22 feb 2020

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Debate de investidura

Santiago Abascal exige la detención de Quim Torra

El líder de Vox se conjura para hacer "una oposición frontal y total" al "proyecto antiespañol" y la "emboscada a la Constitución" de Pedro Sánchez

El candiato socialista le advierte de la "deriva peligrosa" de algunos dirigentes de Vox y le acusa de divulgar mentiras sobre la inmigración y la violencia machista

Juan José Fernández

Abascal pide la detención de Torra. / DAVID CASTRO / VÍDEO: EUROPA PRESS

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha reclamado en el debate de investidura en el Congreso la captura policial del presidente catalán: "Quim Torra debe ser detenido” ha dicho, arrancando con esta frase su discurso. Y ha exigido esa detención por considerarlo "un presidente de una generalidad en absoluta rebeldía".

Nada más empezar con esta exigencia, los diez diputados y diputadas de JXCat y la CUP han abandonado el hemiciclo, mientras permanecían en sus asientos los de Esquerra Republicana.

Abascal ha augurado que, no obstante, Torra no será detenido porque "en España no hay ley, por las necesidades de la investidura del señor Sánchez”. Todo ello antes de tildar los acuerdos del candidato socialista de "traición navideña, emboscada a la Constitución que hoy se está perpetrando en las Cortes”.

El dirigente de la extrema derecha ha calificado los pactos del PSOE con los nacionalistas de proyecto "fraudulento y traidor" con "daños en algunos casos irreparables". Y ha acusado a los socialistas de convertir la abogacía del Estado en "la abogacía de Junqueras", pintando un panorama de total sumisión del PSOE a Esquerra, culpando al PSOE de "negociar con ERC" el oficio de la Abogacía sobre la inmunidad parlamentaria del líder republicano catalán preso.

Santiago Abascal ha asegurado que ERC ha conseguido de Sánchez "impunidad para saltarse la ley y destruir el orden constitucional en España". Con Sánchez en la presidencia "España será lo que los separatistas voten en todos los rincones, y el resto de españoles tendrá que tragarlo", ha lamentado, antes de conjurarse para "hacer una oposición total y frontal a este proyecto antiespañol que algunos quieren poner en marcha. Frenaremos con herramientas legales y políticas su plan liberticida", ha advertido al candidato socialista.

Epítetos

"Yo no sé, señor Casado, qué le ha dejado al señor Abascal por decir", le ironizó el candidato a presidente al líder del PP en un turno de réplica. Y unos minutos después la intervención del líder de Vox se ha adentado en episodios de pulso con el PP en materia de execración de los pactos de investidura y de lanzamiento de invectivas. 

Abascal ha llamado a Sánchez "villano de comic" y "tirano banderas", y le ha atribuido "el mayor fraude cometido en la democracia española", al pactar "al día siguiente" de las elecciones "con quien dijo que no iba a pactar. Señores comunistas y separatistas, a su testaferro nada le quita el sueño con tal de seguir durmiendo en la Moncloa", se ha adornado el portavoz de Vox.

Abascal ha sacado su perfil más vasco cuando ha atacado los acuerdos con el PNV, lanzando un venablo contra el diputado nacionalista Aitor Esteban por "su afición a disfrazarse de gudari y recrear batallitas". Y, en referencia a la abstención de Bildu -a cuyos diputados llama en euskera laguntzailes (amiguetes)-, ha golpeado a Sánchez como "empleado" para el cumplimiento de "los acuerdos con ETA".

El dirigente de Vox ha atacado también a Tomás Guitarte, el líder de Teruel Existe, por anunciar su sí en la investidura, por lo que le ha tildado de traidor: "Ninguna migaja, pero tampoco ningún mendrugo ni ningún festín que le ofrezcan justifica una traición a España", le ha espetado.

Memoria, género, inmigración y polución

Santiago Abascal ha aprovechado su intervención en el debate para adentrarse en terrenos ya clásicos en sus discursos. La memoria histórica, la ideología de género, la inmiración y el negacionismo climático.

Santiago Abascal, durante su intervención de este sábado en el debate de investidura. / DAVID CASTRO

El político alavés ha acusado a Sánchez de seguir una "estrategia suicida de enfrentamiento", en referencia a la política socialista de memoria histórica, que ha resumido como "profanación de tumbas". De hecho, ha abundado en su propia interpretación de la memoria recordando crímenes de la revolución minera de 1934 y de la Guerra Civil transcurridos en meses de octubre -el mes en que Sánchez propone conmemorar a las víctimas del franquismo-, para acabar rememorando la matanza de Paracuellos y, más tarde, a Indalecio Prieto -al que ha recordado "mostrando una pistola en este congreso"-, o el asesinato de Calvo Sotelo (Largo Caballero, ha dicho por error) por "la escolta" del mencionado dirigente socialista de la República.

El líder de Vox también ha atacado a la "ideología de género" acusando a los socialistas de "pretender una fiscalidad diferente por el hecho de ser mujeres". Sánchez le ha contestado con datos, recordándole que "desde 2008, el número de hombres muertos a manos de sus parejas no ha superado las diez víctimas", cuando la cantidad de mujeres asesinadas "superan ya en número a las víctimas mortales de ETA".

Frecuentando otro de sus rincones habituales del ring, Santiago Abascal ha deplorado las medidas ecológicas como liberticidas y dañinas para la economía, augurando que "llevarán al paro a miles de trabajadores del sector del automóvil". Y Pedro Sánchez, en respuesta, le ha acusado de desentenderse "hasta del aire que respiran".

