25 sep 2020

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El CNI detecta "vulnerabilidades" en la aplicación de Tsunami Democràtic

La plataforma, sobre la que pende una orden judicial de bloqueo por un presunto delito de terrorismo, sigue funcionando

Pilar Santos

Corte de la AP-7 en La Jonquera, por la convocatoria de Tsunami Democràtic, el 11 de noviembre.

Corte de la AP-7 en La Jonquera, por la convocatoria de Tsunami Democràtic, el 11 de noviembre. / EFE / ALEJANDRO GARCÍA

El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) considera que está cerca de poder desmontar la aplicación móvil de Tsunami Democràtic. Los expertos del Centro Criptológico Nacional (CCN), el órgano del CNI especialista en la ciberseguridad, han detectado "vulnerabilidades" en esa plataforma sobre la que pende una orden judicial de bloqueo por un presunto delito de terrorismo.

Tsunami Democràtic nació el 2 de septiembre con el objetivo de avivar y organizar las protestas en respuesta a la sentencia del 1-O, que finalmente se hizo pública el 14 de octubre. Ese mismo día consiguieron bloquear el aeropuerto de El Prat y más de 100 fueron anulados. No se sabe a ciencia cierta está detrás, aunque Carles Puigdemont saludó su nacimiento ya el primer día. 

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ordenó el día 18 el bloqueo de la aplicación, aunque volvió a aparecer en otro dominio. Y el pasado día 11 informó de movilizaciones como el corte de la frontera de la Jonquera (Girona). Su proveedor se encuentra localizado fuera de la Unión Europea, según los expertos y por eso puede seguir funcionado.

Según Javier Candau, subdirector del CCN, esa herramienta utilizada por los independentistas catalanes no es invulnerable. "Yo no me preocuparía en demasía", ha respondido cuando se le ha preguntado por ella.

Candau ha ofrecido la habitual rueda de prensa anual en la que da cuenta a grandes rasgos de los principales ataques sufridos por las webs de las administraciones públicas y de las empresas privadas durante este año. Según sus datos, el CCN ha detectado 36 incidentes "críticos" a ordenadores y sistemas informáticos del sector público y de compañías estratégicas (luz, agua...), de los cuales 22 llegaron de otros países.  Este año se prevé llegar a los 37.000 ciberataques, una cifra ligeramente inferior a la de 2018, de unos 38.000.