AUDIENCIA DE BARCELONA

Condenado por agredir a dos mujeres independentistas

El tribunal suspende la pena de prisión por la asistencia a un curso sobre igualdad y diversidad

Los magistrados sostiene que el acusado humilló a sus víctimas por su sexo y por su ideología

La manifestación celebrada en Barcelona el 21 de diciembre del 2018.

La manifestación celebrada en Barcelona el 21 de diciembre del 2018. / ALVARO MONGE

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J. G. Albalat
J. G. Albalat

Redactor

Especialista en Judiciales

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La Sección Octava de la Audiencia de Barcelona ha condenado a seis meses de prisión, 1.200 euros de indemnización y 720 euros de multa a un hombre que agredió e insultó el 21 de diciembre del 2018 en el barrio de Horta de Barcelona a dos mujeres que portaban una ‘estelada’ y que habían participado en una manifestación independentistas. El tribunal le ha suspendido la ejecución de la pena con la condición de que no delinca en dos años y acuda a un programa de aceptación de la igualdad y de la diversidad.

El acusado aceptó los hechos y la pena por un delito contra la integridad moral y dos delitos de lesiones leves, que incluye tres años y medio de inhabilitación para profesión educativa, deportiva o de ocio, y un año y medio de prohibición de comunicación con las víctimas.

La sentencia detalla que hacia las 8 de la tarde, una joven de 22 años y su madre volvían de las manifestaciones independentistas contra la reunión del Consejo de Ministros del gobierno español en Barcelona. Iban con banderas estrelladas por la calle Canigó, cerca de la parada de Metro de Valldaura, y el acusado se acercó a ellas y les gritó “zorra, cerdas, perras, hijas de puta, ¿cuánto os han pagado?”.

Insultos reiterados

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Tras ello, el imputado estiró con fuerza la bandera que la chica llevaba atada al cuello, y le dio puñetazos en la cabeza y la rodilla. La madre quiso auxiliar a su hija y también resultó herida. Durante la agresión, el condenado llamó a las mujeres "cerdas" y lanzó expresiones intimidatorias, como "ya os tenemos fichadas" y "las mujeres deberían estar muertas, deberían ir a fregar".

El tribunal sostiene que las expresiones que el acusado dedicó a las víctimas y las agresiones tenían como objeto "humillar" a las mujeres por su sexo, así como por la ideología independentistas que "dedujo dela bandera que llevaba", insultándolas, "maltratándolas y discriminádolas". Los magistrados recalcan que el "volumen de voz empleado", la exposición pública en la que el episodio se desarrolló y la "progresión del ataque (de verbal a físico) conllevó un grave ataque a la dignidad" de las dos mujeres.