24 feb 2020

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Hacia la investidura

Las presiones del PSOE enturbian el pacto con ERC

Los republicanos muestran su malestar porque se dé ya por hecho el acuerdo

Los socialistas ultiman la propuesta de estatus que tendrá la mesa de gobiernos

Iolanda Mármol / Xabi Barrena / Juan Ruiz Sierra

Marta Vilalta, portavoz de ERC. / EUROPA PRESS

Todo apunta a que la negociación entre el PSOE y ERC se acerca a sus horas decisivas, con una investidura aún posible antes de final de año. Pero ambos partidos se mueven en un contexto de tensión tan diabólico que el mínimo tropezón provoca un incendio que hay que extinguir a toda prisa para evitar que devore lo conseguido en las últimas semanas. Esto es lo que sucedió este miércoles. Socialistas y republicanos respiraban un clima esperanzador, incluso en días especialmente complejos por las decisiones judiciales y el Clásico,  cuando el ambiente se enrareció. Las palabras del secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, dando por hecho el acuerdo enervaron a los de Oriol Junqueras, que salieron de inmediato a enfriar las expectativas de una firma inminente. 

Las posibilidades de cerrar el pacto continúan abiertas, pero el abrelatas que lo debe de hacer posible es el estatus que los socialistas están dispuestos a darle a la mesa de negociación entre gobiernos y al calendario con el que deberían reunirse los ejecutivos. La pata social parece enfilada para que el documento final incluya medidas como la derogación de la ley mordaza, la reforma laboral e iniciativas en materia de memoria histórica. 

El incendio desencadenado por Ábalos enturbió la jornada. Aunque nada está roto, ha arraigado la sensación de que no pueden permitirse nuevos encontronazos. Hace dos semanas, los socialistas tuvieron que salir a aplacar los ánimos después de que Pedro Sánchez diese por hecho el acuerdo. El desencuentro se repitió ayer cuando el ministro de Fomento dijo que el acuerdo «está más cerca» y opinó que ERC renunciará a la unilateralidad en su congreso del sábado, durante una entrevista en los Desayunos de TVE. Cuando se le preguntó si tenía claro este extremo, respondió: «Estoy convencido de que sí». 

Su reflexión encrespó los ánimos en la cúpula de ERC. Primero porque el acercamiento es real y los avances también, pero no hay nada firmado y quedan aspectos por negociar.  Es cierto que todo indica que se puede alcanzar ese pacto sin demoras, pero no lo es menos que Ábalos habló sin que los republicanos tuviesen sobre la mesa un documento clave en el que el PSOE debe definir exactamente cómo será esa mesa entre gobiernos creada ad hoc, que supera la oferta inicial del Gobierno de que el diálogo se produjese dentro de la comisión bilateral alumbrada por el Estatut.


Blindaje jurídico 

 Fuentes conocedoras de las negociaciones explican que los socialistas  están preocupados por dotar a ese foro de fuerte un blindaje jurídico para neutralizar posibles recursos del PP ante el Tribunal Constitucional. El partido independentista, en cambio, entiende que lo relevante es que  la protección legal la tengan  los acuerdos que emanen de la mesa.

 También hay otros aspectos por limar. ¿Cuándo se reuniría ese órgano? Algunas voces apuntan a que podría tardarse algunos meses, para dar tiempo al nuevo Gobierno a ponerse en marcha, mientras que otras fuentes apuntan a una mayor celeridad. Según fuentes conocedoras de las conversaciones, habría incluso una propuesta ya de ERC que calendariza, a corto plazo, el inicio de los trabajos de la mesa. Este documento tampoco tiene la respuesta del PSOE. 
Con todo esto por resolver, la secretaria general adjunta de ERC, Marta Vilalta, salió a responder a Ábalos. Negó que hayan aparcado la unilateralidad y frenó el optimismo. «ERC no ha renunciado ni renunciará a ninguna vía política y democrática de alcanzar la república catalana», rechazó, y criticó «filtraciones interesadas» y «chantajes».

La tensión subió. En público y en privado. Pedro Sánchez llamó a mediodía a la portavoz socialista, Adriana Lastra. Al final de la jornada, ni PSOE ni ERC quisieron usar el desencuentro como detonante y seguirán negociando. Hoy, eso sí,  otro obstáculo en el camino. La decisión del TJUE, que dará a conocer si Oriol Junqueras tiene inmunidad como europarlamentario. El Ejecutivo mantuvo este miércoles una reunión para evaluar qué podía decidir el TJUE y preparar posibles respuestas.