05 abr 2020

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Colau y Maragall suman a JxCat al pacto por los presupuestos de Barcelona

La alcaldesa, Collboni y el republicano comparecen con Artadi para exhibir su acuerdo político

Los posconvergentes sorprenden al sumarse al frente del 'sí' e irritan a algunos correligionarios

Toni Sust

Collboni, Colau, Maragall y Artadi, este lunes en el Saló de Cent.

Collboni, Colau, Maragall y Artadi, este lunes en el Saló de Cent. / FERRAN NADEU

Ada Colau y Ernest Maragall han sumado a JxCat al acuerdo al que 'comuns' y ERC han llegado para aprobar los presupuestos de Barcelona para el 2020. Colau, Maragall, Jaume Collboni y Elsa Artadi han comparecido este lunes para exhibir una alianza entre sus cuatro partidos. Barcelona en Comú y el PSC ya anunciaron la semana pasada que habían alcanzado un principio de acuerdo con ERC, y que la sintonía era la suficiente como para pactar las cuentas para el 2020. Aritméticamente, no necesitaban a nadie más. Aunque apostaron porque Junts per Catalunya se sumara a la foto, es una sorpresa considerable que los posconvergentes acaben haciendo suyo el proyecto de presupuestos: parecía inviable hace tan solo unos días y, sobre todo, hace unos meses

El movimiento de Artadi se puede leer como una gran apuesta por el consenso o por un intento de huir de otra foto, la de la parte de la oposición que, de forma minoritaria, votará en contra: Ciutadans, Barcelona pel Canvi y el PP. En cualquier caso, es una actitud, la de JxCat, que contrasta, por ejemplo, con la que mantuvo en la investidura de Pedro Sánchez, que rechazó. Y según fuentes posconvergentes, es una decisión que ha tomado Artadi, actuando prácticamente en solitario, y que ha causado cierto malestar entre sus correligionarios.

Una nueva etapa

La principal consecuencia numérica del pacto alcanzado es que en la votación de presupuestos, la inicial, en la comisión municipal de Economía del miércoles, y la definitiva, en el pleno del 31 de enero, los presupuestos, que por primera vez alcanzan los 3.000 millones de euros, recibirán el apoyo de 33 de los 41 concejales del plenario. “Venimos a presentar un gran acuerdo de Barcelona que es más que un acuerdo de presupuestos, es el inicio de una nueva etapa de política útil, de pactos que la ciudadanía nos reclama”, ha dicho Colau, en el Saló de Cent, donde han intervenido los representantes de los grupos.

La alcaldesa también se ha referido al desbloqueo de los presupuestos de la Generalitat y al acuerdo de formación del Gobierno de Sánchez como las otras patas de esta nueva etapa. Ha subrayado el “acuerdo amplísimo” que se concretará en 33 votos favorables, si bien Barcelona en Comú y el PSC no se cierran a que Ciutadans, el PP y Barcelona pel Canvi pasen del no a la abstención o incluso que se sumen al pacto, lo que parece difícil.

“Es un presupuesto de la ciudad, más que de unos partidos o una mayoría”, ha proclamado Maragall, que con este pacto refuerza la imagen que ERC ha alimentado desde el inicio del mandato: ha dejado atrás el cabreo por no gobernar pese a haber ganado las municipales y ha conseguido convertirse en el socio externo imprescindible de Colau, con la particularidad de que ha tomado la iniciativa en algunos temas, como el recargo a la tasa turística y la regulación de las habitaciones turísticas, logrando que se aprueben con su sello. En ambos casos JxCat se sumó también al acuerdo, lo que supone un punto a favor de los republicanos en su pugna nunca terminada por la primacía en el frente independentista.

La “evolución” de JxCat

“Veníamos de posiciones distantes. Hemos hecho una evolución de la mano del gobierno desde la visión crítica de los presupuestos, que nos parecían demasiado continuistas”, ha afirmado Artadi.

Junts per Catalunya justifica su apoyo a las cuentas en varios acuerdos concretos: la inversión de 30 millones -no este año, sino de forma repartida durante todo el mandato- a la renaturalización de Barcelona, es decir, que haya más verde en la urbe; la rehabilitación de la Torre Garcini, en Horta; una supermanzana en Bonanova, en Sarrià-Sant Gervasi; la adquisición de la fábrica del Plom, en Sant Martí; la reurbanización de la Ronda Sant Antoni, y la creación de un programa de evaluación del impacto de las políticas públicas.

Lógicamente, la lista de logros de ERC es mayor, y en ella destacan 50 millones más para vivienda en el 2020; 50 millones también este año para la “transición energética”; el recargo de la tasa turística; un plan educativo 0-3; el inicio de la reforma de Via Laietana y de las Ramblas, entre otros aspectos.  

La alusión a los presos

“Comenzamos una nueva década y un mandato con un gobierno que ha demostrado su carácter dialogante desde el minuto cero”, ha afirmado el socialista Collboni, que ha apostado por lograr “las más amplias mayorías”. Solo se ha registrado un momento de cierta tensión, cuando Maragall ha aludido a los políticos presos por el ‘procés’ y Colau se ha puesto a mirar al infinito y Collboni, a la decoración del Saló de Cent.