JUICIO EN MADRID

Solo un acusado reconoce que agredió "por rabia" a policías en 'Rodea el Congreso'

El único de la 12 procesados que admite su culpa confiesa que llegó a lanzar "algún envase" de tipo "tetrabrik" de unos contenedores volcados contra los agentes

Imagen de la manifestación ’Rodea el Congreso’ celebrada el 14 de diciembre del 2013.

Imagen de la manifestación ’Rodea el Congreso’ celebrada el 14 de diciembre del 2013. / AFP | DANI POZO (AFP)

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EFE

Once de los doce acusados de agredir a policías durante una manifestación de "Rodea el Congreso" no autorizada han reconocido ante el tribunal que les juzga que protestaron el 14 de diciembre del 2013, pero solo uno ha admitido haber arrojado "por rabia" objetos contra los antidisturbios.

En el juicio, celebrado este miércoles en el Juzgado de lo Penal 11 de Madrid, Carlos P.N. ha sido el único de la docena en reconocer que llegó a lanzar "algún envase" de tipo "tetrabrik" de unos contenedores volcados contra agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) al verse en medio de una carga.

"No sé dónde impactaron, no llegué a verlo", ha manifestado Carlos P.N., que ha relatado que a raíz de la actuación de la UIP en el centro de la ciudad comenzaron "a volar objetos".

También se ha desligado de la versión generalizada de los acusados Jaime M.S., quien ha declarado que no formó parte de esa concentración contra la conocida como Ley Mordaza, pero que sí lo hizo en protestas "pacíficas" tras el 15-M, a las que ha atribuido el "error de identificación" que le ha sentado en el banquillo.

Ni botellas ni piedras 

El turno de las declaraciones lo ha iniciado Daniel M.B., que ha adelantado el relato de los hechos de buena parte de los acusados al asegurar que si bien participó en la manifestación, nunca golpeó ni arrojó botellas o piedras a los policías.

La Fiscalía solicita para nueve de ellos una pena de dos años de prisión dos años de prisiónpor un delito de desórdenes públicos y otra de cuatro por atentado a la autoridad en concurso ideal con tres delitos de lesiones.

Acto seguido, Guillermo U.G. ha remarcado que decidió alejarse de la zona de los disturbios cuando se enteró de lo que pasaba, y ha denunciado que cinco agentes se abalanzaron contra él "con la porra al cuello".

Para Guillermo, Rocío R.P. y Javier O.S. el Ministerio Público pide dos años de cárcel por desórdenes públicos y un año por un delito de resistencia. Tanto Rocío como Javier se han desmarcado de la acusación de la Fiscalía, al igual que Manuel V.G., que ha desmentido que insultara o impidiera el trabajo de los efectivos de la UIP.

Detenido en el Metro

Por su parte, Álvaro J.G. ha admitido que formó parte de la concentración desde el punto de partida en la plaza de Neptuno hasta su desenlace en la Puerta del Sol, donde resultó detenido junto a Roberto G.I. en la estación de Metro.

Han relatado que un agente de paisano les condujo en compañía de la seguridad del suburbano hacia un baño privado de la estación, donde se les comunicó el arresto.

Esa tarde de diciembre de 2013, María Alejandra M.P. tenía previsto visitar el Museo del Prado en compañía de Raúl R.M., en cuyo acceso agentes de la Policía Nacional les pidieron que se identificaran antes de dejarlos marchar. Han asegurado que desconocían la convocatoria de la Coordinadora 25-S, aunque decidieron incorporarse pese a que "no era el plan" programado.

Bárbara L.D., que iba con ellos, ha achacado la imputación al reconocimiento que se les realizó a las puertas de la pinacoteca, y ha rechazado que propinara una patada a un policía. Dos de los agentes municipales que presenciaron los altercados alrededor de Atocha han recordado que se sintieron acorralados dentro de un coche policial que un grupo de manifestantes golpeaba con tubos de cartón.

Cinco minutos interminables

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Un miembro de la Policía Nacional ha testificado que mientras acudían en protección de la pareja de municipales, tuvo que soportar al lado de una decena de compañeros "cinco minutos interminables bajo los escudos" mientras les lanzaban botellas.

Agentes que han comparecido como testigos se han remitido al rastreo en redes sociales de vídeos e imágenes de la protesta para corroborar varias de las identificaciones de los acusados entre asistentes -según ha destacado uno de ellos- con una "ferocidad fuera de lo normal".