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LA NUEVA LEGISLATURA

Vox obtiene una vicepresidencia en la Mesa del Congreso

PSOEy PP permiten por diferentes razones que Vox obtenga una vicepresidencia

Las votaciones muestran el complicado rol de Casado con los ultras esta legislatura

Pilar Santos / Miguel Ángel Rodríguez

Santiago Abascal conversa con Ignacio Gil Lázaro.

Santiago Abascal conversa con Ignacio Gil Lázaro. / DAVID CASTRO

La Mesa del Congreso de la 14ª legislatura ya está constituida y de ella forma parte la extrema derecha. Vox obtuvo este martes la vicepresidencia cuarta del órgano que se encarga de calificar y ordenar los debates parlamentarios. El partido de Santiago Abascal consiguió ese puesto gracias al voto de sus 52 diputados y a que no hubo ningún pacto para excluirlo. El PP lo descartó porque ve mal negar la entrada a un partido "constitucional y que defiende la unidad de España" y el PSOE, finalmente, prefirió asegurarse para sí mismo la vicepresidencia primera y no repartir sus apoyos para vetar a los ultras. 

La larga jornada parlamentaria empezó con la elección de la presidencia, que revalidó la socialista Meritxell Batet. Después, en sendas votaciones, se escogieron al resto de miembros de la Mesa: cuatro vicepresidencias y cuatro secretarías. Cada diputado escribió un solo nombre en un papel. Los cuatro más votados en cada caso fueron los elegidos. El órgano tendrá una mayoría progresista clara de seis contra tres, ya que la falta de entendimiento entre las derechas (PP, Vox y Ciudadanos) permitió a Podemos llevarse un puesto más del que esperaba. El reparto quedó así: el PSOE, tres (presidencia, una vicepresidencia y una secretaría); Podemos, tres (una vicepresidencia y dos secretarías); el PP, dos (una vicepresidencia y una secretaría), y Vox, una (una vicepresidencia). Los reproches cruzados entre Vox y PP por no haber llegado a un acuerdo entre ellos no tardaron en trasladarse a los pasillos del Congreso. 

Las vicepresidencias 

En el turno de las vicepresidencias llegó el momento de ver hasta qué punto el cordón sanitario a Vox que propugnaban PSOE y Podemos iba a surtir efecto. El PP ya había advertido de que no iba a participar. Los conservadores ofrecieron el lunes ayuda a los ultras para asegurarse una vicepresidencia siempre que los de Abascal colaboraran a su vez en que Ciudadanos obtuviera una secretaría. Los de Vox se fueron a dormir rechazando ese plan ya que defienden que, al ser la tercera fuerza esta legislatura con 52 escaños, se merecían dos por tradición parlamentaria. Ciudadanos, subrayaron, solo tiene 10 diputados y no les toca, añadieron, ningún puesto institucional. Los radicales habrían necesitado la muleta del PP si el PSOE hubiera estado dispuesto a perder la vicepresidencia primera, pero los socialistas no lo hicieron y los de Vox consiguieron que Gil Lázaro fuera el cuarto candidato más votado.

Fuentes del PSOE remarcaron que la vicepresidencia primera tiene un papel simbólico y no se podía dejar manos de otros partidos. El diputado Alfonso Rodríguez de Celis será el que la ocupe y sustituya a Batet siempre que sea necesario. La segunda la ganó Pastor (PP) y la tercera, Gloria Elizo (Podemos). 

Las secretarías

En último lugar, en la votación de las secretarías, el PP mantuvo su decisión de intentar que Ciudadanos lograra una de ellas y repartió sus votos entre el candidato popular (Adolfo Suárez Illana) y el naranja (José María Espejo-Saavedra). Mientras, el partido de ultraderecha votó a su propio aspirante (José María Figaredo). "¿Por qué teniendo 52 escaños tenemos que apoyar a un partido que solo tiene 10?", se preguntó el radical Iván Espinosa de los Monteros. Esa división de los tres partidos de la derecha impidió que tanto Ciudadanos como Vox lograran una secretaría, que finalmente se llevó Podemos. El reparto quedó así: Gerardo Pisarello (Podemos), Sofía Hernanz Costa (PSOE), Javier Sánchez Serna (Podemos) y Suárez Illana (PP). La jornada dejó claro el difícil rol que tiene Pablo Casado por delante. No quiere vetar a Vox, pero tampoco piensa pactar siempre con la ultraderecha para marcar distancias.

"El PP ha preferido darle inútilmente sus votos a Cs, en vez de al candidato de Vox. Es el único responsable de que el comunismo y el separatismo tengan un sitio más en la Mesa. Tomamos nota", escribió Abascal en Twitter.

Por su parte, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, lamentó en esa red social que la formación de Abascal no haya votado por Espejo (Ciudadanos), "que luchó contra el golpe de Estado desde la Mesa del Parlament de Catalunya". "Gracias a Vox será sustituido por Pisarello, aliado de Colau y los independentistas", añadió.