01 oct 2020

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Buch atribuye a la seguridad del Barça que se frustrara el plan de Tsunami en el Camp Nou

El conseller de Interior asegura que fueron los inhibidores del club y no los Mossos quienes evitaron la acción independentista

Efe

El ’conseller’ de Interior, Miquel Buch.

El ’conseller’ de Interior, Miquel Buch. / EFE

El conseller de Interior, Miquel Buch, ha asegurado este jueves que los Mossos d'Esquadra desconocían la intención de Tsunami Democràtic de desplegar pancartas sobre el terreno de juego del Camp Nou y que fueron los inhibidores habituales del FC Barcelona los que frustraron estos planes.

"Con Tsunami no hemos tenido ninguna interrelación y desconocíamos sus planes", ha asegurado en rueda de prensa, en la que ha valorado de forma "positiva" el dispositivo policial desplegado ayer a raíz de la protesta independentista antes y durante el clásico entre el Barça y el Real Madrid, en la que se produjeron algunos altercados.

Buch ha señalado que los Mossos "no descartaban ningún escenario" porque el partido era "de alto riesgo", pero ha explicado que fueron los inhibidores que el FC Barcelona usa "en cada partido de fútbol" los que consiguieron interceptar los drones de Tsunami Democràtic.

"Es el mismo sistema de cada partido de fútbol, no hubo diferencia", ha aseverado el titular de Interior, después de que la plataforma independentista haya dicho que planeaba desplegar con drones dos pancartas gigantes, una con el lema "Spain, sit and talk" y otra con un mensaje de protesta por la "represión".

Buch ha indicado también que "no le consta" que activistas independentistas quisieran invadir el césped del campo, pero ha detallado que un grupo "minoritario y violento" trató de acceder al recinto en la zona sur del Camp Nou y fueron detenidos por la policía.

Asimismo, ha recordado que el perímetro del acceso al estadio no era "responsabilidad" de los Mossos, por lo que no fue la policía catalana la que ordenó requisar las caretas con el rostro de Leo Messi, que fueron confiscadas en los controles de seguridad ante la prohibición de que los espectadores acudan sin mostrar su rostro a instalaciones deportivas.

La consigna de los manifestantes que entregaban las caretas a quienes accedían al recinto era que se las pusieran en el minuto 10 de cada parte para "proteger a los compañeros".

La concentración en las inmediaciones del campo finalizó con incidentes, que Buch ha explicado por la presencia de un grupo "minoritario de extrema derecha" y que dejaron 56 agentes heridos y once detenidos