20 feb 2020

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CONTROL AL GOBIERNO EN EL CONGRESO

Sánchez plasma el giro del Gobierno sobre Venezuela y llama a Guaidó "líder de la oposición"

El jefe del Ejecutivo español ya no define al dirigente del país latinoamericano como "presidente"

El líder socialista defiende el encuentro de Ábalos con Delcy Rodríguez: "Evitó una crisis diplomática"

Juan Ruiz Sierra / Pilar Santos

Pedro Sánchez se refiere a Juan Guaidó como el líder de la oposición en Venezuela. / EFE VÍDEOS/JOSE LUIS ROCA

Hace poco más de un año, Pedro Sánchez lideró el reconocimiento internacional Juan Guaidó. De dirigente opositor al régimen de Nicolás Maduro, Guaidó pasó a convertirse en presidente "encargado" de celebrar elecciones en Venezuela. Este miércoles, sin embargo, el jefe del Ejecutivo pasó por alto en el Congreso este discurso internacional, limitándose a llamar a Guaidó "líder de la oposición". [Últimas noticias del Gobierno de Pedro Sánchez y de Catalunya | DIRECTO].

El cambio coincide con el giro del Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos sobre Venezuela, que quedó patente hace unas semanas, cuando Sánchez prefirió no recibir a Guaidó, de visita en Madrid. Otros mandatarios europeos, como Boris Johnson y Emmanuel Macron sí se entrevistaron con el dirigente del país caribeño durante su gira por el continente. Y todo, al mismo tiempo, coincide con la polémica sobre el reciente encuentro nocturno en Barajas del ministro de Transportes, José Luis Ábalos, con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, quien tiene prohibida la entrada en la UE por las políticas represivas de su Gobierno.

Pero en una materia tan sensible como la política exterior, el viraje no está claro por completo, más allá de la distancia con la que el Gobierno español se toma ahora a Guaidó. Porque el propio Ábalos, minutos más tarde, se refirió al dirigente venezolano como "presidente encargado". Fuentes de la Moncloa evitaron corregir las palabras de Sánchez, pero sí recordaron que el jefe del Ejecutivo "ha reconocido a Guaidó como presidente encargado" del país latinoamericano. "España ha liderado desde el principio a la comunidad internacional en la exigencia de elecciones democraticas libres –añadieron las mismas fuentes-. El objetivo del Gobierno de España en Venezuela es democracia, paz y respeto a los derechos humanos".

Encuentro en Barajas

La primera sesión de control al Ejecutivo en el Congreso giró en torno a Venezuela, con el encuentro entre Ábalos y Rodríguez copando la sesión. Todo comenzó con el líder de Vox, Santiago Abascal, midiéndose con Sánchez y acusando al titular de Transportes de "evitar que una dirigente de una narcodictadura fuese detenida en suelo español". Pero el presidente respaldó sin fisuras al ministro. "Cumplió con su deber, que fue evitar una crisis diplomática", dijo el líder socialista, que incidió en la última de las varias versiones que ha ofrecido el propio Ábalos desde que trascendió el incidente: su visita al aeropuerto madrileño evitó que Rodríguez entrase en territorio nacional.

Sánchez, acusado por la derecha de haberse "entregado" al régimen chavista, pasó entonces a recordar unas palabras de Guaidó. "Guaidó dijo: 'Tenemos las mejores relaciones con España' -señaló el presidente-. Está bastante claro cuál es la posición del líder de la oposición en Venezuela".

Después llegó el turno de Ábalos frente al PP y Cs. Un día antes, un colaborador del ministro explicó que este no solo pensaba defenderse, que también pasaría al ataque, pero que intentaría no caer en las "provocaciones de la derecha". Salvo algún momento tenso con la portavoz de los conservadores, Cayetana Álvarez de Toledo, el titular de Transportes se ciñó al guión, limitándose a reiterar la tesis de que se había evitado una "crisis diplomática" y a argumentar que si la oposición se centra tanto en Venezuela es porque sabe que "España va bien".

Se escucharon continuos gritos de "¡dimisión, dimisión!" por parte de la bancada popular, pero el debate, en el fondo, fue menos áspero que el de la investidura de Sánchez.