01 oct 2020

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Sánchez sopesa una alarma más larga y severa

El Gobierno asume que deberá pedir una prórroga de las restricciones y establece el control de fronteras desde medianoche

El presidente, que este martes aprueba un paquete económico, pide al principe saudí una reunión urgente del G-20

Iolanda Mármol

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el palacio de la Moncloa. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el palacio de la Moncloa.  / JOSÉ LUIS ROCA

El Gobierno trata de ir concienciando a la población de que es harto probable que tenga que prorrogar el estado de alarma más allá de los quince días decretados y que, mientras dure, las restricciones pueden ser todavía más severas de las que ya están aprobadas. La última, el establecimiento de controles en las fronteras terrestres. Aunque en la Moncloa preocupa el impacto psicológico que puede sufrir una población sometida al estrés de un confinamiento drástico, preocupan aún más los datos de propagación de la pandemia del coronavirus y el batacazo económico.

Para intentar amortiguar ese golpe, el Consejo de Ministros aprobará este martes un real decreto de ayudas para el que toda la oposición ha exhibido ideas y reclamaciones, como si estuviésemos en plena campaña electoral. Si Pedro Sánchez asume alguna de esas sugerencias está por ver. De momento, este lunes habló con los líderes del resto de partidos y este miércoles informará al Congreso sobre la situación del coronavirus, en un pleno sin votación al que solo acudirán presencialmente los portavoces que vayan a intervenir. El hemiciclo, como las calles, estará casi vacío.

En esa primera comparecencia ante las Cortes Sánchez no necesita pedir todavía la prórroga del estado de alarma, pero sus colaboradores apuntan a que probablemente deslizará que 15 días no serán suficientes para encauzar la crisis del coronavirus. Esa idea, en todo caso, ya la adelantaron el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y la ministra de Hacienda y portavoz gubernamental, María Jesús Montero. Ambos admitieron que, aunque no hay un calendario cerrado, dos semanas parecen poco tiempo, aunque a la población, seguro, se la van a hacer eternas.

En vigor a medianoche

Sánchez no quiere adelantarse a los acontecimientos, pero tampoco negar que haya que tomar medidas más drásticas para aplanar la curva de infección, que sigue trepando en la vertical del desasosiego. La primera iniciativa adicional, desde que el sábado se decretase la alarma, es el restablecimiento de los controles en las fronteras terrestres, en vigor desde medianoche. La medida, que se tomó en colaboración con los socios europeos, no afecta al transporte de mercancías, ni a puertos, ni aeropuertos, ni a Andorra, ni a Gibraltar. Se permitirá cruzar a los españoles, residentes en España, a los trabajadores transfronterizos y a quienes acrediten causas de fuerza mayor o necesidad.

Para efectuar esos controles se desplegarán agentes de la Policía, Guardia Civil, Ertzaintza, Mossos d’Esquadra, Policía Foral y a las Fuerzas Armadas. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que anunció la decisión en una comparecencia desde la Moncloa, también reconoció que el Gobierno evalúa ampliar el cierre aéreo y marítimo, aunque esta medida dependerá de la evolución de los contagios en los próximos días.

Catalunya

El Ejecutivo evitó dar una respuesta oficial a la petición de la Generalitat de cerrar el territorio catalán. Aún así, fuentes de la vicepresidencia recuerdan a este diario que “en España no hay fronteras internas” y que el aislamiento de diversas zonas se ha decretado por “motivos sanitarios”, no porque corresponda a “fronteras administrativas”. “Lo que hagamos será común para todos”, resumen fuentes próximas a Sánchez.

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El «dinamismo» de la respuesta del Gobierno afecta también al real decreto que el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar hoy para paliar el impacto económico de la pandemia. El texto, según fuentes gubernamentales, sufrió incorporaciones y modificaciones hasta última hora, para adaptarse a una situación cambiante.  

La preocupación por el impacto económico llevó a Sánchez a llamar ayer al príncipe saudí, Mohammad Bin Salman, que preside el G-20 para pedir una reunión urgente del grupo. Fuentes gubernamentales aseguran que el líder saudí accedió a la propuesta y se celebrará una cumbre extraordinaria en los próximos días. 

Ronda con la oposición

Antes, Sánchez escuchó ayer sugerencias de los líderes de la oposición, con quienes fue contactando a lo largo del día para informarles de la situación. Pablo Casado le reclamó un fondo de liquidez de 100.000 millones de euros, informa Pilar Santos. 

Ciudadanos también pidió un plan de choque con medidas para que “los trabajadores no tengan que perder su sueldo” y que los autónomos tengan derecho a prestación económica por cese o reducción de actividad. Más País pidió “un Plan Marshall contra el coronavirus” en el que reclaman una renta básica, anulación de cuotas para autónomos y pymes, y moratorias o suspensiones de hipotecas y alquileres.