04 abr 2020

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LAS CUENTAS PÚBLICAS

Govern y 'comuns' pactan subir impuestos a las rentas de más de 90.000 euros

JxCat acepta a desgana el incremento fiscal y el de Sucesiones

La negociación es paralela a la de las cuentas de Colau y la investidura de Sánchez

D. G. Sastre / G. Ubieto

Govern y ’comuns’ pactan subir impuestos a las rentas más altas. / JORDI COTRINA / VÍDEO: MARIA BELMEZ / ACN

El Govern y los 'comuns' dieron este lunes el primer paso hacia una carambola muy complicada.  JxCat y ERC alcanzaron un pacto con el partido de Ada Colau para elevar los ingresos de la Generalitat en 543 millones de euros por la vía de subir los impuestos. Falta todavía cerrar la partida de gastos, y sobre todo falta averiguar si el acuerdo repercutirá en la investidura de Pedro Sánchez –que necesita al menos la abstención de Esquerra– y en la aprobación de los presupuestos del Ayuntamiento de Barcelona.

La medida estrella del acuerdo es la reforma del IRPF: la carga fiscal se reducirá para los ciudadanos que cobren 12.450 euros o menos al año, y aumentará para los que perciban más de 90.000 euros. Esta última decisión, y las modificaciones al alza en el impuesto de Sucesiones, han provocado cierto malestar en JxCat, que sin embargo ha acabado aceptando el pacto por "responsabilidad con el país y con los socios del Govern".

El vicepresidente de la Generalitat y titular de Economia, Pere Aragonès, no quiso responder si el acuerdo acerca o no el entendimiento con los 'comuns' para aprobar los presupuestos de Ada Colau en el Ayuntamiento, o si facilita la investidura de Sánchez que buscan PSOE y Podemos.

Según la Generalitat, las medidas presentadas tendrán un impacto de 543 millones en las cuentas catalanas, aunque su previsible entrada en vigor ya iniciado el 2020 rebajará la recaudación extra a solo 173 millones el año que viene. La finalidad es que los presupuestos ayuden "a los que menos tienen" por la vía de que "quien más tenga contribuya más".

Nuevo tramo

Esa filosofía se observa sobre todo en la reforma del IRPF. Más de 200.000 personas, según Aragonès, se beneficiarán de la subida del mínimo exento y dejarán de pagar ese impuesto. El acuerdo lo compensa con un nuevo tramo impositivo para quienes cobran más de 90.000 euros al año, que pasarán a pagar un IRPF del 23,5%, dos puntos más que ahora.

El tipo marginal para quienes cobran más de 120.000 euros se incrementa también en un punto, del 23,5% al 24,5%. "Esta medida afectará a poco más de 50.000 contribuyentes. Es un esfuerzo de los 50.000 que más ingresan para beneficiar a los 200.000 que menos ingresan. Progresividad y redistibución", resumió Aragonès.

Pero el pacto con los 'comuns' también incluye modificaciones en otros impuestos. Por ejemplo, el de sucesiones, que volverá a tener en cuenta el "patrimonio preexistente". Es decir: una persona rica que herede volverá a "contribuir más". La bonificación de la cuota se mantiene en el 99% para los cónyuges pero para el resto será progresiva. El incremento de ingresos estimado es de 190 millones de euros.

Alza de la tasa turística

Además, cambia el impuesto de Transmisiones y también se actualiza al alza la recaudación prevista por la tasa de estancia en establecimientos turísticos. Según el 'vicepresident', el incremento, cuyo impacto en las cuentas se estima en 20,9 millones de euros, acerca a Barcelona y Catalunya a "sus competidores europeos", sin alcanzar los niveles máximos.

También sube el impuesto sobre viviendas vacías a grandes tenedores y el de bebidas azucaradas. Pero la otra gran novedad del pacto es la instauración de una nueva tasa que gravará la incidencia sobre el medio ambiente de las instalaciones de almacenamiento, transformación y transporte de energía eléctrica, en la línea de la "apuesta por la fiscalidad verde" que quiere impulsar la Generalitat. Este impuesto debería reportar a las arcas catalanas 145 millones de euros al año.

La voluntad, dijo Aragonès, es "tener los presupuestos aprobados en el primer trimestre año 2020". Pero la escenografía de la presentación del acuerdo, sin comparecencia conjunta, ya da cuenta de que todos los agentes implicados se vigilan con lupa y tienen muy presentes unas eventuales elecciones al Parlament.

Quien más claramente habló de las implicaciones políticas del acuerdo fue la portavoz de Catalunya en Comú, Jéssica Albiach. Lo calificó de "primer paso" hacia una entente en todos los frentes, pero quiso ser positiva: "Todo ayuda".