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ELECCIONES 10-N

La CUP irrumpe en el Congreso con dos escaños a costa de ERC

Los anticapitalistas apenas refuerzan el bloque independentista en su primera contienda a las generales

Júlia Regué

La cabeza de lista de la CUP, Mireia Vehí, y el número dos, Albert Botran.

La cabeza de lista de la CUP, Mireia Vehí, y el número dos, Albert Botran. / EFE / ALBERTO ESTEVEZ

La CUP entra al terreno de juego del Congreso de los Diputados. El giro estratégico de una formación hasta hace pocas semanas reacia a batallar en este hemiciclo fue celebrado ayer por unas filas que persiguen el "bloqueo" y que se comprometen a custodiar las maniobras de JxCat y ERC en la Cámara baja. 

Tras una campaña electoral floja y austera, los anticapitalistas cumplieron con sus expectativas pero no hicieron realidad los elogios que auguraban los sondeos que les llegaron a otorgar hasta cuatro escaños. El papel de Mireia Vehí en el debate televisivo les jugó en contra, y la CUP vio como flojeaban en los estudios demoscópicos después de una inyección de euforia prematura. 

Cosecharon casi 250.000 papeletas (lo que supone un 6,35% de los votos en Catalunya) y obtuvieron dos escaños por Barcelona. Pero su maniobra apenas reforzó el bloque independentista –que gana en conjunto un representante–, sino que únicamente arañaron dos representantes a los republicanos. Coquetearon con un escaño por Girona pero terminó en manos de los ‘comuns’.

Pese a todo, consiguieron igualar las butacas de Cs, PP y Vox en Catalunya y certificar su segundo mejor resultado en una cita electoral; el primero, los diez diputados que lograron en el Parlament en las elecciones del 2015.

Su único precedente en el Congreso es el intento del Front Republicà, al que participaron partidos vinculados a la CUP, que reunió 113.807 votos (un 2,75%) quedándose a las puertas de la Cámara baja.

Cumpliendo con su discurso, los anticapitalistas restaron importancia a su resultado y dejaron en manos de las calles el encargo de la independencia. La plana mayor de la CUP compareció para lanzar un mensaje a JxCat y ERC: «No invistan a la represión», espetó Vehí, y exigió a los socios en el Govern que no den «ni un voto» al candidato socialista Pedro Sánchez para facilitar su investidura. A su juicio, la repetición electoral sólo ha conllevado el crecimiento de la extrema derecha, por lo que llamaron a combatirla en las calles. «Hoy hay elecciones pero mañana el conflicto sigue», sentenció Vehí.

Un centenar de simpatizantes en la sede de los ‘cupaires’ celebró con más entusiasmo el hundimiento de Cs que el recuento de votos a la CUP. También ambientaron la fría noche en la calle de Casp de Barcelona a gritos de «Buch dimisión» cuando salió JxCat a la pantalla y abuchearon al PSC. Mucho más ímpetu dedicaron a Vox a gritos de «no pasarán» y «Catalunya antifascista».