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CAMINO A LAS URNAS

Cierre de campaña 10-N: Llamada a la movilización frente a Vox

La izquierda pide combatir a la ultraderecha y pensar en las consecuencias de abstenerse

PP se erige como voto útil frente a la ultraderecha y Cs pide otra oportunidad a sus desencantados

Gemma Robles

De izquierda a derecha, el portavoz de Vox en el Congreso, Ivan Espinosa de los Monteros, el presidente y candidato a prnicpal por VOX,  Santiago Abascal, el secretario general de Vox y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, y la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocio Monastero, entre confeti verde en el mitin de fin de campana en la madrileña Plaza de Colón.

De izquierda a derecha, el portavoz de Vox en el Congreso, Ivan Espinosa de los Monteros, el presidente y candidato a prnicpal por VOX,  Santiago Abascal, el secretario general de Vox y portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Javier Ortega Smith, y la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocio Monastero, entre confeti verde en el mitin de fin de campana en la madrileña Plaza de Colón. / Ricardo Rubio (Europa Press)

Fin de una de las campañas más cortas y más intensas de nuestra historia reciente. El hecho de que una reforma legal haya obligado a los partidos a conformarse con mitinear tan sólo una semana, por ser las del domingo las segundas generales en seis meses, no ha quitado intensidad, y mucho menos vértigo, a la contienda electoral. El cierre general de los candidatos nacionales se resume en una llamada desesperada a la movilización de los suyos o de los que pudieran serlo, a fin de frenar el avance de la ultraderecha que, por distintos motivos, amenaza los planes con que arrancaron el resto de aspirantes.

En esta batalla en que los futuros pactos y la Catalunya postsentencia han sido protagonistas, todos se la juegan. El  PSOE, el que más. Necesitaría mejorar el resultado logrado el 28-A para salir sin heridas de las urnas. Al fin y al cabo fue su líder quien terminó apretando el botón de la repetición electoral por tener la potestad como presidente, tras una negociación fallida con Unidas Podemos y un centro derecha que no se prestó, entonces, al desbloqueo.

El factor Ciudadanos

Además los socialistas cruzan los dedos en estas horas para que la derecha, por azares de los que marcan no un destino, sino los de todo un país, no se vea en una suma inesperada que le permita arrebatar contra pronóstico el gobierno a la izquierda, como ocurrió en Andalucía. El derrumbe de Ciudadanos que han venido augurando todos los sondos -y del que el PSOE no tiene impresión de haberse beneficiado tanto como esperaba- harían complicado ese escenario. Aún así Sánchez, como Pablo Iglesias o el debutante Iñigo Errejón, alertaron frente al extremismo que asoma y las consecuencias.

 Nadie puede saber a ciencia cierta qué números otorgarán los españoles al bloque de las derechas, ese que ahora lidera Pablo Casado, pero que Santiago Abascal parece ir conquistando al galope: la amenaza de Vox y su influencia en las cábalas del gobierno y de la oposición trae locos a todos los estrategas. También a los populares. Por eso Casado terminó jornada reclamando a los que este viernes pensaban en papeletas de Cs o de los ultras  que se fijen en él, que es aspirante conservador «útil» para alcanzar las instituciones. Albert Rivera, por su lado, proclamó desde la desesperación que él sigue siendo la solución de los que no quieren votar PSOE y animó a los que le han dado la espalda para que le otorguen otra oportunidad. 

El jefe de Cs sabe, como los demás, que el hecho de que el tablero se mueva en la dirección que indica la demoscopia depende, entre otras cosas, de si los potenciales abstencionistas se levantan o no de la butaca para ir a la urna.  Y es que el cierre de campaña se echa con millones de españoles dudando si merece la pena votar, tras haber sido defraudados por sus representantes hace sólo unos meses.  

Movilización en Catalunya 

Los datos de participación que vaya arrojando el10-N será clave para hacerse una idea de por dónde soplará el viento de la gobernabilidad, si es que sopla, y a quien puede perjudicar con mayor intensidad. De momento  la pista del voto solicitado por correo es significativa: un 26 por ciento menos, aproximadamente, que en los últimos comicios.

El fin de fiesta llega pues con varias incógnitas. Una de ellas qué ocurrirá este sábado y este domingo en Catalunya, después de que se hayan convocado protestas en la jornada de reflexión y, en el domingo electoral, vaya a haber un despliegue sin igual de cuerpos de seguridad, con el objetivo de garantizar el derecho al sufragio de todos. 

Lo que ocurra o no ocurra durante este fin de semana puede, indudablemente, influir en el resultado electoral y está presente en todos los equipos de los candidatos. Más vértigo. Tanto que el favorito, Sánchez, sorprendió el viernes de cierre dejando a un lado el veto a la potencial coalición con Podemos. Y el PP, señalando que no ayudará a Sánchez de ningún modo, pero evitando generalizar a todo el PSOE.