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El Gobierno limita el diálogo con Catalunya a la comisión bilateral

Calvo rebaja las expectativas de ERC de lograr reuniones entre ejecutivos al máximo nivel

Aragonès pide "flexibilidad" y no ve "necesario" que Torra se siente a dialogar sin Sánchez

Iolanda Mármol

Carmen Calvo en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros

Carmen Calvo en la rueda de prensa posterior a la reunión de ministros / DAVID CASTRO

La Moncloa trata de rebajar las exigencias de ERC en las conversaciones para la investidura. Los republicanos reclaman que se pacte un calendario de reuniones entre Gobierno y Generalitat, desde la igualdad de condiciones, para abordar una salida política al conflicto territorial. El Ejecutivo no parece interesado en volver a sentar a Pedro Sánchez con Quim Torra y ciñe ese diálogo a la comisión bilateral entre ambas administraciones, alumbrada en el 2007 tras la reforma del Estatut, pero que estuvo sin reunirse durante siete años, hasta que los socialistas la recuperaron en julio del año pasado. El 'vicepresident', Pere Aragonès, responde que, sin Sánchez, no es "necesaria" la presencia de Torra en la negociación. El 'president', molesto, ha reivindicado su papel.

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Carmen Calvo, ha fijado la posición de partida del Ejecutivo en las conversaciones que formalmente arrancan este jueves con la reunión entre PSOE y ERC en el Congreso. Calvo ha defendido que el diálogo con Catalunya se debe establecer a través de la comisión bilateral. "En esa comisión bilateral se sienta gobierno y gobierno", ha subrayado. Este formato evitaría a Sánchez tener que volver a sentarse con Torra, un encuentro especialmente incómodo puesto que no existe contacto entre ambos. El jefe del Ejecutivo ni siquiera coge el teléfono al 'president' porque, a su juicio, no condenó la violencia en las calles de Barcelona tras los incidentes que hubo en respuesta a la sentencia del 'procés'. 

A falta de que ERC responda si le parece bien el formato de la comisión bilateral, Aragonès ha opinado que, si Sánchez no acude a la reunión, tampoco ve necesario que vaya Torra. "No es descartable pero tampoco necesario. Debemos tener flexibilidad. Si una parte decide enviar un determinado rango, la otra parte deberá enviar el mismo rango. Es lógico en cualquier negociación", ha afirmado en una entrevista a Radio 4. Sin embargo, Aragonès ha añadido que Torra "tendrá el papel que él quiera tener" y que el Govern lo decidirá en caso de que la mesa de diálogo entre gobiernos se pueda constituir.

Siete años en blanco

Cuando tras siete años en blanco el pasado julio se volvió a reunir la comisión bilateral quienes se sentaron fueron la entonces ministra de Administraciones Públicas, Meritxell Batet, y el entonces 'conseller' Ernest Maragall. La parte catalana, ademàs, estuvo representada por Aragonès, la que era 'consellera' de Presidència, Elsa Artadi; la secretaria general de Acció Exterior, Relacions Institucionals i Transparència, Mercè Salvat, y el delegado de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell. Por parte del Estado formaron parte, además de Batet, la delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera, y los secretarios de Estado de Política Territorial, Ignacio Sánchez; Hacienda, Inés María Bardón; Infraestructuras, Pedro Saura; y Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla. 

El Gobierno pone el énfasis en la reunión entre partidos prevista para este jueves a las cinco en el Congreso, a la que otorga "muchísimo valor". Insisten fuentes gubernamentales en que ERC es un partido de izquierdas y que, como tal, confían en que allane el camino a la investidura de Sánchez. No responden, por el momento, a si aceptarán o no la propuesta de los republicanos de establecer un calendario de reuniones. La intención del partido independentista es acordar fechas concretas para reuniones entre los dos ejecutivos y rubircar ese pacto en público, como precio para su abstención.