29 oct 2020

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'CASO GÜRTEL'

'El Bigotes' apunta a Camps y Cotino por la visita del Papa

Declara con otro acusado que el expresidente de Les Corts Valencianes "tenía la última palabra en todo"

El exdirector de RTVV recibió la orden del presidente valenciano de no poner pegas a la organización

Ángeles Vázquez

Álvaro Pérez, Pablo Crespo y Francisco Correa, el lunes, ante el tribunal de San Fernando de Henares.

Álvaro Pérez, Pablo Crespo y Francisco Correa, el lunes, ante el tribunal de San Fernando de Henares. / EFE / FERNANDO ALBARADO

El responsable de la rama valenciana de la trama Gürtel, Álvaro Pérez, 'el Bigotes', señaló ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga los amaños cometidos durante la visita del Papa Benedicto XVI a València en 2006 que sin la relación que mantenía con el presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, las empresas del entramado de Francisco Correa no habrían participado en esos eventos. En ellos la "última palabra" la tenía siempre el expresidente de Les Corts Valencianes y exdirector general de la Policía, Juan Cotino, que se enfrenta a una petición fiscal de 11 años de cárcel.

'El Bigotes', que permitió decir que de lo que sí se arrepiende mucho es de no haber convencido a Correa de buscar la independencia valenciana, para "ahora estar viendo cómo el Gobiermo cambia las leyes" para él, "estar en su casa cuidando a sus seres queridos" y "ser un héroe", ahondó en la relación que tenía con Camps, como ya había hecho en el juicio por la financiación ilegal del PP valenciano.

Sin chaquetón

Nada más confirmarse la visita del pontífice le pidió a Camps poder participar de alguna forma en los actos previstos y este le dirigió hacia Cotino, que, añadió, "tenía la última palabra en todo", aunque no recordaba haberle regalado en chaquetón de Milano de 375 euros que le atribuye Anticorrupción. 

Y justificó el Mini recibido por el entonces director general de RTVV -Canal 9-, Pedro García Gimeno, en que Correa le dijo que se deshiciera de él. El exresponsable del ente público declaró que recibió una llamada telefónica de Camps, en la que le pidió que "no dijese que no a ningún requerimiento que viniese de la organización y que diese todas las facilidades para que las peticiones se llevasen a cabo". También explicó que adjudicó a Orange Market "el tema de las pantallas y la megafonía", porque el entonces 'conseller' Esteban González Pons le dijo que "Álvaro estaba muy enfadado", pero no apuntó a Cotino.

Sí lo hizo Carlos Fragio, responsable de la empresa que se ocupó del sonido de los actos, al recordar que Pérez le dijo que el expresidente de Les Corts era quien mandaba realmente. También dijo que el número dos de la Gürtel, Pablo Crespo, le pidió "inflar las facturas".

Este miércoles declararán el propio Cotino y Francisco Correa, que en no iba a hacerlo, pero ha cambiado de idea a medida que escuchaba a los 13 acusados que han pactado con la fiscalía una reducción de pena a cambio de admitir los amaños. Anunció que quería "dejar claro que no se pretendió cobrar nada de más" y el presidente del tribunal le invitó a hacerlo al día siguiente para dar tiempo a la fiscalía a traer la documenación que le afecta, informa Europa Press. 

12 años de procesos

Para entonces ya habían declarado los arrepentidos. El primero había sido Ramón Blanco Balín asesor fiscal de Correa, al que conoció por Alejandro Agag, yerno del expresidente del Gobierno José María Aznar. "Como consecuencia de mi arrepentimiento y despues de 12 años de estar sometido a diferentes procesos de Gürtel, he reflexionado y acepto los hechos que se me imputan", dijo, para añadir que habían ingresado 400.000 euros, para cubrir la responsabilidad civil a la que será condenado, "pese a tener todos los bienes embargados".

Blanco Balín señaló que en un primer momento se ocupó del asesoramiento fiscal de dos sociedades patrimoniales y después se le pidió figurar como administrador de Orange Market, porque 'el Bigotes' tenía "problemas fiscales".

Ahí explicó cómo a finales de 2005 comió con 'El Bigotes' y con García Gimeno, y cómo abordaron la posibilidad de que otra empresa, con mejor relación con el Ayuntamiento, que Orange Market, que la tenía con "funcionarios y autoridades de la Comunidad  Valenciana", resultara adjudicatoria, porque se ignoraba si sería "RTVV, más cercana a la Comunidad o a la Fundación para la Familia". Al final como Orange es demasiado pequeña se piensa en Teconsa, a cambio de un beneficio de 200.000, porque Correa se fía de su 

Como Orange es demasiado pequeña para asumir un concurso de estas dimensiones, Correa le comenta que lo hará una de las grandes con las que tiene relación: Isolux o Teconsa. Se inclina por esta última, a cambio de un beneficio de 200.000, porque se fía de más de su presidente entonces, José Luis Martínez Parra, que de los de otras empresas.