ENMIENDAS A LA PONENCIA

Agrupaciones del PSC rechazan "flexibilizar" la inmersión lingüística

Rechazan ese punto del documento que se debatirá en el congreso del partido de mediados de diciembre

El primer secretario y diputado por el PSC, Miquel Iceta, durante una intervención en el Parlament de Catalunya.

El primer secretario y diputado por el PSC, Miquel Iceta, durante una intervención en el Parlament de Catalunya. / Ricard Cugat

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Agencias

Las agrupaciones del PSC de L'Hospitalet Sud (Barcelona), GironaEixample (Barcelona), Reus (Tarragona) y Granollers (Barcelona) rechazan "flexibilizar" el sistema de inmersión lingüística en las escuelas catalanas. Ese punto aparece en la ponencia política que los socialistas catalanes debatirán en el congreso nacional del partido, los próximos días 13, 14 y 15 de diciembre.

En las enmiendas que han presentado al documento, las agrupaciones de L'Hospitalet y Girona piden directamente suprimir ese punto, mientras que la del distrito barcelonés del Eixample plantea sustituirlo por otro que apueste por "una verdadera educación pública inclusiva en la que el catalán sea lengua vehicular". La alternativa que plantean apunta a dar respuesta a la diversidad en las aulas con la revisión de horarios que corresponda de acuerdo con las necesidades de los alumnos.

La de Reus, mientras, pide hacer de la diversidad lingüística un activo e implementar la política lingüística con normalidad, mientras que la de Granollers quiere que el punto de la ponencia exija defender como han "hecho siempre" la inmersión lingüística.

El punto que rechazan estas agrupaciones locales y de distrito es el que propone "hacer de la diversidad lingüística en Catalunya un activo, defendiendo el catalán y el castellano a través de un modelo plurilingüe en la escuela con la flexibilidad que la realidad sociolingüítica presente en el país exige".

El secretario de organización del partido, Salvador Illa, recordó que el planteamiento de abordar la lingüística en las aulas de esa manera está recogida en un documento del 2018 firmado por el 'conseller' de Educació, Josep Bargalló. El texto, titulado 'Modelo lingüístico del sistema educativo de Catalunya', expone que los centros deben tener en cuenta su "propio contexto sociolingüístico, el de su entorno, el bagaje lingüístico del alumnado y sus necesidades individuales" a la hora de dibujar su proyecto lingüístico.

La instrumentalización

El documento marco propuesto por la dirección del partido apoya la flexibilización de la inmersión y señala que el proceso independentista ha "roto el pacto fundacional de la Catalunya democrática". Por ello, se compromete a contribuir a la cohesión de la unidad civil de la sociedad catalana a partir de la renovación de los consensos rotos en los últimos años. Uno de ellos es la lengua, por lo que acusa a los nacionalismos de haber instrumentalizado esta cuestión con un uso partidista y apuesta por la "diversidad lingüística" en Catalunya.

En las enmiendas, la agrupación de Reus no focaliza la instrumentalización de la lengua en los independentistas. Deja la cuestión más abierta y apunta a que ese pacto se ha roto por la instrumentalización "que han hecho algunos partidos políticos".

La de Alt Urgell (Lleida) afirma que "el catalán es indiscutiblemente la lengua propia" de Catalunya, pero entiende el castellano merecedor del mismo respeto en tanto que lengua oficial. Y señala a los independentistas como los que han generado combates estériles y simbólicos con este asunto.

Si bien la agrupación de Castellar del Vallès (Barcelona) señala al independentismo, también afirma que "sectores del españolismo beligerante han convertido la lengua en la escuela en elemento fundamental de confrontación política".

Desde L'Hospitalet se señala por igual al proceso independentista y "a la derecha populista en Catalunya y España, que ha pintado un escenario de desaparición del castellano que nada tiene que ver con la realidad de aulas y escuelas". Desde Cardedeu (Barcelona), se apunta que instrumentaliza por igual "el nacionalismo español más reaccionario de PPCs, y Vox", que considera que ha utilizado la lengua para confrontar y dividir.

Sobre los medios de comunicación

Los militantes no presentan enmiendas al párrafo que califica TV3 y Catalunya Radio "de instrumentos de agitación y propaganda al servicio de una idea política"

En cuanto a los medios de comunicación, los socialistas proponían incluir en el documento que TV3 y Catalunya Radio habían convertido, "en una parte de su programación", "instrumentos de agitación y propaganda al servicio de una determinada idea política de Catalunya". Por todo ello, reclamaban unos medios de comunicación - "libres y responsables" en el marco de una sociedad "plural y democrática". Los militantes no han hecho ninguna petición de supresión de este párrafo. Desde Nou Barris, sí hacen un agregado: Piden ser "totalmente taxativos contra aquellos que intenten imponer un relato ficticio, donde haya una manipulación de los estamentos públicos de comunicación, y en consecuencia".

El documento político que se está trabajando también propone contratar con un concurso internacional de las nuevas direcciones de TV3 y Catalunya Ràdio. Numerosas agrupaciones sugieren sacar este punto, como las de Mataró, del Eixample o de L'Hospitalet de Llobregat este. Otros optan por eliminar la especificación de que el concurso sea "internacional" y quieren que se contrate por "méritos", con proyectos "evaluados por una comisión de expertos" o con criterios "estrictamente profesionales".

Agrupaciones de Mataró, dos del Eixample y del Hospitalet Este piden que se suprima todo este punto, mientras que desde una agrupación de Barcelona piden que se elimine la referencia "internacional".

Contra la "plurinacionalidad"

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Otro de los aspectos que abordan las enmiendas es el de la plurinacionalidad. Desde L'Hospitalet, se rechaza la denominación de "Estado plurinacional" porque significa, sostienen, "abonar más la confusión conceptual y es una concesión más al nacionalismo". 

Enmiendas llegadas desde Barcelona y Badalona piden, además, suprimir el atributo de "nacionales" cuando se habla de las identidades que coexisten en España, con lo que por extensión se rechaza tratar a Catalunya como nación.