14 ago 2020

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Elecciones Generales 10N

Abascal se conjura contra "las leyes liberticidas" y las autonomías tras doblar sus escaños

Vox se convierte en primera fuerza política en Murcia y Ceuta y celebra especialmente dos diputados obtenidos en Barcelona

El líder del partido habla de "cambio político y cultural", promete vencer "al consenso progre" y exige "seguridad en las fronteras"

Juan José Fernández

Santiago Abascal celebra el resultado de Vox ante sus seguidores en Madrid.

Santiago Abascal celebra el resultado de Vox ante sus seguidores en Madrid. / DAVID CASTRO

El partido que hace once meses no era más que una fuerza extraparlamentaria a la derecha de la derecha del PP se ha convertido en la tercera fuerza política de España, tras multiplicar por dos su presencia en el Congreso, "la gesta política más rápida y más fulgurante de la democracia española" en palabras de su líder, Santiago Abascal.

Aupado por 3,6 millones de votos, Vox ha registrado una evolución meteórica pasando de los 24 escaños que obtuvo hace seis meses a los 52 con que ahora se presenta como "alternativa patriótica y social" para llevar al Tribunal Constitucional "las leyes liberticidas y anticonstitucionales que otros partidos habían dejado pasar", frenar al "anti igualitario y liberticida Estado de las autonomías" en pro de "la unidad nacional", restaurar "el orden en Catalunya con la aplicación implacable de nuestras leyes", exigir "fronteras seguras frente a la inmigración ilegal" y "dar voz a los españoles que no se sienten representados".

Fue el múltiple compromiso que desgranó ayer Santiago Abascal, consciente de que su partido supera ya los 50 escaños en el Congreso necesarios para recursos ante el Constitucional. "No les defraudaremos, no daremos un paso atrás", prometió el líder de Vox en una única intervención pública, no específicamente ante la prensa, sino ante algo más de 2.000 seguidores que se congregaron eufóricos a la puerta de la sede de su partido. 

Cambio cultural

Algo de gran calado ha sucedido en la política española el diez de noviembre, algo que para este líder emergente, antiguo miembro de las nuevas generaciones del PP, hijo de una familia alavesa amenazada por ETA y exprotegido en una covachuela del aparato popular madrileño de Esperanza Aguirre, es "un cambio político y cultural" por el que su partido de extrema derecha se puede permitir "decirle a la izquierda que la historia no ha terminado, y que no tiene ninguna superioridad moral". A partir de ahora, dijo, Vox es "una verdadera oposición al consenso progre".

En su opinión, el nuevo parlamento que sale de estos comicios tiene "una representación más fidedigna de lo que es y lo que piensa el pueblo español". Por eso se felicitó, pues con su crecimiento "hemos contribuido al perfeccionamiento de la democracia española", dijo. Y todo, "a pesar de las zancadillas, sin un dinero público que el resto ha malgastado y a pesar de una campaña de criminalización en todos los medios"

Santiago Abascal no solo desgranó compromisos, también resultados. El más aplaudido por sus seguidores, los dos escaños obtenidos en Barcelona. Y además, la primacía en el recuento de votos de Murcia y Ceuta, con tres y un escaño respectivamente.

Ha sido también muy destacado el resultado en Madrid (siete escaños), Valencia y Alicante (tres en cada provincia), y ya se pueden considerar plazas fuertes de su geografía la circunscripción de Baleares y otras cuatro andaluzas, Cádiz, Málaga, Almería y Sevilla, que le han dado dos escaños cada una. 

Vox ha sorpasado a las encuestas, que habían predicho a la formación una media de entre 39 y 44 escaños. Solo la última de las últimas, publicada por El Periódic d'Andorra, había llegado a un vaticinio máximo, 53, cercano al resultado final.

Catalunya in mente 

¡Vox es la tormenta!", gritó el número tres del partido, Iván Espinosa de los Monteros, el viernes en el mitin de cierre de campaña en la madrileña plaza de Colón. Y dos días después, Abascal llamó a sus fieles a calmar la euforia a partir de este lunes, porque "queda la preocupación de la victoria del PSOE" y porque "aún hay incertidumbre sobre cómo se le va a devolver la libertad a tantos compatriotas catalanes secuestrados por una Generalidad en rebeldía", advirtió. 

Ante un público que, mientras esperaba, coreaba el "Puigdemont a prisión" y después cantó durante unos segundos el 'A por ellos' -el cántico que comenzó siendo deportivo, pro selección, y ha acabado siendo, además de grito de ánimo, advertencia a los independentistas-, Abascal se dijo comprometido a ayudar a defender en el exterior a una "España que se ve pisoteada por sus socios, que se permiten el lujo de negarse a entregarle a los golpistas".

Vox ha entrado en la planta alta de la política española con un catalán tentándose la ropa. Al cierre de urnas en la península, el portavoz de campaña del partido, Jorge Buxadé, dijo que "los sondeos son sondeos" y que como tales los valoraban "con calma y prudencia", y prefirió iniciar su intervención con una referencia a "la organización terrorista llamada Tsunami Democràtic" y el clima en Catalunya, dando sin pretenderlo, o sí, una de las claves de esta notable subida electoral. 

Novio de la muerte

Mientras, en el exterior, con muchos menos ambages se concentraban ante la sede del partido jóvenes y viejos con banderas de España en busca de fiesta, para reservarse sitio a los pies del andamio montado para que Santiago Abascal les arengara.

Lo hacían ante un edificio nuevo, de cinco plantas, que Vox ha estrenado oficialmente para la ocasión, con unas puertas blancas de acero, macizas, pesadas, como de búnker.

Al término, la multitud cantó el himno del 'Novio de la muerte' como fin de fiesta. Casi todos los concentrados provenían de la propia ciudad de Madrid, con algunas excepciones. Preguntado un grupo de entusiastas, uno de sus integrantes, veinteañero, se identificaba gerundense. "Ah, ¿de Girona?", le preguntó EL PERIÓDICO. Y uno de sus acompañantes, con los colores de España en una gorra beisbolera terció para rectificar: "¡De Gerona, hablando con propiedad!".