COMPARECENCIA EN LA MONCLOA

El coronavius cambia la política española

Sánchez no descarta escenarios y pide apoyo para unos Presupuestos "extrasociales"

Cs se abre a respaldar las cuentas y Torra acepta reunirse con el resto de presidentes

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia este jueves desde la Moncloa. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su comparecencia este jueves desde la Moncloa.  / RICARDO RUBIO / EUROPA PRESS

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Iolanda Mármol / Juan Ruiz Sierra

La legislatura volvió este jueves al kilómetro cero, como si los cimientos del mapa político construido en la investidura fueran asolados por una pandemia de coronavirus que todo lo cambia y que abre la puerta a una nueva lógica de fuerzas, a un nuevo código. Pedro Sánchez parecía ser bien consciente de ese nuevo escenario, cuando compareció en su hora más difícil como presidente, con la incertidumbre -todavía- de no saber cuántos miembros de su Gobierno están infectados, pero determinado a transmitir que el país superará esta crisis por dura que sea. No despejó horizontes, no descartó medidas más drásticas, como las que sugiere el PP (ley de seguridad nacional) o la que reclama Vox (declaración del estado de alarma). Sin embargo, dio a entender que las consecuencias económicas serán graves y pidió a la oposición que, en este momento de angustia, apoye unos Presupuestos Generales del Estado “extrasociales”, de unidad, para poder proteger a los más afectados por el maremagnum que se avecina.

Hizo el llamamiento unas horas después de que Ciudadanos se mostrase dispuesto a apoyar las cuentas públicas, lo que haría innecesario el apoyo de ERC, casi un sueño para Sánchez: adiós al cordón sanitario de los naranjas y adiós al depender de la agenda independentista. En el colmo de lo inesperado, presionado por el impacto social del coronavirus, Quim Torra confirmó que se sentará, por primera vez, junto al resto de presidentes autonómicos, aunque sea en formato virtual, en la reunión de este sábado para abordar la crisis. Mientras, las elecciones vascas y gallegas están en el aire.

La sensación de excepcionalidad se ha adueñado del país, de la política, e incluso de la comparecencia del propio Sánchez. Tuvo que llevarla a cabo en la sala de prensa de la Moncloa vaciada de periodistas por los rigores de la prevención. Las preguntas llegaron por escrito o por vídeo,  algo que le permitió surfear las cuestiones más comprometidas.

¿Adaptará sus Presupuestos para obtener el respaldo de la oposición? “El Gobierno ha pedido al Parlamento que permita tramitar unos Presupuestos que, si antes eran necesarios ahora son más necesarios que nunca. Tienen que ser extrasociales por las consecuencias en el Estado bienestar, para proteger a los damnificados”, dijo, para confirmar que “en las próximas semanas” pedirá a los grupos que respalden las cuentas públicas en un momento crítico para el país.

Nuevo abanico

No dijo hasta dónde estaba dispuesto a moverse de su proyecto para conseguir el aval. Sin embargo, el abanico posible de sumas ha cambiado. Hasta ahora Sánchez dependía de la abstención de los trece diputados de ERC. Este jueves,  la nueva líder de Cs, Inés Arrimadas, ofreció sus diez diputados para apoyar un proyecto de excepción, siempre que incluyan 10.000 millones de ayudas por el coronavirus y no suban impuestos. A Sánchez le saldrían las cuentas. Está por ver cuánto aprieta la crisis del coronavirus al resto de partidos y hasta donde afecta el tiempo muerto en Galicia y Euskadi: de momento se suspende la precampaña y no está claro que se puedan celebrar las elecciones del 5 de abril.

La clave catalana también varía. Torra ha accedido a participar por primera vez en un foro multilateral con el resto de sus homólogos y Sánchez, este sábado. La reunión se hará por videoconferencia y con el ‘president’ presente forzado por la gravedad de la situación, pero es de gran simbolismo.

En la baraja política entra la exigencia de medidas más drásticas por parte de la oposición, pero Sánchez no desvela escenarios. Ni si  llegará a cerrarse la Comunidad de Madrid ni si se aprobarán más restricciones.  "La situación no es estática. El Gobierno las decisiones que haya que tomar cuando haga falta y donde haga falta. Estarán basadas en lo que nos diga comunidad científica y los expertos. Esto es lo que puedo trasladar en este momento”, dijo.

A Pablo Casado no le bastó. El líder del PP cree que Sánchez ha puesto "tiritas" a una "hemorragia" y le pide que coja "el toro por los cuernos". En una comparecencia a última hora de la tarde, sugirió que se aplique la ley de seguridad nacional para que el Gobierno tenga el "mando único". Vox fue más allá. “¡Decrete el estado de alarma y ponga todos los recursos a detener la pandemia!", le exigió su líder, Santiago Abascal, desde Twitter.

"Ninguna discrepancia"

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El Gobierno no quiere adelantar escenarios y trata de transmitir calma en medio de la sensación de incertidumbre. El gabinete de Sánchez sabe bien que en una crisis de esta magnitud la unidad puntúa y la bronca política resta. Quizá por ello renunció a entrar en la confrontación. ¿Es cierto que hay choques con el ejecutivo regional de Isabel Díaz-Ayuso? "No contemplo ninguna discrepancia con el gobierno autonómico. La coordinación está siendo muy positiva, franca y alentadora”.

Con ese llamamiento a la unidad se dirigió al país para pedir "disciplina social" a los ciudadanos y aseguró que el país ha de sentirse protegido. "Son momentos muy difíciles, pero los vamos a superar”, aseguró, “para vencer al virus es esencial la responsabilidad y la disciplina social. Cada ciudadano debe extremar el cuidado de su propia salud. Cada ciudadano debe cuidarse para cuidar de los demás, protegerse para proteger a los demás”, apeeló.