09 ago 2020

Ir a contenido

POR CARTA

50 ayuntamientos se quejan a Torra por la gestión de las tarjetas de las becas comedor

Los alcaldes y alcaldesas expresan por carta que se sienten "desamparados" por la falta de coordinación con el mundo local

"Es contradictorio pedir confinamiento total y mandar a 160.000 personas a dar vueltas", le dijo Marín, presidenta de la Diputació, al 'president'

Roger Pascual

Comedor vacío en una escuela del centro de Barcelona. 

Comedor vacío en una escuela del centro de Barcelona.  / EUROPA PRESS

Los ayuntamientos son la primera trinchera institucional en la lucha contra el coronavirus. Los alcaldes y alcaldesas están intentando limitar al máximo los perjuicios sociales y económicos derivados por la pandemia; una tarea compleja y en la que, en muchos casos, se encuentran con dificultades añadidas de gestión. Es lo que ocurre con las 160.000 tarjetas monedero que ha preparado la Generalitat para que las familias más vulnerables con niños en edad escolar puedan hacer la compra durante los días del confinamiento. El Govern ha encargado a los ayuntamientos y los consejos comarcales que distribuyan que este sustituir temporal de las becas comedor. Barcelona, L'Hospitalet y 48 ayuntamientos más han decidido transmitir por carta a Quim Torra su indignación por la falta de coordinación con el mundo local en su gestión.

En la misiva, a la que ha tenido acceso este diario, los ayuntamientos señalan que se sienten "desamparados", denuncian que no se haya consensuado con ellos la gestión de este y otros asuntos y que el protocolo es "confuso y caótico". "No se puede anunciar una medida que ya reclamábamos de antes, y que muchas familias están esperando, sin prever los mecanismos para llevarla a cabo y dejar en manos de la buena voluntad de la administración local, en un contexto en el que, en el mejor de los casos, nos colapsa nuestros servicios sociales, si no es que algunas de estas ayudas no llegan a los destinatarios por no ser el medio adoptado idóneo para hacerlo".

En Catalunya hay 140.000 niños de 6 a 12 años que perciben una beca de comedor, y que, por lo tanto, pueden hacer una comida saludable al día gracias a las ayudas económicas que reciben sus familias para pagar las cuotas del servicio escolar. También hay 20.000 menores más que se benefician de ayudas sociales para poder hacer desayunos, cenas o meriendas en centros socioeducativos. Con el cierre de escuelas y centros sociales, la Generalitat ha habilitado tarjetas monedero, en un acuerdo en el que también participa Caixa Bank. En ellas se introducirán las ayudas económicas que estas familias hubieran percibido si las escuelas y los centros socioeducativos hubieran permanecido abiertos. La medida se implantará hasta que se suspendan las medidas extraordinarias impuestas por la crisis sanitaria del coronavirus.

Otras fórmulas

Varios de los alcaldes y alcaldesas consultados señalan que es un riesgo que pueda haber 160.000 personas saliendo a la calle y haciendo cola en los ayuntamientos para buscar estas tarjetas en pleno confinamiento o que tengan que ir funcionarios del ayuntamiento a distribuirlas puerta por puerta. No entienden cómo no se han explorado otras fórmulas, como el ingreso directo en la cuenta corriente o, en los casos en los que los padres no tengan o esté embargada, buscar otras alternativas solo para estas excepciones.

Una queja que llevan trasladando al Govern desde que se anunció la tarjeta el 16 de marzo y que volvieron a expresar el jueves en una reunión con el Govern varios alcaldes y diversas voces municipalistas, como la Diputació de Barcelona, la Associació Catalana de Municipis i Comarques, el Àrea metropolitana de Barcelona y Federació de Municipis de Catalunya. Antes de que Quim Torra dejara la videoconferencia para acudir a le entrevista con la BBC Núria Marín le reiteró su enfado por este tema. "Le dije a Torra que era contradictorio pedir el confinamiento total y que manden a 160.000 personas a dar vueltas por los pueblos y ciudades de Catalunya", explica presidenta de la Diputació. 

"Es vivir en la irrealidad", clama otro de los asistentes a la reunión. "Hay un malestar generalizado. No se cuenta con el mundo local para nada", denuncia Lluís Mijoler, alcalde de El Prat y uno de los impulsores de la iniciativa. "Las tarjetas vienen cargadas para 14 días, pero cuando les lleguen ya habrá pasado ese tiempo. En una ciudad pequeña quizás sea más fácil distribuirlas, pero en El Prat tenemos 1.400 y en L'Hospitalet 7.000", señala. Marín, alcaldesa de esta última población, apunta que de momento tienen previsto repartirlas ellos a domicilio. "Pero no tenemos los contactos y algunos vaya a saber si están bien", comenta, preguntándose por qué no se han buscado fórmulas como en Alicante, donde se les ha mandado un cupón a través del móvil.

Preguntada al respecto en la rueda de prensa del Govern, la 'consellera' de Presidència, Meritxell Budó, ha señalado que es "la fórmula que se ha considerado más oportuna" y que las tarjetas ya están empezando a llegar a las administraciones que las deberán distribuir.