06 abr 2020

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DEBATE DE INVESTIDURA

Borràs atiza a Sánchez por sus vaivenes con Catalunya

JxCat se acoge al "golpe de Estado" de la JEC contra Torra para rematar su 'no'

La posconvergente desconfía del líder del PSOE, un hombre con "mil rostros"

Xabi Barrena / Júlia Regué

Laura Borràs, portavoz de Junts per Catalunya, en el debate de investidura de julio.

Laura Borràs, portavoz de Junts per Catalunya, en el debate de investidura de julio. / DAVID CASTRO

Laura Borràs apreció "el talante abierto y el tono conciliador" del candidato del PSOE, pero la retórica no le bastó a Pedro Sánchez para inclinar a los cinco diputados de JxCat hacia la abstención. Borràs orilló las entrañas del pacto suscrito entre socialistas y republicanos, evitando acercarse a posibles polémicas con ERC, y optó por socavar la credibilidad del aspirante a la presidencia.

Rezumando ironía, se centró en cuestionar el posicionamiento de Sánchez en distintos capítulos del ‘procés’: desde las detenciones por presunto terrorismo de activistas independentistas hasta mantener el control financiero de la Generalitat porque Torra dijera "Ho tornarem a fer". Dirigiéndose a quien tachó como "el de los mil rostros", preguntó cuál era el verdadero Sánchez: "¿el que apuntaba que lo de Catalunya era un problema de convivencia entre catalanes o el que ahora, para conseguir unos votos, reconoce a regañadientes que se trata de un conflicto político?". "Se llena la boca de diálogo pero luego no descuelga el teléfono", añadió. 

Con más sorna abordó el hecho de que el candidato a presidente no se pronunciara sobre las resoluciones de la JEC ni en su discurso de investidura ni cuando se dio a conocer la inhabilitación del ‘president’ como diputado en una resolución "insólita, ridícula, vergonzosa e inaceptable". Y dijo que, igual que Antonio Tejero dio un "golpe de Estado" el 23 de febrero de 1981, el 3 de enero de 2020 se dio "un nuevo golpe de Estado a la constitucionalidad" y "contra la máxima institución en Catalunya". 

Borràs sostuvo que "estamos sometidos al capricho de la justicia española" y cargó contra Sánchez por "perjudicar a Catalunya", sumándose a la aplicación del artículo 155 en el 2017, "para mantener atada y bien atada la sacrosanta unidad de España". 

Asimismo, insinuó que se había pasado, en 17 años, del "apoyaré el Estatut que salga del Parlament", que lanzó José Luis Rodríguez Zapatero en el Palau Sant Jordi, al "me sentaré y dialogaré de ahora". Y añadió: "Usted es el mal menor", comparado con las opciones de derecha presentes en el bullicioso hemiciclo, "pero mal al fin y al cabo". 
Borràs le dio pistas sobre cómo ganarse esa credibilidad que la posconvergencia ve bajo mínimos: "Respete los interlocutores que han elegido los catalanes en las urnas", en referencia, entre otro, pero sobre todo, al ‘expresident’ Carles Puigdemont. Unos votos que la JEC, dijo "desprecia soberana y españolísimamente".

Sánchez respondió que ve "contradictorio" defender a la vez "el diálogo y la vía unilateral" y anotó que "la mejor solución para Catalunya es votar un acuerdo, no una ruptura o una quiebra". Borràs replicó que la unilateralidad "la ha aplicado sistemáticamente el Estado".