos matices y sin llegar a desafiar al Gobierno, hicieron suya otros dirigentes autonómicos, como el andaluz Juanma Moreno.

Alta mortalidad

Sánchez rechazó tomar medidas más drásticas y quiso dar oxígeno a las autonomías y los ayuntamientos para afrontar el otro gran drama del coronavirus: la alta mortalidad entre las personas de más edad. Dos de cada tres muertos tenían más de 80 años y el 95% superaba los 60. Ante esta realidad, el Gobierno permitirá a las comunidades intervenir los geriátricos privados, y dotará a los ayuntamientos de recursos para agilizar el reparto a domicilio de comida y recursos a ancianos.

Como la Constitución estipula, la prórroga del estado de alarma deberá ser ratificada por el Congreso. Será el miércoles con una mayoría de 'síes' jamás vista en la España de los bloques graníticos. Pero sí en la España que resiste al coronavirus.