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El espionaje ruso utilizó Catalunya para desestabilizar España

El juez García-Castellón investiga la presencia de una unidad del servicio de inteligencia ruso durante el 'procés'

Los investigadores indagan las conexiones con Rusia de Tsunami Democràtic, en una pieza separada de los CDR

Ángeles Vázquez

Acto festivo de Tsunami Democràtic en la plaza de Universitat.

Acto festivo de Tsunami Democràtic en la plaza de Universitat. / ELISENDA PONS

La Audiencia Nacional no quiere dejar cabos sueltos a la hora de investigar la violencia que se vivió en las calles catalanes con la excusa de la sentencia del ‘procés’ y, en general, en relación con el proceso independentista. Por eso el juez Manuel García-Castellón tiene abiertas varias líneas de investigación bajo secreto. La última que se ha conocido se centra en los movimientos de una unidad de élite del espionaje ruso en Catalunya.

A diferencia de otras conexiones rusas investigadas, como la colaboración de 'hackers' rusos en las actividades de Tsunami Democràtic, las fuentes jurídicas consultadas desvinculan al independentismo de la propia actividad de la unidad. Explican que de las pesquisas se desprende que su contribución al 'procés' se ha debido más a que Catalunya era la mejor baza que encontraron para desestabilizar España, que a ser reclamados por los independentistas. Su actividad en el 'procés' se asimila así a la desarrollada en otros países, como con los chalecos amarillos en Francia.  

La investigación abierta en el mismo juzgado que este martes volvió a enviar a prisión a los siete CDR, por integración en organización terrorista, conspiración para cometer estragos y tenencia de explosivos, se centra en la unidad 29155, del Departamento Central de Inteligencia de Rusia (GRU), a cuyos agentes el 'New York Times' vincula en un reportaje con graves casos de envenenamiento en el Reino Unido como el que en 2018 acabó con el exespía ruso Serguéi Skripal y su hija.

El medio de investigación 'Bellingcat' contó también que un agente ruso llamado Denis Sergeev visitó Barcelona entre el 29 de septiembre y el 9 de octubre de 2017, bajo la identidad falsa de Segéi Fedotov. Europa Press apunta a que se investiga si este presunto experto en sabotajes se reunió con alguno de los miembros de los Equipos de Respuesta Táctica (ERT) presos para ayudarles a preparar acciones terroristas. 

'Hackers'

Las conexiones rusas son investigadas por la Policía Nacional, incluidas las relativas a la participación de ‘hackers’ rusos para colaborar con Tsunami Democràtic sobre todo a la hora de convocar protestas, mientras que las actividades de los CDR presos corresponden a la Guardia Civil en el reparto de actividades que se ha decidido en el Juzgado Central de Instrucción número 6.

Sus servicios, también desarrollados en otros países, como durante las elecciones a la presidencia de Estados Unidos, sí habrían sido buscados por el independentismo. En esta pieza se ha constatado la rapidez con la que Tsunami procedía a la sustitución, incluso desde Malasia de las decenas de páginas web clausuradas por orden del juez el pasado 17 de octubre. 

En lo que no se ha visto presencia directa rusa es, según las fuentes consultadas, en los disturbios vividos en Catalunya tras la sentencia, hechos que el juez estudia si deben ser investigados por terrorismo para reclamarlos y ayudar a investigar mejor su estructura y promotores.  

Conexión con Puigdemont

Como este diario adelantó, Carles Puigdemont exploró el 25 y el 26 de octubre del 2017 un plan para recabar el apoyo de Rusia y China a la declaración unilateral de independencia (DUI) que el Parlament aprobaría el día 27. El entonces presidente de la Generalitat cruzó esos días whatsapps con Víctor Terradellas, antiguo responsable de Relaciones Internacionales de Convergència (CDC) y en aquel momento presidente de la fundación nacionalista Catmón.

Esta trama rusa de apoyo a la independencia se investiga por el juez de Barcelona Joaquin Aguirre dentro de las pesquisas abiertas por presunta malversación de fondos y otros delitos en la Diputación de Barcelona y la Secretaria d'Esports de la Generalitat.