También ha abordado la inmigración para pedir en el futuro "un gobierno que devuelva a los menas a sus países y a sus padres". En un segundo turno ha acusado a los menores inmigrantes de "estropear la convivencia en los barrios".

Y ha hablado Abascal de política exterior, presentando como una intervención bolivariana "con policías embozados" la acción de la diplomacia española en Bolivia. Para concluir ese capítulo, ha presentado a España sola y humillada en Europa, e incluso también por Marruecos, porque "nadie defiende a un país que no se respeta a sí mismo", tras deplorar que algunos socios europeos "pisoteen" a España, como Bélgica, dejando a Carles Puigdemont deambular y vivir "a cuerpo de rey o, mejor dicho, de eurodiputado".

Alarma y odio

En su réplica a Abascal, Pedro Sánchez le ha reprochado querer crear un clima de alarma social y de odio con falsedades que ha ido desmontando difundiendo datos en violencia de género, inmigración y educación. "Ustedes no libran una batalla contra el PSOE, ni contra la izquierda, ni contra los nacionalistas. Ustedes libran una batalla contra el tiempo", le ha dicho el socialista al ultraconservador, afeándole la "deriva peligrosa" de declaraciones en la que han entrado algunos dirigentes de Vox.

El candidato ha lamentado que Vox defienda valores "rancios y prejuicios", pero ha subrayado que el "verdadero problema” es que el PP ha asumido esa "involución” como propia.  Desde esa idea ha dicho que el PSOE hará lo que los conservadores no se atreven a hacer, rebatir sus mentiras y "defender la democracia”. En varias ocasiones Sánchez ha pedido a Abascal que le mire a los ojos. 

"Aunque parezca una novedad, no es la primera vez que sube a esta tribuna la ultraderecha, ya sucedió con Blas Piñar. Pero sí es la primera vez que las derechas están pendientes de la ultraderecha y le conceden un eco amplio con sus pactos y su complacencia. Le he escuchado a usted, señor Abascal, y me ha parecido hasta más moderado que Casado, a pesar del tono del espanto y del terror”, ha señalado Sánchez.

"Para ustedes España empieza y termina en la Plaza de Colón", ha resumido el socialista, refiriéndose al grupo de Vox repetidamente como "el grupo de la ultraderecha". Además, en uno de sus puntos y aparte, Sánchez ha dicho a su interlocutor: "España le queda muy grande".

"Nosotros no le hemos insultado para nada, le hemos descrito. Hemos descrito su mentira y su trampa a los españoles. lo que estamos viviendo aquí es una traición a la soberanía", ha argumentado Abascal en su contrarréplica, y posteriormente le ha acusado de utilizar "la estrategia del calamar".

Abascal ha advertido que su partido no concederá legitimidad a un gobierno con "tan clara vocación totalitaria", apoyado por "unos diputados que en realidad no lo son". Se refería a los independentistas y de otras formaciones que acataron la Constitución con fórmulas heterodoxas.

El dirigente de Vox ha atraído también algunas réplicas del líder de Podemos, Pablo Iglesias. Entre ellas, una mención a su pasado como asesor en una entidad de la Comunidad de Madrid. Abascal había advertido contra "el leviatán" de subvenciones que preparaba la coalición del PSOE y UPs. Iglesias le ha recordado: "Habiendo chupado del frasco de Esperanza Aguirre tanto tiempo, debería ser más prudente".

Abascal ha prometido: "Nunca vamos a aceptar que una región pueda decidir sobre lo que corresponde a todos los españoles". Además, ha advertido con denuncias ante los tribunales a los que "traicionen la soberanía nacional y estén dispuestos a trocearla" y ha acusado a Sánchez de "propagar todo tipo de mentiras" y "basura" sobre Vox, mientras "quiere pactar con nazis y separatistas", arrancando aplausos de su bancada cuando le ha preguntado al presidente en funciones: "¿Para usted vale todo?"

Guiños

Todo esto depués de que, a dos kilómetros del edificio del Congreso, ante los bloques de hormigón de la madrileña plaza de Colón, templo de concentraciones de la derecha, se juntara una manifestación -según Abascal "espontánea"- en defensa de la unidad de España y contra la investidura de Pedro Sánchez, cuyos conductores llegaron a plantearse marchar hasta las puertas del Congreso.

Es una jornada de mucho trabajo mediático para Vox, un día nada desaprovechable para quienes, desbordando el gallinero del hemiciclo, se han extendido hasta ocupar el espacio en escaños y pantallas de la tercera fuerza política de la cámara baja. 

Abascal había llegado al Congreso esta mañana mostrando ostensiblemente en su mano izquierda un volumen de 'La Conquista de México. Una nueva España', de Iván Vélez, historidador y candidato de Vox por Cuenca. El número 2 de la formación, Javier Ortega Smith, llegó también con otro libro: 'En defensa de España' de Stanley G. Payne.

Se trataba de hacer gestos icónicos en una jornada clave que la formación y sus propagandistas habían comenzado con la emisión de dos mensajes con los que mantener movilizados a sus seguidores. Uno de ellos ante micrófonos y cámaras, del portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, antes de comenzar el pleno: "Este debate causa escalofríos a muchos votantes de Pedro Sánchez", pues estamos ante "la coalición de los peores enemigos de España bajo el patrocinio socialista". El otro, interno, no oficial, difundido por redes y medios afines y regado desde el amanecer en su aparato circulatorio de whatsapps y memes: "Hoy es el día 1 de la resistencia".