EL TABLERO CATALÁN

La constitución catalana se guarda en el cajón

La inminencia electoral paraliza el proceso de elaboración de una carta catalana que Torra prometió culminar bajo su mandato

Los impulsores del foro constituyente que debería redactar el texto constitucional dilata un año más los trabajos

El ’president’ Torra junto a Lluís Llach.

El ’president’ Torra junto a Lluís Llach. / ACN / NURIA JULIA

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Fidel Masreal

Fue una de las promesas del 'president', Quim Torra. De hecho, se autoimpuso el lema de pasar "de la restitución a la constitución". Es decir, de la restitución de los miembros del Govern apartados por el 155 a la creación de una constitución en una Catalunya en periodo ya constituyente. Pero, por el momento, ni una cosa ni otra.

El calendario ha ido cambiando sucesivamente. Ahora, la previsión es que la tarea de consultar a la ciudadanía sobre la futura constitución no acabará hasta dentro de un año. Pero eso solo será la fase previa, porque después ha de celebrarse un foro cívico y social que ordene todas las aportaciones y del que surgan las ideas principales que han de regir la futura constitución.

Terreno muy verde

Unas propuestas que se registrarán en el Parlament para que sean entonces los partidos los que, si así lo deciden, comiencen a redactar el texto. Es decir, que la legislatura finalizará en un terreno muy verde, el de la participación ciudadana en torno a la arquitectura de una futura Cataunya independiente.

Recordar todos los pasos dados es entrar en un galimatías de difícil comprensión. Pero a grandes rasgos: el Parlament creó una comisión de estudio, cuyas conclusiones fueron impugnadas por el Constitucional. Torra anunció un foro cívico constituyente, pero finalmente lo diluyó y creó un consejo asesor de notables, presidido por Lluís Llach –con el que no ha sido posible hablar al respecto– y con figuras destacadas del independentismo, que impulsó los trabajos previos. Este consejo vivió notables divergencias internas hasta que se convocó una reunión con el 'president' para fijar los objetivos.

Tras unos meses, este grupo dio paso a un foro constituyente, que es el que ahora está organizando debates sobre cuestiones sociales y políticas (desde la defensa a la cultura) e intentando la implicación ciudadana. Eso sí, prefijando que el objetivo ha de ser la redacción de una constitución. Es decir, el esbozo de una Catalunya independiente.

La estación final

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El foro se había propuesto acabar su trabajo este mes de abril. Después se retrasó a septiembre. Finalmente, se ha dilatado un año más por la inminencia de las elecciones autonómicas –cuya fecha, antes o después del verano, debería fijar Torra este mismo mes– y la petición de más tiempo de distintas organizaciones locales. Ahora el objetivo es celebrar la reunión final en marzo del 2021. Los integrantes del foro admiten las dificultades internas y los retrasos y alegan que este es un proceso inédito.

Admiten que la estación final la fijará el Parlament, pero que sin duda es la de una constitución, que solo puede aprobarse por parte de una cámara constituyente. O sea, tras declararse la independencia. Sostienen que, pese a ello, los no independentistas también se pueden sentir concernidos para discutir sobre cómo quieren que se articulen las prioridades del futuro. Eso sí, la discusión va para largo.